Es fácil caer en la queja o buscar excusas, los conocidos “es que…”. Sin embargo, cuando decides ser creador en lugar de víctima, cambias tu enfoque hacia lo que sí puedes hacer. Y en ese cambio, empiezan a surgir oportunidades donde antes solo veías límites.
Esto no significa ignorar los problemas, sino aprender a mirar más allá. Tu atención tiene un gran poder: aquello en lo que te enfocas es lo que guía tu vida.
De nada sirve centrarnos en lo que nos ocurre, debemos enfocarnos en lo que decidimos hacer con ello.
Para cambiar las cosas, a veces debemos tomar decisiones que llevamos tiempo evitando o simplemente dar pequeños pasos hacia aquello que deseamos. Así que pregúntate: ¿qué pequeñas acciones podría hacer esta semana para sentirme más creador de mis propias circunstancias? (escribe el plan de acción en un papel).
Dr. Mario Alonso Puig












