Usted es injusta, no se apiada de mi, usted me hace daño por enamorarme con su sonrisa de arrolladora presencia, por seguir apareciendo en mis sueños en el mismo lugar y la misma hora. Usted pasó a ser mi único anhelo y desde ya dejaré de bajarle la mirada, desde ya se convertirá usted en mi única poesia.
-Dice un poeta


















