I need a JackRabbit friend
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I need a JackRabbit friend
Asfdkmdh
Excuse me while i die at my latest fanfic idea. Jackrabbit fans, being tissues.
For some reason, the moon gives Bunny a new life, ending up with him not remembering anyone. He grows, gets married had kids, the whole sha bang. But someone is still on his mind. Even through new life, bunny feels this strong need for jack. After a melt down, resulting in him believing jack has to choose if he’ll show himself (and ruin the life aster made) or stay hidden, (break asters heart)
Bunny-fied Jack xD And Bunny himself is elated wahahah
Other bunny!Jacks in my other posts :)
Divertida seducción 2/2 BunnymundxJack
Primera parte > http://amazonaverde.tumblr.com/post/40907083609/y-bueno-no-se-que-trate-de-jajaaj-no-se-me-ocurre
Divertida seducción Parte 2/2
Autora: Amazona Verde
Toda información proviene de la película Rise of the guardians, las ideas y personajes pertenecen a sus correspondientes creadores, no gano nada con esto.
Por otro lado, no he leído los libros Guardians of childhood, así que me inventé algunas cosas para que la historia fluyera con facilidad .
Advertencias: Slash, BunnyxJack, yaoi, si no te gusta el género sal de esta página, si te quedaste… ¡deja un comentario!
A varios cientos de metros Jack seguía a su objetivo, utilizando las montañas y nubes para ocultarse, cuidadoso de que el ágil Pooka no se percatara de su presencia. Con malestar creciente observó el hermoso y brillante palacio de Sandy, al que ingresó el conejo de pascua sin contemplaciones.
Hacía tres semanas Aster había visitado al hada de los dientes, dos meses atrás Norte tuvo el privilegio, pero ya eran tres meses en que ellos dos, Jack Frost y Bunnymund, no cruzaban palabra. Y entonces se había dado cuenta de algo: el espíritu de la diversión era el que siempre buscaba a Bunny, nunca al revés.
Aquél descubrimiento trajo sentimientos de inseguridad y enojo, ¿acaso parecía un niño que mendigaba cariño? ¿Por qué Aster no buscaba por iniciativa propia su compañía?, e inevitablemente una emoción destructiva hizo hueco en su alma, los celos apoderándose de su apasionada lógica, ¿eran los otros guardianes más valiosos que él?
& & &
-creo que nuestro Jack anda molesto por estos días-opino Norte al tiempo que hacía modificaciones a un carrito de juguete, señalando con el pulgar hacia la ventana-no había visto tormentas de nieve tan destructivas en varias décadas
-han de ser obra de la naturaleza-Bunny se encogió de hombros, no todo cambio climático debía ser adjudicado a una fuerza mágica después de todo
-no no no-Santa sonrió, sus ojos brillantes ante el conocimiento de “saber”, de estar “seguro” de lo que decía-lo siento aquí-auguro agarrándose la tripa-pocas veces has presenciado el invierno con toda su fuerza amigo mío, créeme, esto es obra de Jack-con un grito de triunfo puso en marcha el mecanismo del carrito que reparaba-la cuestión es… ¿qué es lo que le tiene enfurecido?
-¿y yo que voy a saber? Es su estado natural causar problemas-
-pensé que estaban pasando tiempo juntos ¿no tienes idea de que pudo ocasionar ese cambio en su personalidad?-el guardián del asombro le miró incrédulo, incluso sospechosamente.
-paso tiempo con él, no leo su maldita mente-Aster gruñó a la defensiva, casi como si lo estuvieran enjuiciando.
-¿Cuándo fue la última vez que le viste?-el señor Claus prefirió irse por la tangente, notando lo arisco que se había puesto Bunny.
-vino a la madriguera hace tres meses-fue la automática respuesta
-¿y tú donde lo encuentras la mayoría de las veces?-
-no te entiendo-las orejas de Bunnymund se movieron hacia los lados, mostrando su confusión.
-bueno… cada dos semanas me reúno con él en la Antártida para platicar, son cosas banales, pero nadie se ha tomado la molestia de hacerlo- pensativamente agarró su mentón-el hada de los dientes utiliza a sus haditas como medio de comunicación y el bueno de Sandy lo visita con regularidad-las azules pupilas del fuerte anciano lo miraron con divertido reproche- al parecer la amistad entre ustedes dos sólo viene de un sentido.
Aster se encrespó por completo, su pelaje mostrando lo furioso que le había puesto ese comentario- ese chico será una piedra en el riñón, pero por supuesto que lo considero mi amigo.
-no lo parece-respondió a rajatabla Norte.
-es complicado-
-pues hazlo menos complicado, Jack no merece ser tratado de esa manera
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Maldita hada de los dientes por ser tan hermosa, maldito Norte por brindar tanta candidez, maldito Sandy por ser tan comprensivo, pero maldito él mil veces… por pensar eso de sus amigos. Jack se sentó en lo alto de un rascacielos, apretando su bastón con desesperación, sintiendo nauseas del veneno que destilaban sus pensamientos.
De un salto se incorporó, mirando decididamente hacia el sur. No podía estar sintiendo lástima de si mismo eternamente, si había algo entre Aster y él exigiría más atención, sino… bueno, se convertiría en un acosador de primera categoría.
Así que decidió mostrarse en plena pascua, con la intención de ofrecer ayuda a su guardián más preciado. Volando sobre los mares que separaban a Europa y el norte de América, los vientos pronto le dieron malas noticias, murmullos que prometían huracanes y ciclones, decenas de tormentas que sin lugar a dudas destruirían el día de Pascua.
Con maestría Jack danzó entre las nubes, controlando los vientos gélidos y calientes, provocando que los cielos adoptaran un peligroso color gris, los relámpagos y fría llovizna siendo el preludio de una generalizada granizada.
El repentino cambio climático obligó a que niños y adultos buscaran refugio dentro de sus hogares, el hielo que caía del cielo aboyando carros, en efecto lastimando a un puñado de personas distraídas que habían hecho caso omiso a las advertencias de la naturaleza. Sin embargo, así como todo había empezado terminó, el sol abriéndose paso, derritiendo el granizo de los hogares y calles.
El espíritu de la diversión jadeó, dejándose caer en la copa de un pino, esperando recuperar un poco de fuerza antes de emprender su camino hacia la madriguera.
& & &
El adolescente no podía creer como el destino conspiraba contra él para que, aún haciendo cosas buenas, la gente la agarrara en contra suya.
-¡largo de aquí!- Bunnymund estaba que echaba espuma por la boca, a nada de golpear con su boomerang al guardián más joven.
-¡ya te dije que no fue mi culpa! Lo único que puede hacer fue!..-
-¡Fue crear una jodida granizada! ¡¿Ese era tu genial plan?! No te conformabas con tirar nieve por todos lados ¡tenías que tirar piedras del cielo!-
-¡eso era mejor que un día lleno de huracanes!-terminó por explotar Jack, viendo directo hacia las pupilas verdosas de su compañero-estuve horas allá arriba manipulando los vientos para que los ciclones se convirtieran en granizo, sé que es violento, pero solo dura algunos minutos y pensé que los niños tendrían el resto del día para… ¿sabes qué?-el tono desesperado cambió drásticamente a uno de enojo- Me importa un bledo.
-¡Espera!-Bunny brincó hacia él con rapidez, deteniéndole por el bastón antes de que emprendiera el vuelo-Jack…
-¿por qué me detienes? Es obvio que lo único que te ocasiono son problemas-ahora el que estaba que echaba chispas era el adolescente.
-eso no es cierto, yo…-
-soy un inconveniente, esa es la verdad-a pesar de sus tristes palabras Jack se mantenía firme, jalando de su bastón con fuerza, deseando marcharse de allí ya-¡no sabes que hacer conmigo!, no buscas mi compañía, no me tocas… no me quieres-la última frase salió en un murmullo, el espíritu de la diversión quería patearse a sí mismo por sonar tan patético.
-arggg!!!-Bunny jaló de sus orejas, un sospechoso rubor apareciendo en sus peludas mejillas-¡Norte tenía razón! ¡Sólo complique las cosas!-Aster suspiró larga y profundamente, casi podía ver el signo de interrogación en la cabeza del albino- no sé como acercarme a ti ¿de acuerdo? En tantos sentidos te ves tan… frágil… que temo poder lastimarte.
La confesión del conejo de Pascua logró que el rostro de Frost pasara por varios estados de ánimo, el enojo y la felicidad combinándose peligrosamente.
-¡canguro estúpido!-blasfemó el más joven quitándole de un tirón su bastón, dándole un fuerte golpe con él-no tienes idea…-de un salto enredó sus piernas en la cintura de Aster, besándole en lo absoluto amable, mordiendo, encajando sus uñas en el suave pelaje de su nuca-idiota…-susurró Jack, respirando con dificultad-quiero tener sexo.
-¡Jack!-Bunny juraría que su corazón había dejado de latir
-¡ya!
¿Quién podía negarse a aquello?
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-ah! Mm… no… así no, quiero ver-estando su cuerpo boca abajo, la mano temblorosa de Jack encontró su camino hacia atrás, alejando débilmente el peso de su compañero- quiero ver como lo metes-pidió entrecortadamente, la pasión en sus pupilas provocando un escalofrío en el conejo de pascua, que insultó mentalmente por lo cachondo que le ponía el mocoso.
Sin dificultad pero si con una creciente ansiedad Bunny hizo lo que le pedían, llevando las rodillas del menor hasta su pecho, las pantorrillas del adolescente casi pudiendo tocar las blancas mejillas
–eres precioso…-Aster olfateó el cuello de Frost, aspirando la dulce excitación de su compañero- va a doler en un inicio-advirtió antes de posicionar su miembro, observando con ojo crítico el lugar donde entraría, el interior de Jack apretando visiblemente, producto del nerviosismo y la anticipación; había tardado casi media hora en prepararle, sabía que no podría hacer mucho más, pero aún así lo veía con duda.
-vamos, vamos-el más bajo se movió hacia los lados, impaciente-te quiero dentro de mí-con intención lamió sensualmente sus labios, sonriendo tan pecaminosamente que parecía todo menos un virgen.
-Jack…-susurró Bunny con angustia, temblando ante lo mucho que se contenía-cállate por un momento ¿quieres?-con parsimonia fue introduciendo su “hombría”, parando ante cualquier pequeño quejido, mirando con obsesiva atención la unión de sus cuerpos, quedando gratamente sorprendido al ver que podía penetrar sin mayores dificultades-muy bien…-superado el primer obstáculo regresó su atención a Jack-voy a moverme...-después de una decena de arremetidas Bunnymund paró abruptamente, gimiendo con fuerza- maldita sea ¡no aprietes!-gruñó hacia el rostro de Frost, que en respuesta le vio con traviesa insolencia.
-me duelen las piernas-fue la cínica contestación del adolescente antes de gimotear obscenamente, entrecerrando los ojos al momento en que Bunny golpeara con intención su próstata-Aster…te quiero.
Bunnnymund de nueva cuenta volteó boca abajo el cuerpo del ojiazul, penetrándole, juntando su pecho a la espalda blanquecina, acariciando los costados del esbelto joven- diablillo adorable-gruñó con ternura, colocando una de sus patas en la cintura de Jack y la otra en su hombro, inmovilizándolo contra el suave musgo. Antes de que el espíritu de la diversión pudiera decir algo el pooka comenzó a embestir rápidamente.
-AHH!!-en menos de un minuto Jack había eyaculado, temblando incontrolablemente por el orgasmo y las acometidas sin tregua a las que era sometido-Bunny…-el albino apretaba la hierba de su alrededor- ¡Bunnyyy!-gritó cuando a la velocidad se sumó la fuerza, los testículos del pooka golpeando su entrada con pasión, la sensación mandando escalofríos por todo su sistema nervioso-Bunny, Bunny, Bunny…-lloriqueó del placer, mordiéndose el labio, avergonzado de que pudiera ser tan vocal.
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El conejo de pascua estaba totalmente enfocado en su labor, tener y brindar placer, siendo sumamente difícil contenerse para no morder salvajemente a Frost, marcarlo dolorosamente para que nadie tuviera duda de que fuera suyo… tanta posesividad le asustaba. Todo empeoró cuando nJack comenzó a gemir su nombre como un mantra, tan inmerso en su propio placer que murmuraba incoherentemente.
Con un espasmo que desde el cuello llegó hasta su cintura, el pooka embistió una última vez antes de depositar su semilla en el interior de Jack, mordiendo con moderación el pálido hombro, mordiscando a lo ancho de su espalda, esperando a que el adolescente se recuperara.
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Jack se mantenía laxo contra el césped, con el rostro oculto entre sus brazos, había sido tan apasionado aquél encuentro que aún era incapaz de asimilar todas las emociones y sensaciones, el cuerpo de Aster tan presente que le era imposible ignorarle. Intentó levantarse pero sus codos no le sostuvieron.
-shh… tranquilo Frosty-Bunnymund salió de su interior, dándole la vuelta para depositar la blanca cabellera contra su pecho.
-es como si te sintiera por todas partes-murmuró Jack aletargado, infantilmente-se siente casi como haber ganado una larga batalla de bolas de nieve.
-¿me comparas con un juego de niños?-preguntó Aster divertido
-he dicho casi, no te creas tan importarte-el espíritu rió sonoramente al ver la expresión de su compañero
-he cavado mi propia tumba
Fin.
Jajaja como me gusta escribir de estos dos XD, es un amor apacha muy tierno. En fin, fic escrito a petición de yucenkio, espero que te haya gustado y ¡no tengas reparos en pedirme otro! Me divierte como no tienes idea lol.
En general espero que me manden más peticiones:
¿Qué requisitos se necesitan?
1. Mandar la pareja/fandom de su elección.
2. El único límite que pongo es el de la ficción, es decir, no pueden enviarme peticiones de actores, cantantes o miembros de la farándula en concreto, deben ser personajes de películas, series o comics.
3. Envíen en un mínimo de dos líneas lo que quieren de historia, no es justo que manden algo como “me encantaría que hicieras un StevexTony :D”, sean explícitos señor@s.
y bueno no sé, que trate de....jajaaj ¡no se me ocurre nada! pero que sea algo (sé que es muy típico) pero sé que jack es atrevido, y le gustan los retos. Así que, qué este enamorado de Bunny, y la historia relate todo lo que hace para conquistarlo
Autora: Amazona Verde
Toda información proviene de la película Rise of the guardians, las ideas y personajes pertenecen a sus correspondientes creadores, no gano nada con esto.
Por otro lado, no he leído los libros Guardians of childhood, así que me inventé algunas cosas para que la historia fluyera con facilidad .
Advertencias: Slash, BunnyxJack, yaoi, si no te gusta el género sal de esta página, si te quedaste… ¡deja un comentario!
Divertida seducción. BunnymundxJack
El primer mes del año eran días ajetreados para el espíritu de la diversión, en la mitad del mundo el invierno estaba en su apogeo, brindando regocijo sin igual a los pequeños cuya felicidad se veía empañada por el regreso a clases; Jack sonrió siniestramente, pensando que “retrasar” un día el inminente comienzo de curso no perjudicaría a nadie. En el norte de Texas uno de sus creativos protegidos había hecho una catapulta genial, llevando las batallas de nieve a otro nivel, lanzando kilos de la blanca sustancia hacia sus enemigos, el infante riendo muy al estilo de genio malvado.
-amiguito, si sigues así dudo que tengas regalo de navidad, Norte quedó algo cabreado después de lo de Pitch- Unos cuantos tiros más y la madre del “villano” salió echando maldiciones y juramentos, por momentos pareciendo que quedarse sin regalo de navidad era una mejor opción- fue bueno mientras duró ¡viento, llévame a la cálida Australia!.
* * *
-awww ¡vamos chicos! Saben que ahora soy como de la familia-el albino sonrió ampliamente, flotando hasta ponerse frente al rostro de piedra que lo veía con mala cara.
-¿qué es lo que quieres Frostie?-
Jack asomó sus ojos azules por el pequeño hueco que dejaban los custodios de la tierra de pascua, saludando entusiásticamente- ¡hey Aster! Tus tótems no me dejan entrar, no soy ninguna amenaza ¿sabes?
-¿no lo eres?-comentó Bunnymund retóricamente, haciendo un gesto a las moles para que dieran espacio-acompáñame.
Después de algunos minutos, con sus pisadas como sonido de fondo, el espíritu adolescente no pudo soportarlo más- entoncess ¿cómo han ido las reparaciones?
-las madrigueras del sur están completamente destruidas, pero podré apañármelas con recursos en tierra-
-al parecer las cosas no están tan mal-una mirada iracunda por parte del conejo lo hicieron tartamudear-po-podría haber sido peor
Las pupilas de ambos conectaron por agonizantes segundos antes de que Bunnymund suspirara, al parecer aceptando el punto de vista de Jack-tienes razón compañero, pudo haber sido peor.
Las pulsaciones en el corazón de Frost se alentaron súbitamente, creando un sentimiento negativo al que no estaba acostumbrado, la postura triste de Aster siendo lo único que captara su atención, una imagen que inmediatamente entró en la categoría de “a la mierda, no quiero ver eso” de Jack. Sin embargo, el ojiazul no era tonto, a pesar de sus nulas relaciones había tenido más que tiempo a solas para poder analizar sus emociones, distinguirlas, valorarlas y catalogarlas según su nivel de intensidad, sabiendo que la emoción que despertaba el Pooka dentro de su pecho era algo más fuerte que la amistad , muy diferente a la hermandad, y la respuesta que venía a su cabeza lo dejaba jadeante, sin poder respirar, no porque se asustara de su sentir, sino por lo que el otro pudiera pensar.
¿Pero que sería un reto sin dificultades?
-¡Tierra a Frosty!
Jack parpadeó rápidamente, observando la peluda pata que se movía frente a sus ojos.
-¿haciendo una visita al hombre de la luna?
Frost rodó los ojos, no obstante riendo tenuemente, la broma había tenido su ingenio-algo así… estaba planeando las estrategias de mi próximo juego-el albino sonrió misteriosamente, brincando hacia la roca más cercana, levantando sus cejas varias veces en un gesto sumamente infantil.
-más vale que esas ideas estén muy lejos de aquí cuando las pongas en marcha ¡estás advertido!-un peludo dedo fue dirigido en dirección al albino
-¿qué sucede Bunny?-con estudiado desinterés Jack dejó caer su pierna, balanceándola en el aire al tiempo que se miraba las uñas- ¿tienes miedo de que te derrote con demasiada facilidad?
-¡¿Yo?! ¡¿Miedo?! Di cuándo y dónde-
Jack sonrió de oreja a oreja
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Paso 1: llamar su atención
Frost se colocó sigilosamente a un par de metros de las moles que custodiaban la entrada a la madriguera, haciendo un silencioso gesto al pequeño ejército que había creado: decenas de bolas de nieve que poseían una forma de conejo muy básica, con largas hojas a modo de orejas. Ahora que se había convertido en guardián se había dado cuenta que podía hacer otros trucos, no habían aumentado sus poderes, pero parecía que podía hacer más cosas, como dotar de movimiento a pequeños objetos inanimados hechos con nieve y hielo, los últimos siendo sumamente difíciles, por ello había optando por los pequeños pero fáciles de manipular conejos de nieve.
-muy bien chicos… ¡ahora!-de un rápido salto se lanzó contra los tótem, creando una pista de hielo bajo los pesados gigantes, que ante el menor movimiento cayeron ruidosamente al suelo- entren, entren, entren.
Una maldición llegó hasta el adolescente en forma de eco- ¡¿QUÉ DEMONIOS ESTÁ PASANDO AQUÍ?! - un repentino silencio y el conejo de Pascua volvió a blasfemar –prr… están helados-y no era para menos, pues los pequeños conejitos comenzaron a aglomerarse a los pies de Aster, mágicamente uniéndose entre ellos, creando una especie de armadura que le inmovilizaba- ¡Jack! Maldito mocoso, esto tiene tu firma a todas luces, muéstrate en este momento o…
-tranquilo, no es para tanto-Frost se reveló, caminando tranquilamente al tiempo que silbaba con obvio descaro- ¿Qué te parecen?-con una floritura de la mano señaló hacia los fríos roedores que sujetaban a Bunny-¿no son adorables?
-noqueas a mis guardias, entras a mi hogar sin permiso y me mantienes apresado… adorables van a ser las marcas de mis puños en tu piel-
-tsk, tsk… tu y yo sabemos que no me golpearías-con ligereza trotó hasta quedar frente a Aster-además, no tenía planeado hacer nada peligroso-el espíritu ladeó la cabeza, los ojos azules mostrándose infinitamente curiosos al reflejarse en las orbes verdes del pooka.
-¿y qué tenías planeado hacer?-
Hasta la pregunta Jack se acercó más, sus narices a milímetros de distancia. E imprevisiblemente la pálida nariz humana se frotó contra la de Bunnymund, creando una fricción llena de dulzura.
Y tan rápido como llegó Jack se fue.
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Paso 2: entrega un presente
-¡Eso es extremadamente dulce!
-si… bueno, ya sabes cómo soy, je, je-Jack rió forzadamente, no habría dudado tanto en pedirle ayuda al hada de los dientes si hubiera sabido que se tomaría tan bien su enamoramiento- así que…
Asombrosamente, el hada multicolor lo señaló con seriedad- obviamente no sabes casi nada de cocina-el bello rostro se acercó al más pálido amenazantemente-y la cocina es mi santuario personal, nadie ensucia o destruye nada en él ¿comprendes?-una rápido asentimiento por parte del adolescente logró que la expresión alegre volviera a la mujer- ¡genial! Creo que unos chocolates blancos estarían bien.
* * *
Bunnymund observó minuciosamente la caja que le era entregada, abriéndola con la misma precisión con que lo haría un desactivador de bombas; con algo parecido a la incredulidad colocó ante sus ojos la pieza de chocolate, observando en detalle lo artístico de la forma, admirando la precisión en la figura del “copo de chocolate” -¿qué es esto?
-chocolate, evidentemente-Jack metió las manos en sus bolsillos, sonriendo de lado.
-listillo… -a su pesar Aster no pudo evitar sonreír también-lo que quiero saber es ¿por qué?
La sonrisa de Frost vaciló por un momento-sabes que me divierte enfadarte-ante la mirada de “nooo ¿en serio? ¿Cómo llegaste a esa conclusión?” que le dirigía el pooka, Jack levantó sus manos frente a él, en un gesto apaciguador-pero nunca ha sido realmente mi intención causarte algún daño, y cuando vi todos esos huevos destruidos en los túneles-un prolongado suspiro salió de entre sus labios-lo siento, en serio.
-es agua pasada Frosty-al notar que el albino aún rehuía su mirada, Bunny se acercó, tomándolo por la barbilla-siempre he sabido que… muy en el fondo… eres un buen chico.
Un notorio sonrojo se apoderó de las blancas mejillas y, en un movimiento instintivo, su cuerpo se entrelazó con el cálido ser ante él, ocultando su vergüenza sobre el suave pecho, a pocos centímetros del hombro.
Con un suspiro Aster comenzó a acariciar con el reverso de su pata los cabellos y espalda de Jack, en suaves y rítmicos movimientos, sonriendo al percibir la inicial rigidez, que consecuentemente se convirtió en un abrazo más estrecho al superarse la timidez inicial –este lado de tu personalidad es sumamente agradable-
Jack prefirió mantenerse en silencio, cómodo en la sensación y sentimiento cálido que le rodeaba.
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Paso 3: muestra interés en lo que hace
-vaya, nunca hubiera imaginado que existieran tantos patrones distintos-comentó Jack levemente interesado; tal vez la mayoría encontraría mortalmente aburrido una explicación acerca de los diferentes diseños que se podrían pintar sobre una superficie de una figura semiesférica, pero la pasión que inundaba la voz de Aster era suficiente para mantener su atención- ¿pero por qué decoras tu mismo los huevos si los ríos de pintura pueden hacerlo por ti? Es verdad que no quedan tan bonitos… pero los niños los encuentran de todas formas ¿no?
Una sincera risa salió del mayor, asintiendo hacia la duda del ojiazul- es para los niños que realmente desean algo especial, los huevos normales son para divertirse, pero estos- Bunny levantó en alto su creación-son para aquellos que se esfuerzan en buscar algo más.
El adolescente asintió, acercándose distraídamente hacia los riachuelos de pintura, siguiendo con la mirada sus trayectorias, maravillándose en los pequeños remolinos que se hacían cuando dos colores diferentes que encontraban entre sí, creando un nuevo color y, por tanto, un nuevo arroyo.
Pero su contemplación se vio interrumpida al notar que una sombra lo cubría, un pequeño grito de sorpresa siendo su única defensa antes de caer en las coloridas aguas-¡Aster!-gritó indignado, refunfuñando al escuchar las carcajadas del conejo, observando su vestimenta ahora extravagantemente colorida, sus cabellos blancos pareciendo una extraña peluca sicodélica.
AL asomarse a una pequeña laguna con agua natural y ver su aspecto completo Jack se unió a su compañero, cayendo al piso por tanto reír.
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Paso 4: haz claras tus intenciones
Después de estar riendo como idiotas casi veinte minutos, Bunny decidió que era tiempo de que Jack tomara un baño, ofreciéndole como primera opción las aguas termales que naturalmente fluían hasta el hogar del conejo de pascua.
-errr, no creo que pueda soportarlo-negó rotundamente el espíritu, dándole un escalofrió del solo pensar en meterse a una fosa con agua hirviendo- no tienes algo más… ¿templado?
-mm... si, espera aquí-acercándose a la laguna que era abastecida por una pequeña cascada dio unos cuantos golpes en la tierra, creando un hoyo del tamaño de una alberca para niños; después dio un único golpe, haciendo una abertura entre la laguna y el hueco que había creado. Cuando la pequeña piscina estuvo llena dio un segundo golpe en el mismo lugar, cerrando el paso del agua-eso bastará.
Al darse cuenta que Bunnymund comenzaba a darle la espalda para brindarle privacidad, Jack supo que tenía una oportunidad, que era la oportunidad.
-Bunny…-el espíritu trago duro, una cosa era tener las ideas claras y otra que tu corazón latiera enloquecido- ¿crees que podrías ayudarme con la espalda?-pidió Jack al tiempo que se quitaba la chaqueta y los pantalones, cubriéndole sólo unos reducidos boxers.
Por un momento pensó que el conejo lo ignoraría y seguiría de frente, o le diría una broma, pero una sonrisa adornó sus labios cuando su compañero asintió, entrando con él a la pequeña piscina –date la vuelta frosy.
La expresión risueña de Jack entonces aumentó, cumpliendo lo que pidiera Bunny para después comenzar a dar pasos pequeños y lentos hacia atrás, obligando gentilmente a que el más alto tomara asiento dentro del reducido espacio, Jack entre sus piernas, apoyando sus blancos codos en las rodillas de Aster. La tranquilidad de la naturaleza era el sonido que les rodeaba, con el ocasional chapoteo que ocasionaba el remover los diferentes pigmentos de la piel marmolea, el guardián de la diversión encargándose de la cintura hacia abajo así como de su pecho, el conejo de Pascua limpiando diligentemente su espalda y cabellos.
Para quitarse la espuma de la cabeza Frost se sumergió, saliendo precipitadamente al segundo siguiente, con el agua y jabón escurriendo por todas partes al tiempo que se daba la vuelta, juguetonamente apersogándose del cuello de Bunnymund, sus ojos azul tormenta enfocados en las pupilas del pooka –quiero un beso- y no esperando una respuesta a su petición se apresuró a juntar sus labios, gimiendo lastimeramente al no haber reacción.
Pero su gimoteó descorazonado al parecer sacó a Aster del shock momentáneo en que lo había ensimismado Jack al salir todo empapado, tan hermoso que dolía verle. Había tanto por tocar que el conejo sentía que le faltaban patas, forzando su lengua entre los fríos labios, masajeando la espalda, acariciando ruda, desesperadamente el niveo pecho, maravillándose de la delicada dureza en sus pequeños pezones… por lo que prefirió apresar el cuerpo adolescente en un fuerte agarre, abrazándole contra su pecho, la pasión tan viva que no sabía de lo que era capaz.
-quiero algo más que un beso-protestó Jack cual niño malcriado, usando sus dedos índice y pulgar para delinear el contorno de una de las orejas de Bunny.
-un juego a la vez mocoso, un juego a la vez.
Fin.
Yey! Antes que nada, pido una disculpa por haber tardado casi una semana en escribir esto, mil disculpas Yucenkio D:!, pero un familiar estuvo internado y tuve que hacer de niñera, y cuando tenía tiempo la verdad es que deseaba sólo estar tirada en la cama, entre el trabajo y tres niños una queda embotada XD. Perooo ¡estoy muy feliz! Es el segundo fic que hago por encargo *o*, no lo hice muy explícito porque quería hacer algo tierno, no sé si lo logré pero bueno, se hace lo que se puede. Me divertí mucho y espero que me manden más peticiones:
¿Qué requisitos se necesitan?
1. Mandar la pareja/fandom de su elección.
2. El único límite que pongo es el de la ficción, es decir, no pueden enviarme peticiones de actores, cantantes o miembros de la farándula en concreto, deben ser personajes de películas, series o comics.
3. Envíen en un mínimo de dos líneas lo que quieren de historia, no es justo que manden algo como “me encantaría que hicieras un StevexTony :D”, sean explícitos señor@s.
Año nuevo Bunnymund/Jack
Año nuevo
Notas: Este fic fue escrito como regalo para una querida amiga cuyo cumpleaños es el primero de enero, ¡aún y con las celebraciones nunca quedas olvidada camarada! ;).
Toda información proviene de la película Rise of the guardians, las ideas y personajes pertenecen a sus correspondientes creadores, no gano nada con esto.
Por otro lado, no he leído los libros Guardians of childhood, así que me inventé algunas cosas para que la historia fluyera con facilidad .
Advertencias: Slash, BunnyxJack, yaoi, si no te gusta el género sal de esta página, si te quedaste… ¡deja un comentario!
Para Jack era algo común escuchar a sus compañeros guardianes quejarse y lamentarse de sus trabajos particulares, después de todo prestar atención a la enorme cantidad de niños que había en el mundo nunca fue ni sería tarea fácil, Pitch lo único que había logrado fue retrasar la, ya de por sí, pesada responsabilidad sobre sus espaldas. Por supuesto, aunque Frost se tomaba su labor seriamente, la verdad es que tenía cierta “versatilidad” de cómo manejar su tiempo, pues al no tener un día estipulado o una tarea concreta como recaudar dientes o brindar dulces sueños, digamos que poseía tiempo de sobra para meditar.
Y esa libertad de pensamiento le había llevado a un figurativo espiral de angustia; era jodidamente solitario ser invencible a la mayoría de los demás, ni que decir de sus intentos por llamar la atención de los pocos que podían fijar su mirada en él y reconocerlo como un ser existencial… todo aquello era deprimente, pero ahora que había hecho amigos y formaba parte de un plan “mayor” -como era el ser guardián de la infancia- surgían nuevos problemas e inseguridades: ¿lograría que ese frágil hilo de amistad que los unía se mantuviera? ¿Qué pensaban ahora los guardianes de él? ¿Cómo podía administrar su tiempo para que un mayor número de niños recibieran las alegrías del invierno y las tormentas de nieve? Tal vez, el único que podría brindarle consejo fuera Sandman, siendo el único guardián que hacía el trabajo sin ayuda…
Y de improvisto Jack prefirió hundir su cabeza en un montículo de nieve, pareciendo una extraña avestruz en los suelos de la antigua Baltimore, completamente avasallado por las estresantes ideas que rondaban en su cerebro. Aunque no era idiota nunca había sido un chico que pensara con mucha antelación, por muchos baches que hubiera en el camino era de la firme idea que las cosas tomaban su lugar siempre al final. Así que con esa resolución pidió al viento que lo llevara hacia el Polo Norte, para festejar con sus nuevos amigos el final y el inicio del año.
***
Norte, en su estrafalaria pero alegre forma de ser, había ordenado a los Yetis que fabricaran pirotécnicos, los suficientes para crear una buena explosión en el cielo pero no demasiados para llamar la atención de extraños. Era ley no escrita que cualquier forma de explosivos o tecnología estaba prohibida debido a ciertos accidentes ocurridos con expediciones humanas… pero este era el primer año nuevo que festejaba Jack Frost, y a pesar de que incluso lo negara a sí mismo, el pequeño diablillo había entrado a la reducida lista de personas a las que amaba. Simplemente estaba fuera de discusión, haría lo que estuviera en su mano para hacer feliz al peliblanco, 300 años de negligencia aún pesaban en su conciencia.
-¡ustedes dos!-el señor Claus señaló hacia un par de relajados Yetis-esto será una fiesta no un carnaval, ¡los regalos del próximo año no se harán por si solos!-una mirada de adorable suplica por parte de sus ayudantes fue suficiente para desarmarlo-ohhhh ¡está bien! Pero más vale que queden pastelillos para cuando los invitados lleguen.
Los duendecillos giraron los ojos al cielo, divertidos, nadie lo mencionó, pero si había algo que nunca faltaba en el Polo Norte eran los pastelillos.
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El hada de los dientes volvía sus ojos continuamente hacia donde se ocultaba el sol, el movimiento del astro rey siendo el único reloj que necesitaba; no deseaba dejar cabos sueltos en su partida, dando instrucciones al departamento encargado de “posibles caídas”, es decir, las haditas que catalogaban a todos los niños con dientes flojos, próximos a perderlos. Después de navidad esa sección estaba inusitadamente ocupada, recibiendo los dientes de niños que habían estrenado sus nuevos regalos de navidad, muchos de ellos patinetas, bicicletas y patines.
Con suma gracia descendió hacia sus cámaras personales, donde se hallaba una enorme cocina con todo tipo de instrumentos para preparar alimentos, siendo el arte culinario uno de los pocos pasatiempos que había conservado desde que era mortal. Pocos segundos después de que sus pies tocaran el suelo el sonido del horno alertó de que el tiempo había terminado.
Tomando una gruesa toalla y un guante de cocina procedió a abrir el hornillo, suspirando felizmente ante la dulce y deliciosa esencia que surgió de su interior. Con cuidado sacó el refractario y lo colocó sobre la mesa, mirando con deleite el gran panque en forma de diente ante sus ojos.
-piii pi pii piiuu?
-sólo falta un poco de fondant blanco encima… ¿crees que deba simular algo de caries?-preguntó ansiosa, mirando con crítica a su propia creación
-pi! Piu! Pi!-una rotunda negativa por parte de su fiel hadita la hizo asentir
-tienes razón, eso sería un efecto demasiado dramático
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Sandman brincaba juguetonamente hacia todos lados dentro del perímetro de la doraba nube que había creado con su arena, dirigiendo los hilos de sueños hacia todas direcciones; era un verdadero descanso que un día al año muchos de los niños fueran forzados a estar despiertos hasta poco después de las doce de la noche, pues así podía permitirse crear “sueños ambulantes”, sencillos pero tranquilos sueños que rondarían el globo aleatoriamente, cuya tarea era entrar en las mentes de los niños que dormían; no eran una obra maestra, pero brindaría serenidad a los durmientes, y él podría pasar un tiempo de calidad con sus amigos guardianes.
Si bien el hombrecillo dorado nunca podía exponer con toda claridad sus ideas, sus pensamientos eran una vorágine, llegar a tantos niños cada noche requería de un razonamiento complejo y preciso, debía notar cuando uno de sus protegidos –siendo estos millones-no descansaba en su dormitorio, en ciertas ocasiones los encontraba en la casa de un familiar o en una pijamada, esas eran las ocasiones felices.
Las ocasiones no felices era cuando había algo tan oscuro o traumatizante en la realidad del niño que la arena simplemente resbalaba sobre sus cabezas, el alma del infante mostrando un fuerte caparazón de tristeza, dolor y una serie de emociones que era difícil de concebir en una criatura. Sandman casi siempre era el primero en darse cuenta cuando un niño dejaba de creer: cuando tu mundo es tan horrible las buenas cosas pierden significado… y la magia desaparece.
Le preocupaba como Jack tomaría ese aspecto de ser guardián, observar sin poder hacer nada la gran cantidad de niños que sufrían abuso, en mayor o menor intensidad, la crueldad del mundo resultaba tan abrumadora como una ola expansiva.
Sandman se encogió de hombros graciosamente, golpeándose suavemente con el puño su propia cabeza, a veces sus preocupaciones eran un poco extremistas. Jack no era un niño, tenía poco más de trescientos años de edad, era obvio que conocía la maldad del mundo… y eso le convertía en alguien admirable, utilizando la diversión como forma de combatir el horror.
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Bunnymund soltó un largo suspiro ante los túneles repletos de huevos rotos, limpiarlos había sido una de sus mayores hazañas si era sincero consigo mismo, toda su magia siendo insuficiente con las plastas de caramelo que decoraban las paredes de su hogar.
-podemos abrir portales, ser invencibles a los ojos de la mayoría, manejar diferentes artes marciales…-con la ayuda de una espátula y mucha fuerza logró quitar un pedazo de jarabe cristalizado-pero un pedazo de dulce requiere todo nuestro esfuerzo-se dejó caer al suelo, tronándose distraídamente los músculos del cuello-los pequeños placeres de la vida-murmuró al tiempo que estiraba sus patas, su atención siendo atraída por un pequeño tintineo a sus pies.
Frente a él había un huevo intacto en su mayoría, sus piernas rotas siendo la razón por la que no pudiera llegar a su destino. Con cierta reverencia levantó al azulado huevo, observándolo minuciosamente, sus ojos agrandándose al comenzar a darle vuela.
-Jack…-en la parte que daba contra el suelo podría apreciarse el delicado trazo de un copo de nieve, tan perfecto en sus líneas que daba pena verlo cubierto de tierra. Al limpiarlo se dio cuenta que estaba frío al tacto-ese pequeño tramposo…-sonrió dándose cuenta que, si bien era una obra artesanal, no había sido hecho completamente “a mano”.
Para el conejo de pascua, Frost era una ser construido en contradicciones: era un niño que llevaba la carga de un adulto, en su destrucción siempre había un vedado sentido de seguridad, sabías que a pesar de sus bromas podías confiar en su palabra, pero lo más asombrosa era que podía encontrar lo bueno en lo malo; por supuesto, Jack no podía catalogarse como un optimista, más bien era del tipo que cuando se quedaba sin agua hacía una torre con los vasos vacíos.
En general, Bunny no era un conejo que se recriminara sus errores, prefería aceptarlos, arreglarlos y seguir adelante. Claro está, no podía ser tan simple como eso, no cuando se refería a Jack Frost.
Si juntaba la información del hada de los dientes con las propias palabras de Jack, eso le aseguraba que la primera vez que había visto al espíritu de la diversión había sido como cuarenta o cincuenta años después de su despertar en el lago. Cuatro décadas en las que un niño estuvo solo por el mundo, vagando y aprendiendo de lo que veía, sin poder tocar o ayudar a nadie. La escena que venía a su mente era desoladora, se preguntó si la ventisca del 68 no habría sido un desesperado gritó de ayuda…
-¡Por favor!-Bunny se rió de sí mismo, si, el pasado de Jack era una mierda, pero había que darle crédito al muchacho, era un sobreviviente, no un niñito asustadizo, había que tratarle como tal.
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Decir que Jack se sentía incómodo era decir poco: se encontraba abrumado, agobiado… tal vez incluso un poco intimidado por el torrente de atención que recibía por parte de los otros guardianes.
En cuanto había puesto un pie en la “guarida” de Norte había pensado por un segundo que le habían tendido una trampa; fuegos artificiales adornaron el cielo, ríos de arena dorada que emulaban confeti, trompetas, tambores y un extraño pero original pastel en forma de diente fue lo que vio al abrirse las puertas. Sus ojos no podían abarcar toda la actividad de su alrededor, las decenas de duendecillos que ofrecían dulces y bebidas, por primera vez los yetis le recibieron sin hostilidad… si bien Mike le dio un abrazo nada amigable.
Sin embargo, lo realmente perturbador fue el contacto, no había que ser un genio para saber que lo estaban mimando, ¿y qué pensaba Jack Frost? Pues que disfrutaría lo que le dieran, aunque no pudo evitar una sonrisa tímida al inicio, no acostumbrado a un ambiente tan hogareño, familiar.
Pese a que eran guardianes no humanos y su fiesta de fin de año se festejaba en el polo norte, hay que decir que la celebración fue sumamente tradicional; Noel y Bunny fueron los únicos capaces de meter las doce uvas dentro de su boca, Sandman hizo el brindis… lo que fue sumamente divertido porque parecía un juego de charadas, Bunny había traído sus mejores licores de frutas… con la excusa de que cualquier mocoso podía tomarlo sin emborracharse, el hada de los dientes había insistido en que todos hicieran un abrazo grupal, su primer “abrazo familiar”, y si bien la idea había sonado sumamente cursi al inicio, la verdad es que fue reconfortante; en acuerdo mutuo los guardianes más antiguos colocaron a Jack en el centro, el cual hizo un pequeño quejido de sorpresa, para después estrechar sus brazos, creando una pequeña cúpula alrededor del más joven.
-bienvenido a la familia Frosty-
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-no puedo creer que compartan información como esa-Jack reía sin parar, casi cayéndose de la mesa donde había elegido sentarse, recibiendo una mirada indignada de sus amigos.
-bueno, si estás en la lista de los traviesos algo habrás hecho ¿no?-Santa sonrió de lado, encogiéndose de hombros-ese tal Matt… ¿era de Francia o de Canadá?, como sea, tiró los dientes a casi treinta niños, al parecer era fan de nuestra amiga.
La nombrada refunfuño un poco, molesta pero al mismo tiempo divertida-no lo descubrimos hasta el séptimo diente, recibió sus monedas pero perdió su regalo de navidad-una sonrisa de venganza adornó los usualmente dulces labios.
-vaya chicos, ustedes pueden ser realmente crueles-comentó el adolescente sarcásticamente, balanceando los pies en el aire.
El tiempo transcurrió y los guardianes debían volver a sus diferentes obligaciones, los primeros en marchar fueron el hada de los dientes y Sandman, el señor Claus se disculpó al recordar que debía construir cientos de prototipos para el nuevo videojuego de moda, por lo que Bunny y Jack quedaron a solas en la acogedora pero pequeña habitación.
-¿tu también debes marcharte?-preguntó Jack distraídamente al tiempo que se acercaba a la ventana, observando la oscuridad que se cernía sobre la, hasta hace unas horas, blanca nieve.
-todavía estoy libre-Bunny sabía que su respuesta había sonado evasiva, por lo que sin preámbulos sacó el huevecillo que había encontrado en los túneles-creo que esto te pertenece.
-oh…-Jack tomó lo que se le ofrecía, observando el pequeño copo de nieve sobre la pintura
-empezamos con el pie izquierdo frosty, eras un dolor en el culo y bueno, yo no tenía mucha paciencia- Aster se rascó la nuca, las palabras nublándose en su cerebro por la vergüenza
-el hecho de que fueras un canguro gruñón creo que tiene algo que ver-rebatió Jack juguetonamente, acercando su bastón hacia el rostro de Bunny, tocando suavemente la rosada nariz del conejo de Pascua.
-JACK!-Bunnymund se tapó la nariz con sus manos/patas, la inesperada frialdad logrando que estornudara consecutivamente- eres hombre muerto, ¡lo juro!
-tsk, tsk, no lo tomes tan a pecho-con agilidad Jack se le acercó de un rápido movimiento, situando sus labios sobre el mismo punto en que había colocado su bastón, rodeando con sus brazos el cuello de Aster al tiempo que sus piernas se enredaban firmemente en su cintura.
-Ja… Jack… ¿Qué estás haciendo?-la voz del mayor sonaba casi estrangulada
-no lo sé-
-¿entonces por qué lo haces? No eres alguien que se lance a ciegas-
-se siente correcto-la respuesta de Frost era tan sincera que poco pudo rebatir-tengo más de trescientos años Bunny, pero… ¿te incomoda mi apariencia?-Jack alejó su cara para poder mirar de frente a su compañero, siendo aquella una de las pocas veces en donde hubiera deseado tener una presencia mucho más viril.
-¿te molesta que este cubierto de pelo?-
Ambos se sonrieron, juntando sus frentes en un gesto gentil
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-ammm… ¡Bunny!-Jack sonrió por el inmenso placer, sus muslos cercando la cabeza del conejo en un movimiento involuntario, produciendo un quejido de molestia por parte del más alto-lo siento-a modo de disculpa estiró su pierna hacia arriba, acariciando con un par de dedos del pie la larga oreja de su compañero, lenta y provocativamente, agrandando su sonrisa cuando los ojos verdes de Aster se encontraron con los suyos-no sé qué te toma tanto tiempo para meter mi… ¡AH!-por un momento el albino se quedó sin palabras, sus labios abiertos pero sin producir sonido- ¡está caliente!-
Bunny no pudo evitar lanzar una risita-pareciera que estuviera comiendo una paleta de helado-para marcar su punto dio una larga lamida a la extensión del peliblanco, lo que logró que casi saltara de la cama-eres una belleza Jack-con suaves besos fue subiendo por el abdomen del más joven-eres un dolor en el culo, pero tienes tu encanto-se burló al tiempo que llegaba al cuello blanco como alabastro, encajando apasionada pero delicadamente sus dientes en la pálida piel.
Frost rodó los ojos, gimiendo ante la punzada de dolor, extrañamente incitante-¿quieres que te toque?-preguntó Jack al tiempo que daba algunos besos en la peluda mejilla, acariciando la espalda del mayor, deseando transmitir su deseo, que el otro entendiera que estaba deacuerdo con lo que le propusiera.
-Aunque tu propuesta es sumamente tentadora, estoy tan excitado que necesito llevar mi ritmo-Bunny se retiró un poco, colocando sus manos en la cintura y espalda del espíritu de la diversión, cargándolo para llevarlo hacia el mueble más amplio de la recámara, recostando la mitad del pálido cuerpo sobre el asiento, apoyando la delgada cintura en el posa-brazos para permitir que su baja espalda quedara elevada, con los delgados tobillos posados en sus hombros.
-¿todo bien?-preguntó Aster por cortesía, sabía que ambos estaban hirviendo por la lujuria, la erección hinchada de Frost era prueba inequívoca.
-si... claro que estoy bien, pero me mata que vayas tan lento-se quejó Jack abiertamente, la afrenta en su rostro pareciendo un adorable puchero. Haciendo caso omiso a las protestas del otro Bunny cogió uno de los huevos que conformaban su arsenal, colocándolo por encima de la entrepierna del menor, rompiéndolo, un tibio y espeso líquido bañando la parte baja de Jack a modo de lubricante, el aroma a hierbas y flores que desprendía pronto inundó la habitación.
-es tu primera experiencia, no quiero que tengas un mal recuerdo-antes de que el albino pudiera contestar Bunny se dobló para acallarlo con un beso, tomando las rodillas del que parecía un adolescente hasta llevarlas hacia el lampiño pecho, doblándolo casi por la mitad, colocando su miembro más extenso en el espacio donde iniciaban los muslos de Frost, suspirando profundamente al momento en que sus excitaciones comenzaron a frotarse entre sí.
A los pocos minutos de fricción Jack logró liberar sus rodillas del agarre de Aster y, con una sonrisa completamente pecaminosa, cerró sus piernas de golpe, moviendo su cuerpo de atrás hacia adelante, el miembro de Bunnymund atrapado entre la suave piel de sus muslos, sus entrepiernas nunca dejando de frotarse –no me lastimaras, embiste de la manera que desees-
Las acciones y palabras del guardián de la diversión lograron un curioso efecto; si bien el conejo de pascua no dijo palabra, sus orejas se movieron violetamente hacia diferentes direcciones, terminando por replegarse firmemente hacia atrás, tan rectas que parecían una coleta de cabello grisácea.
-serás mi perdición-aseguró Aster como mal presagio, gruñendo antes de comenzar a “penetrar” violentamente, fuerte y rápido, con un brazo sosteniendo las piernas unidas de Jack mientras la palma del brazo contrario se mantenía abierta sobre el pecho sin vello, a pocos centímetro del corazón.
Cuando Bunny consideró que ambos estaban en el mismo umbral de placer, de un rápido e impaciente movimiento se separó de Jack, tomando asiento en el centro del mueble, colocando al chico sobre él, con cada una de sus huesudas rodillas a un lado de sus piernas. Se sorprendió cuando el menor tomó la iniciativa y junto sus miembros, comenzando a masturbarlos a un mismo tiempo.
-kanguro…esto se siente bien-susurró el ojiazul con una sonrisa, las endorfinas del placer al parecer haciéndolo increíblemente feliz.
No obstante, por muy encantador y adorable que fuera Frost, ese tipo de insultos nunca los pasaría por alto. Así que de improvisto el propio Aster volvió a tener el control, quitando de un manotazo los dedos del mocoso para masturbar mucho más rápido, perdiendo su rostro en el cuello de Jack, aspirando la deliciosa esencia, lamiendo los duros pezones que se erguían discretamente hacia él.
-¡Ah!...ammm….¡Ahhhhh!-el orgasmo los golpeó a ambos, pero Bunnymund tuvo que sostener a Jack, que yacía laxo hacia atrás, mirando soñadoramente hacia el techo.
-¡Jack! ¿Estás bien?-preguntó preocupado, atrayendo el esbelto cuerpo hacia delante, apoyando la cabeza blanca sobre su pecho.
-uhum…-con flojera hecho su brazos sobre los hombros del mayor, abrazándolo pero sin poner mucho empeño en la acción
-necesito una sentencia más elaborada para estar seguro-comentó con ánimos de molestar, sabiendo que el otro se encontraba sobre-estimulado.
-es un poco extraño estar sobre un abrigo que respira-Jack guardó silencio por algunos segundos, suspirando ante lo inevitable -¿ahora qué?-
-¿a qué te refieres?-preguntó Aster cauteloso
-sabes a que me refiero-Frost no movió un músculo-Olvidamos que esto paso, ¿deseas volver a repetirlo?... ¿en qué nos convierte esto?
-¡ey! Muchas preguntas y dudas para tu bonita cabeza-mientras hablaba tomó el liviano cuerpo de Jack para situarlo en una posición más cómoda sobre sus piernas, acariciando con mimo su espalda-obviamente no podemos olvidarlo… mmm… sería….
-sería como ignorar el elefante rosa dentro de la habitación-asintió Jack
-exacto… ¿y acaso dudas que quiera volver a repetirlo?, por mi parte estoy completamente deacuerdo en que esto continúe-Bunnymund frunció el seño-soy un caballero Jack, nunca le haría el amor a alguien que no apreciara.
-no soy una chica, no necesitas decir ese tipo de cosas-discutió Jack tranquilamente, la situación pareciéndole importante, pero el ambiente y voz de Bunny eran tan relajantes que el estrés apenas estaba presente en su mente.
-pero eres una persona a la que aprecio… y lo que hicimos fue hermoso Jack-
-lo sé… sólo…llevemos un compromiso no comprisorio ¿está bien?-pidió Frost en un gemido, negándose a pensar demasiado
-comprisorio nisiquiera es una palabra-
-oh! Cállate!
Fin~
N/A: últimamente ando muy inspirada para hacer one-shots, así que propongo lo siguiente: envíen propuestas para escribir de las parejas que deseen, ¿Qué requisitos se necesitan?.
1. Mandar la pareja/fandom de su elección.
2. El único límite que pongo es el de la ficción, es decir, no pueden enviarme peticiones de actores, cantantes o miembros de la farándula en concreto, deben ser personajes de películas, series o comics.
3. Envíen en un mínimo de dos líneas lo que quieren de historia, no es justo que manden algo como “me encantaría que hicieras un StevexTony :D”, sean explícitos señor@s.
Bunny x Jack
Jack and Bunny