México produce cafés de excelentes calidades, ya que su topografía, altura, climas y suelos le permiten cultivar y producir variedades clasificadas dentro de las mejores del mundo. La especie genérica que se produce en México es la arábica, que se clasifica dentro del grupo de “otros suaves”. Destacan por su calidad las variedades coatepec, pluma hidalgo, Chalatenango, marago y natural de Atoyac, sólo por citar algunas. México es el primer productor mundial de café orgánico, y uno de los primeros en cafés gourmet. El café se cultiva en doce estados de la República Mexicana, situados en la parte centro-sur del país: Colima, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tabasco y Veracruz. Más de 80% de la producción se destina a la exportación y Chiapas es el principal productor nacional. El sistema de cultivo del café se realiza mayoritariamente con el sistema de sombra . En la producción del café participan más de 280 mil productores que constituyen en su mayoría minifundistas e indígenas que viven en zonas marginadas, agrupados en diferentes organizaciones de carácter local y regional . Los grupos de productores tienen personalidad jurídica y la mayoría están organizados en asociaciones de comercialización. Algunas asociaciones venden cantidades menores de café tostado envasado para el mercado interno. La mayoría de las asociaciones ya cuentan con certificaciones orgánicas y algunas también cuentan con certificaciones de manejo amigable con las aves y de comercio justo. México también es uno de los principales productores de café orgánico certificado, cuya demanda internacional se ha incrementado a una tasa anual de 15% durante la última década . Los sistemas de café de sombra (como un proceso de producción certificable) tienen una mayor biomasa, más nutrientes y biodiversidad, menos maleza y plagas, así como un mejor balance de agua y microclima.