Sirius era un chico duró, siempre lo había sido, sin embargo, de vez en cuando le gustaba ofrecer sus servicios de niñera cuando Lily le ponia esos ojos de ciervo y no le quedaba de otra, con el tiempo había empezado a disfrutarlo, solía llevarlo al parque y fingir que era suyo, por alguna razón eso volvia locas a las chicas. — Ah si, si, claro que es mi hijo, lamentablemente su madre nos abandonó — Suspiró con tristeza, al tiempo que acariciaba la cabeza del pequeño Harry —Es duro pero hemos salido adelante — Le dijo a la rubia que no dejaba de mirarlo como si fuese un padre ejemplar.
Weeeee!!!!!!!! Mi profe hoy hoy!! 21 de Junio de 2017 Se la mamo!! Se la cristianomamo(?!!! Paso esto: Profe:Los spiner son satánicos por que tienen 3 lados que representan una antigua simbología egipcia satánica y uniéndolos de esta manera -dibujando en la pizarra- forman el numero de la bestia 666 Dios castigara a los que alaben a este objeto con mensajes subliminales en su estructura (inserte miles de cosas sin sentido). Yoh:-le sale una carcajada- Profe:-se le queda mirando- Yoh:-muere- Wey :v llegan a un punto en donde lo que dicen ya no es respetable :v y pasa a ser ridículo XD.
Por fin puedo decir que tengo amigos de verdad, estabilidad y algo de calma en mi vida. He aprendido a perdonar pero no a olvidar, me siento como un creador frustrado, un vigilante despistado; que se decepciona al ver la distancia entre dos psiques. Un mal viaje con bonito paisaje, con el mar rojo al lado y cada vez mas salvaje. Animal.
Pucker up! [No me importa con quién tu ve sólo dame besos (???) lksjfdgñfhdjgfhkgjh]
long kiss
sleepingrabbits
(le pongo readmore bc me salio larguito (?)
El pequeño vaso de sake cayó en la mesita, y la armoniosa risa de Tenka quedó silenciada por completo; el licor comenzaba a esparcirse llegando al suelo, con la misma lentitud con la que los dedos del peliblanco avanzaban para hacer contacto con los dedos del pelinegro.
Sentado a su lado, girando su cuerpo para quedar de frente, la mano que no buscaba enlazare con la contraria había avanzado hasta la mejilla ajena, posándose con suavidad como si de algún frágil objeto se tratase, lo que no estaba lejos de ser la realidad. La salud de Tenka estaba tan deteriorada últimamente, que incluso en el más amable contacto, le hacía reaccionar con el mayor de los cuidados.
Mentira
Incluso si no hubiera sido informado de los últimos hechos sobre su estado de salud, de todas formas para el Tenka, era una persona que merecía ser tratado como si fuera un tesoro preciado; porque lo era, y no sólo cuando su risa llenaba todo el lugar de una calidez insuperable, esos momento donde el silencioso cubría todo, y aquellos pequeños suspiros apagados en su garganta no conseguían romper con la tranquilidad dentro de esas cuatro paredes; Tenka podía ser incluso más hermoso.
Sus parpados se abrieron levemente para encontrarse con el rostro del otro completamente sometido a la dulzura de aquel contacto, sonrió a través de los labios ajenos, y pudo sentir en los propios como el pelinegro devolvía el gesto, lo que sólo fue un mayor impulso para ladear un poco su cabeza buscando mayor profundidad en la cavidad ajena.
Los labios de Tenka eran suaves, y el sabor del sake impregnado en ellos al contrario de ser desagradable, se sentía exquisito. Los dedos de una de sus manos finalmente se enlazaron con los de Tenka, mientras la otra abandonaba su mejilla para sumergirse entre las hebras de su cabello, con la misma parsimonia con la que su lengua ahondaba dentro de la boca contraria. Sus narices se rozaron en la torpeza de la excitación, y Shirasu pudo sentir como los dedos de Tenka subían por su muslo hincando un poco sus uñas en su piel a través de las capas de ropa, aquello dibujaba una clara indirecta que se plasmó en el ahogado gemido que se coló entre su beso, y el deseo que se abrió entre el contacto de sus bocas le hizo volver a la realidad pensando en cuantos minutos llevaban en ello.
Podrían ser muchos, o pocos, de todos formas nunca eran suficientes.
Pero no obstante sus cuerpos se pidieran mutuamente a gritos, el aire se hacía menos en oposición a la temperatura que sólo conseguía aumentar. Soltando paulatinamente el enlace con los dedos contrarios, finalmente libró su mano para llevarla al pecho del pelinegro y empujarlo con suavidad para alejarlo un poco. El contacto entre sus bocas cesó, y su lengua saboreó sus labios sintiendo aún demasiado fresco el sabor del otro en ellos.
-Tenka… - Le llamó casi murmurando, y sus orbes violetas se encontraron con las contrarias una vez más – Creo que debería limpiar esto – dijo bajando la vista hacia el vaso volteado y el licor que goteaba desde la mesita aumentando el tamaño de la posa en el suelo. Pero Tenka no tenía interés en detener nada, y el sólido agarre al cuello de sus ropas atrayéndolo nuevamente a él lo dejaba más que claro.
-Siempre eres tan egoísta – murmuró en los labios contrarios antes de atraparlos en una suave mordida.
—Llevaba la varita de Gideon con mano de acero, no pensaba usarla, después de todo no era tan violenta, sentía nauseas de solo pensar en la sangre, de igual forma, la varita no funcionaba como era debido en sus manos. Observó el rostro de la persona frente a ella con detenimiento y lo apuntó con esta —¿Quién eres?—Preguntó tratando de sonar dura. La voz de chico ayudaba bastante los demás pensaban que era algún psicópata y decían el nombre antes de que sacara su varita. Llevaba en su libreta varios nombres anotados con el cuerpo correspondiente. Tenía que encontrar su cuerpo a como diera lugar—.