La negra noche sea asoma por la ventana, un aire invernal cala hasta los huesos, una luna majestuosa se asoma entre nubarrones y estrellas.
Yo, aquí, en casa pensándote, queriendo alcanzarte y te me escapas de entre las manos, solo te retiene la mente y estás ganas de besarte hasta quedarme dormida, entre tus brazos, entre tú pecho...
No niego que mi pensamiento es todo tuyo, que mi amor también es solo para ti. Sin embargo estás lejos, tan lejos como la luna lo está de mi. Solo que tú no me alumbras, no me acompañas en está velada, no te asomas por mi ventana para regalarme tu brillo. La distancia es insalvable entre tú y yo. Eso, eso me desgarra el alma y destroza mi corazón.