(...) Las viejas elevaban hacia el cielo su rostro con los ojos cerrados y no podía yo quitar mis ojos de la piel transparente de sus sienes, de la azulada red de duras venas, de los largos mechones apagados.
De senectute | Irene Sánchez Carrón

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(...) Las viejas elevaban hacia el cielo su rostro con los ojos cerrados y no podía yo quitar mis ojos de la piel transparente de sus sienes, de la azulada red de duras venas, de los largos mechones apagados.
De senectute | Irene Sánchez Carrón
Te sientas en el borde de la cama, con las manos en las sienes, que parecen a punto de explotar. A menudo sientes esa punzada. Cada vez que la obsesión se transforma en agonía, que la paranoia se convierte en dolor.
Memoria --Leonardo Patrignani
Ley de la atracción...
Con la mirada absorta de la infancia, observaba caer los escasos cabellos sobre los hombros secos y la espalda abatida. Las viejas elevaban hacia el cielo su rostro con los ojos cerrados y no podía yo quitar mis ojos de la piel transparente de sus sienes, de la azulada red de duras venas, de los largos mechones apagados. Así avanzaba otro día, se tejían las trenzas con esmero, se trataban asuntos de mujeres, a veces susurrados[.]
De senectute | Irene Sánchez Carrón
Besas besos de mar, a dentelladas. Las manos en mis sienes y abismadas nuestras miradas.
Blas de Otero
Mi corazón está inquieto dentro de mí Su desazón llega hasta mis manos hasta mi miembro que se yergue hasta mis sienes que baten violentamente Oh Diosa mía Madre mía que también eres mi hija Besa mis ojos ciegos
Gunnar Ekelöf
(...) La búsqueda se ha perdido, el tiempo cayó goteando por tus ojos todo crimen quedó estático en mis sienes, yo me hundo en cada flor como la abeja y ningún fruto se perfila.
Despojada | Orietta Lozano
Oigo mi corazón, vieja campana que dobla y que golpea, que rebota en las sienes y en la nuca y en la boca y los dedos.
Julia Prilutzky