Te dibujare, querida, un ramo de girasoles en la espalda, y si tú quieres los besare cuando despunte el alba. Por hoy, me abrazaré a tus caderas si deseas descansar, o soltaré mi cabello al aire si lo que necesitas es volar. No prometo adaptarme a ti sino mostrarte lo que hay en mi, así, sin futuros, ni pasados. Solo un hoy asegurado.
Malaci

















