Hora de Aventura. El gran final o reinventar el quehacer de un héroe
Al escribir esto, acabo de ver el final de Hora de Aventura y sigo procesando. La complejidad de emociones que se suceden durante el capítulo es maravillosa, desde la tristeza de la perdida hasta la alegría del triunfo, pasando la paz, la comprensión, la resignación y el amor. Personalmente no me queda debiendo nada, sabemos cual es el destino de cada uno de estos personajes sin que este sea un designio divino, los hemos conocido y continúan actúan en consecuencia a sus propios seres.
Muy a su estilo, la serie comienza contextualizando que todo ya ha pasado, que han transcurrido milenios desde el final del capítulo anterior pero a la vez comienza como muchos capítulos anteriores: Dos jóvenes amigos, ávidos de aventura, encuentran un objeto que les detona una búsqueda que los lleva con un sabio poseedor de la historia del mundo. Ahí regresamos a dónde nos dejaron, la guerra de los chicles a punto de empezar.
Como quizá habrán leído en este blog, este es un show que les recomendé por múltiples razones, pero que ahora llega a nuevos niveles ya que el sencillo plot de un chico que desea ser un héroe y salvar a los demás es llevado a un estadío diferente. Finn el humano, principal protagonista de la serie, habiendo madurado, propone otro modo de salvar al mundo evitando una guerra, aunque la situación lo sobrepase.
La trama del episodio de 44 minutos es tan cambiante que difícilmente podríamos adivinar ese final, que tiene tanta belleza como dolor. Recomiendo verlo más de una vez ya que el solo encuentro con el narrador tiene una cantidad ridícula de referencia visuales, que es difícil de seguir, insistiendo en los recursos que son propios de la serie.Por otro parte, lo que generó tanto hype en las redes sociales me pareció de lo más irrelevante, un fan service que no abona y que, a diferencia de Finn, no se construye a lo largo de la serie; un “me dí cuenta que toda la vida te he amado” tan gratuito que seguro sirve para que estos personajes se vuelvan iconos lésbicos y ya. No me mal entiendan, no tengo problema con los besos entre mujeres, sólo que siempre me pareció que era un amor de hermanas, de amigas, hommies, cómplices, poseedores de una clase de amor más allá de lo que cualquier mortal pudiera comprender, a fin de cuentas son dos seres eternos. En fin, tal vez esperaba más de ese particular que una salida tan terrenal me pareció poco. Metiendo problemáticas innecesarias, ¿Qué harán dos seres eternos cuando lleguen a diferencias irreconciliables? Todavía el beso entre grumosa y limón agrio tuvo más sentido, hubo un episodio en el que salieron de día de campo, y es grumosa haciendo lo más propio en el fin del mundo: selfie y un último beso. Me decepciona la salida porque no veo esa relación, esos guiños a que esa situación era posible. En fin, de 44 minutos un pedazo de 30 segundos.
Nuevamente Rebecca Sugar aporta nuevamente una canción y muy como todo ella, es sentimental y profunda. Presentada en la COMICON de San Diego de este año, fue un momento muy emotivo ya que implicaba un cierre, un adiós entre los actores, un terminar un capítulo en la vida. La canción eriza la piel, es hermosa y está colocada en el climax, enmarcado una situación dramática que inevitablemente hará que muchos berren.
Vuelvo a insistir, si no han visto esta serie, denle una oportunidad, tiene momentos divertidos, ridículos, sin sentido, amorosos, de aprendizaje, heroicos, tristes, pero siempre buenas historias, excelente construcción de personajes y conflictos. Sugiero además estar al pendiente de los que participaron en este proyecto ya que la mayor parte de la programación de Cartoon Network está siendo ideada por colaboradores de este gran proyecto.
Por un satisfecho zorro estelar