Runaway.
“Querida Danielle…"
La rubia podía distinguir el inicio de la carta aún con varias líneas de tinta cubriendolo. Se rió de solo imaginar a Brandon en la comodidad de su hogar quebrándose la cabeza para encontrar la forma de escribir aquella carta.
"¡Ey, Dolohov!”
Continuó. Esta vez, el saludo era mucho más informal y a Danielle le pareció escuchar la voz del chico tal cual la primera vez que se acercó a ella. El día en que le había pedido asistir con él al baile de Navidad; apenas medio año atrás. Danielle nunca imaginó que después de aquella noche, Brandon Krum continuará insistiendo en mantener algún tipo de contacto con ella. Normalmente las personas que llegaban a conocerla, preferían tomar su distancia e incluso algunas simplemente huían ante la brutalmente honesta faceta de la serpiente, ya que nadie -exceptuando su familia y Albus Potter, su mejor amigo- llegaban a soportarla. Por supuesto que estaba acostumbrada a ello. Por eso fue que algo se removió en su interior cuando Krum llegó al siguiente día decidido a tomar el desayuno en su compañía.
Dolohov había estado a punto de escupirle el cereal en la cara al verlo tomar asiento tan cómodamente junto a Cameron, con quien conversaba aquella mañana soltando un “Hermosa mañana ¿cierto? ¿Dormiste bien anoche Danie?” Vaya inició de día que había tenido. Al medio día, la rubia tenía a Scorpius, Lily May y medio Slytherin cuestionándose la cita con Brandon. Esta de sobra decir el pésimo humor que poseía después.
“Como habíamos apostado, esta mañana misma mí madre ha convencido a mi padre de pasar las vacaciones en Francia, así que me debes cincuenta galeones ahora que retornemos a Hogwarts. Te dije que mí padre podía tener el control en el campo de Quidditch, pero en casa mamá es quien lleva los pantalones. Como sea… ¿Tus padres ya decidieron su destino vacacional este año? ¿Los acompañaras? Con suerte ambos terminamos en París ¿no lo crees?”
Dolohov borró la sonrisa tonta que hasta entonces había mantenido y observó en dirección a la puerta con poco interés. Por supuesto que Daphne y Vladimir habían elegido el sitio al que volarían ese verano, sin embargo ella había decidido pasar de la convivencia familiar, como los últimos tres años. En su lugar visitaría a los Malfoy y encontraría algo interesante que hacer con Scorpius.
“Por cierto. Las notas también llegaron esta mañana y mis padres se pusieron locos cuando descubrieron mis insuficientes en la cuarta parte de clases de este año. Hubo un sermón de parte de Viktor, estoy seguro que si lo escucharas gritarte por media hora en búlgaro dejarías de admirarlo como lo haces. El literalmente piensa que no tendré oficio ni beneficio cuando concluya mis estudios. Al menos Clarissa tiene esa vocación por el Quidditch como papá, pero yo soy un asco y no puedo aspirar a ello. Ni pensar en seguir los pasos de mi madre como Auror, necesitaría recibir excelentes notas durante este último año y seamos realistas, no soy tan bueno como Rosemary o el estúpido de Malfoy… lo siento, se que es tu primo pero eso no le quita lo estúpido arrogante”
Scorp solía ser bastante arrogante cuando se lo proponía, pero la enemistad que ambos mantenían hacían a Krum verle doblemente arrogante y estúpido.
“De verdad desearía ser al menos la mitad de bueno que Rose”
Por alguna extraña razón, de los labios de Danielle salió un suspiro aburrido. ¿Es qué siempre tenía que mencionar a la pelirroja en sus conversaciones? ¿Admirarla tanto? Sacudió la cabeza para borrar aquellas preguntas de su mente. Al fin y al cabo a ella no debía interesarle lo que Brandon pensará de la Weasley. Continuó.
“O tú…”
¿Qué?
“No es ningún secreto que te he observado Danielle, y resulta que no eres absolutamente nada mala en los estudios. Podría decir incluso que eres tan buena como Malfoy, pero prefieres mantener un perfil bajo ¿o me equivoco? Tienes extraordinario en DECAO, Runas Antiguas y Encantamientos, así como un Supera las espectativas en Transformaciones y Aceptable en Pociones. Eres más lista de lo que muchos imaginamos. Y no cuestiones porque tengo conocimiento de tus notas… Lo que quiero decir es que serías la persona indicada para mis tutorías. ¿Por qué no me ayudas con mis ÉXTASIS? Se que serán más avanzados, pero consideralo una oportunidad para ser la número uno durante el séptimo año ¿Qué dices Dolohov? ¿Me ayudarás o permitirás que muera en el acto? Recuerda que si dices no, suelo ser terco en lo que quiero… Y no creo que quieras verme aparecer en tu casa un día de estos, así que decide rápido”
La rubia había terminado arrugando la carta bajo la sabana de la cama cuando Liam entró a la habitación sin previo aviso, el corazón latiendo a mil por hora y las manos sudando al imaginar a Krum apareciendo a la mitad de su jardín trasero pues alguna vez le había encontrado husmeando una vieja fotografía con sus hermanos justo ahí. Trató de no hiperventilar ¿Brandon tenía siquiera la edad suficiente para aparecerse? No recordaba haber conversado sobre sus cumpleaños en sus minúsculas pláticas. Se maldijo internamente y haciendo una nota mental de averiguar aquello más tarde con May, bajó a tomar la cena.
Así es como todo había comenzado. Las visitas al caer el sol al lugar más recóndito de la biblioteca para estudiar, sus escapes a mitad de la merienda para resolución de dudas y los trozos desiguales de pergamino que introducía a escondidas entre las pertenencias de Brandon con tips para memorizar los encantamientos antes de un duelo. Y Danielle no tenía idea siquiera porque seguía ayudando al muchacho de encubierto, o quizás si lo sabía pero continuaría negandolo el tiempo necesario para terminar con sus sentimientos. Después de todo nadie parecía haberse dado cuenta o al menos era lo que ella suponía.
















