Soledad, te has convertido en mi peor vicio, tomarte, fumarte, beberte, comer contigo es algo que a diario hago.
Eres mi juego predilecto, mi acérrima compañía, la concreta y silente compañera que no quiero dejar y menos a cambio de gente barata, de personas que no aportan, de público bullicioso y carente de inteligencia. Eso ya no es para mí.
A cambio, si, tenerte conmigo, querida amiga, es tener la callada voz de mi alma gemela.
Leregi Renga















