Bronceador casero de té negro
5 o 6 bolsitas de té negro
Calienta el agua hasta que rompa a hervir.
Cuando entre en ebullición retírala del fuego, viértela en el interior de un recipiente y agrégale las bolsitas de té negro.
Deja que el líquido repose durante unos 40 minutos.
Transcurrida media hora empapa una esponja en el agua, escúrrela y frótala con suavidad por todo tu cuerpo hasta que el té negro haya impregnado tu piel por completo.
Hecho esto deja que el producto repose sobre tu cuerpo unos 15 o 20 minutos, como si se tratara de un bronceador casero convencional.
Finalmente aclara tu piel con abundante agua fría o templada, sécala con una toalla y extiende una crema hidratante para mantenerla libre de sequedad y potenciar aún más el bronceado.
El té negro tiene el poder de teñir ligeramente la piel y de ayudarnos a lucir un bonito moreno sin necesidad de exponernos al sol.
Recuerda que podrás poner en práctica este truco de belleza a diario, hasta haber alcanzado el tono deseado y que podrás guardar el agua sobrante en la nevera para que se conserve en buen estado varios días.