Sábado, sabadete. Medio día, una cerveza fresquita en la terraza de un bar, acompañado de tus colegas sabe mejor. Habláis de que tal os fue la semana. Y como cada sábado, a las 14:30 en el mismo sitio. Amigos de infancia, amigos del pueblo, porque conocerás a muchas personas increíbles durante tu vida, pero como volver al pueblo y ver a los de siempre, como eso no hay nada. Contando anécdotas una y otra vez, mientras ruedan dos, tres, cinco cañas. Llega otro, ahora tercio en mano y así, llega la hora del café. Unos dulces de la pastelería de Lydia y cambio de tercio Ron Barceló y la noche cayó.
Los pueblos, y los del sur de Extremadura, ¿sabeis qué?, No hay nada mejor que volver a casa, esas cervezas, esas fiestas, esos veranos, la familia, los abuelos… Siempre volveremos a nuestros hogares, donde crecimos, estudiamos y vivimos. Si tenemos que irnos lejos, siempre volveremos, las raíces tiran. Somos pocos, salimos menos, pero el medio día y la noche de un sábado cualquiera, puede dar para mucho.
Cada sábados serán diferentes, unas veces estaremos pocos, pero en otras seremos muchos. Llegará gente nueva, parejas de tus amigos, niños correteando en la plaza, mientras tanto, tú disfrutas de la birra, pero sobre todo de tu amigos de siempre, los del pueblo.
Sábado, sabadete, Bodonal de la Sierra que ganas te tengo.