No estoy segura de cuánto tiempo he estado aquí. Simplemente exploro estas cuevas, son tantas que me suelo perder en ellas. Pero esa brisa caliente siempre me trae de vuelta a la cámara central.
Suelo encontrar cosas interesantes cuando salgo a caminar, o arrastrarme, según sea la posibilidad real de movimiento. Por ejemplo, ahora mismo estoy junto a unos… creo que se llaman “cristales”, o esa es la palabra que se me viene al verlos. Como es un sector oscuro, lo sé solamente porque su textura es diferente a la rugosa roca de todas partes (aunque también ésta suele variar su textura de tanto en tanto). Esta cosa en cambio es lisa, y al golpearla con mis nudillos genera un sonido más fino. Pero debo tener cuidado, la punta es más afilada de lo que me esperaba; luego de rozarla, una sensación de ardor palpitante y desagradable y un aroma agudo y rasposo a la vez me llegó a mi nariz. “Ferroso” escuché en mi mente, ya lo había sentido ocasionalmente cuando gateaba mucho entre rocas más puntiagudas y/o rasposas, pero estaba más concentrada en avanzar que en detenerme a ver qué era esa sensación. Al probar lo que caía fluidamente de mi mano, ese mismo aroma se intensificó con otros elementos hasta tomar forma; “salado”, “líquido”, “sangre”.
Luego de unos momentos, al igual que siempre, esa “sangre” dejó de brotar, dejando la piel nuevamente lisa. Aunque son sensaciones a veces intensas o incómodas, nunca duran demasiado, así que supongo que realmente no importa tanto.
Estaba observando esos cambios cuando el suelo y las paredes comenzaron a moverse, un sonido que creo que viene de arriba llegó a mis oídos y vibró en mis pies. Eso no había pasado antes tampoco… mi cabeza trae dos palabras superpuestas, como si no se decidiera por una; “Temblor” y “explosión”.
¿Qué habrá sido? Aunque saber cómo se llaman las cosas tiene cierta utilidad, no me permite entenderlas del todo. A veces viene con alguna imagen asociada, pero normalmente son solo cosas que ya he conocido previamente.
Sea como sea, no me gusta. Retrocederé a la cámara caliente y con luz hasta que pare.
Otra vez ese movimiento. Una roca me cae en la mano y aparece nuevamente esa sensación intensa. Escucho como más rocas caen alrededor. Empujo la que aplasta mi mano e intento seguir avanzando, cayendo en cuanto intento apoyarme en la extremidad adolorida. Al tocarla, noto que esa “sangre” sale de toda la mano, mis dedos encuentran cosas dentro de la piel, algunas blandas y otras duras. Es muy incómodo, y no se regenera lo suficientemente rápido, y siguen cayendo rocas por todas partes, y siento como si debiera respirar más, como si algo faltara, y quiero estar en mi cámara caliente, ¡Ya!
Luz.
Una luz anaranjada y roja, como la de mi hogar.
Me cubre, es como si me envolviera. Al verlo ya sé lo que es; “alas”, “fuego”.
Nota:
Creo que debería tardar mas en subir capítulo y capítulo, pero justo ahora ando entusiasmada con el cuento por lo que salen las ideas más seguido 😅
Lo admito, tengo un lado impaciente y entusiasta dentro mío que a veces me juega en contra y otras a favor.
🔗Link a la parte 4:
💬 2 🔁 0 ❤️ 2 · Donde el fuego y el frío se tocan.
🔥Parte 4.
La cálida luz de mis alas me envuelve como si fuera un… ¿Qué sería? “Escud
“Subaru-kun me guió a la habitación en la que viviría de ahora en adelante.
Me dijeron que me quedara quieta y me dejaron sola, pero eso no me calmaba en lo absoluto.
Mi corazón rebosa de preocupación con solo pensar en lo que me depara el futuro.”
Lugar: Mansión Violet, habitación disponible.
Laito: Hola Eva. Puedo pasar, ¿no?
Yui: Laito-kun…
Laito: ¿Estás sola? Pues perfecto♪.
Yui: ¿Sucede algo?
Laito: ¿Si sucede algo? Es obvio que solo puedo necesitar una cosa de ti.
Yui: ¡¿Qué estás haciendo Laito-kun…?!
Laito: No te hagas la santa. Estás ansiosa porque sabes lo que haré, ¿me equivoco?
Yui: ¡¿Kya?!
Laito: Carla dijo que tu sangre era asquerosa, pero la verdad es que tiene un olor dulce y delicioso.
Laito: En realidad debe de ser muy sabrosa, ¿no? Déjame probarla.
Yui: ¡Detente Laito-kun!
Yui: (¡Tiene mis brazos agarrados con tanta fuerza que no puedo escapar…! Va a succionar mi sangre…)
Subaru: Oye, ¿qué estás haciendo?
Yui: ¿Subaru-kun…?
Laito: ¿Qué sucede Subaru-kun? ¿Quieres unirte?
Subaru: No me jodas. ¿Por qué intentas beber su sangre?
Laito: ¿Qué más da? Carla nos dio permiso para beber la sangre de Eva.
Subaru: Pero ella no quiera. No hagas algo tan patético como succionar a la fuerza.
Laito: …Está bien. No me veas con esa cara. Das miedo.
Subaru: ¡Cállate! ¡¡Ya lárgate!!
Laito: Sí, lo que digas.
Laito: Nos vemos Eva. La próxima vez hagámoslo en donde nadie pueda interrumpirnos.
Subaru: Al fin se fue… Rayos, y tú tampoco te quedes callada para dejar que succione tu sangre.
Yui: G-gracias Subaru-kun. ¿Viniste a salvarme…?
Yui: Gracias a ti no succionaron mi sangre.
Subaru: …Hmph.
Yui: …Fufu.
Yui: (No importa lo que diga, vino a salvarme, ¿no? Sigue siendo tan amable como siempre.)
Subaru: Que molesto, ¿por qué sonríes?
Disculparse♟
Decirle que estás feliz♙
Disculparse
Yui: L-lo siento
Yui: (Ay no, parece que lo hice enojar.)
Subaru: No me vengas con eso, te pregunté por qué sonreías. ¿Acaso te burlas de mí?
Yui: ¡No! ¡Claro que no!
Yui: (Simplemente amo tu torpe amabilidad y lo poco sincero que eres…)
Yui: (Y me alegra que incluso con tus recuerdos alterados sigas siendo así.)
Yui: (Pero sé que aunque te lo dijera, en tu estado actual no lo comprenderías.)
Decirle que estás feliz:
Yui: …Me hizo feliz.
Subaru: ¿Aah?
Yui: El que me ayudaras.
Subaru: …No pretendía ayudarte.
Subaru: Solo me enojé porque Laito te puso sus manos encima.
Yui: …Entiendo.
Yui: (Puede que sea verdad que Subaru-kun no lo hizo por mi bienestar.)
Yui: (Pero igual puedo creer que me salvó porque en alguna parte de su corazón me recuerda, ¿no…?)
Yui: (Con o sin recuerdos, Subaru-kun sigue siendo Subaru-kun…)
Fin de las opciones
Subaru: …No te entiendo.
Subaru: Como sea, aprende de esto y quédate tranquila aquí. Ponle seguro a tu habitación.
Yui: Gracias por preocuparte por mí, Subaru-kun.
Subaru: ¿Quién dijo que estaba preocupado? ¡No lo malinterpretes!
Subaru: No importa que Carla haya dado permiso de beber tu sangre.
Subaru: Si dejas que ellos hagan lo que se les antoje acabarán devorándote en segundos.
Subaru: Y no pienso entregarle mi presa a nadie. Eso es todo
Yui: Ya veo… Pero igualmente te lo agradezco.
Subaru: ...Tsk, que molesta. En serio, ¿qué te pasa?
Yui: (No me importa si me ve como a una presa, me alegra que Subaru-kun haya venido a salvarme.)
Lugar: Mansión Violet, pasillo
Kou: ¿Eh? ¿Qué haces aquí?
Yui: Ah, Kou-kun. Me dio sed, así que pensé en ir a buscar algo para beber.
Kou: Ya veo. Por eso ibas a la cocina.
Yui: (Quiero estar en mi habitación como me dijo Subaru-kun…)
Yui: (Por eso pensé en ir a buscar agua y regresar de inmediato, no imaginé que me toparía a Kou-kun…)
Kou: ¿Y en dónde está Subaru-kun? Sigue siendo tu vigilante.
Yui: Sí, pero solo iba a buscar agua, me sentiría mal si le pidiera que me acompañara para eso.
Kou: Hm y por eso es que estás deambulando sola por acá.
Kou: No imaginé que tú misma me darías una oportunidad… Gracias.
Yui: ¡¿Eh…?!
Kou: El que estés caminando sola por acá significa que quieres que succione tu sangre, ¿no?
Yui: ¡No, te equivocas!
Kou: Le diste de beber a Subaru-kun, ¿no~? Entonces dame a mí también.
Yui: ¡…Detente…! ¡Suéltame Kou-kun!
Kou: No me importa si no quieres, Carla-kun nos dio permiso así que yo también puedo succionar…
Subaru: ¡Claro que no!
Yui: …
Kou: Aah, ya llegó Subaru-kun.
Yui: ¡Subaru-kun…!
Subaru: Kou, ¿qué estás haciendo?
Kou: Que miedo das~. Solo estaba conversando con Eva.
Subaru: ¡¿Ah?! No parecía que solo estuvieran hablando.
Kou: No pongas esa cara tan tétrica. Vamos, sonríe, smile.
Subaru: No fastidies.
Kou: No te enojes tanto~. Los chicos que dan miedo no son populares con las chicas.
Subaru: Kou, maldito…
*golpe*
Kou: Ya entendí, no armes revuelo. Me rendiré por hoy.
Kou: Nos vemos. ¡Hasta la próxima, Eva!
Yui: (Me alegro de que Kou-kun se haya ido. Subaru-kun volvió a rescatarme…)
Yui: Subaru-kun, esto, gracias por salvarme.
Subaru: ¡Ya basta! ¡¿No comprendes cuál es tu posición?!
*golpe*
Yui: …
Subaru: ¡Te dije que te quedaras en tu habitación!
Yui: Lo siento… Me dio sed y quise ir por algo de beber.
Subaru: ¡Pues dime eso!
Subaru: …Bueno, no estaba en la habitación… ¡Pero pudiste haber esperado a que volviera!
Subaru: No hagas todo sola. Depende más de mí.
Yui: Subaru-kun…
Subaru: …No te hagas ideas erróneas. Lo digo porque soy tu vigilante, solo por eso.
Yui: …Sí. Pero aun así te lo agradezco.
Subaru: …Hmph.
Subaru: Como sea, vuelve a tu habitación. Yo te traeré agua.
Yui: Entendido, haré eso. De verdad gracias.
Subaru: No necesitas repetirlo, es molesto.
Azusa: ¿…Eh? ¿Qué haces aquí…?
Yui: Azusa-kun.
Azusa: …Sería mejor que no deambularas demasiado…
Yui: S-sí, tienes razón. Subaru-kun ya me lo advirtió antes, así que estoy regresando a mi habitación.
Azusa: Ya veo… me alegro…
Azusa: Incluso la mansión… podría no ser segura… para ti.
Subaru: Oye, ¿seguías dando vueltas por aquí?
Yui: Wow… ¿Subaru-kun?
Azusa: Subaru… ¿Qué sucede…? Estás derramando el agua… del vaso…
Subaru: ¡Oye Azusa! ¡¿Tú también intentas atacarla?!
Azusa: ¿Eh…? Yo…
Subaru: ¡Cállate! Rayos. ¡Todos ustedes…!
Yui: ¡…! ¡Mi brazo, duele…!
Subaru: ¡Camina de una vez! ¡Nos vamos a la habitación!
Yui: ¡E-espera Subaru-kun! ¡Lamento haberte preocupado! Pero Azusa-kun no…
Subaru: ¡No quiero excusas!
Yui: ¡…Kya!
Subaru: ¡Oye! ¡¿Por qué te dejas atrapar por otro hombre en el instante en que me separo de ti?!
Yui: Lo siento mucho… Estaba regresando a mi habitación y de pura casualidad me topé con Azusa-kun…
Subaru: Pues debiste ignorarlo e irte a tu habitación.
Subaru: ¿Acaso seduces a propósito a otros hombres porque quieres que succionen tu sangre?
*golpe*
Yui: Kya…
Yui: (Se está desquitando con la pared, está muy molesto…)
Yui: (Me salvó y hasta me trajo agua.)
Yui: (Me hace feliz que se preocupe tanto por mí. ¿Pero por qué está tan enojado?)
Yui: (Es cierto que fui poco precavida al salir de mi habitación…)
Yui: (Pero tampoco es como si yo quisiera que el resto succionara mi sangre.)
Subaru: ¡Tú eres una presa deliciosa para nosotros los vampiros!
Subaru: No olvides eso.
Yui: (Soy solo una presa para Subaru-kun, ¿no? ¿Entonces por qué se enoja tanto?)
Yui: (¿Acaso recuerda levemente que somos pareja? No debería ilusionarme…)
Yui: (Me pone triste que se enoje y me grite tanto.)
Subaru: ¡Oye, di algo! ¡¿Me estás escuchando?!
Yui: …Sí, te escucho.
Subaru: …
Yui: ¡A mí tampoco me gusta que me ataquen!
Yui: (Ah, creo que hablé de más… Pero mi tristeza terminó estallando…)
Subaru: …Maldición.
Subaru: ¡¡Pues entonces no dejes que otros hombres beban tu sangre!!
Yui: ¡…Kya!
Subaru: ¡Tú solo debes dejarme a mí succionar tu sangre!
Subaru: Si no entiendes, entonces haré que tu cuerpo lo comprende. Clavaré mis colmillos en tu cuello y te daré suficiente placer como para que te duela.
Subaru: Ah… Nn.
Yui: D-duele…
Yui: (Subaru-kun está succionando mi sangre violentamente…)
Subaru: …Nn… Nnn…
Yui: (A pesar de que siempre lo hacía gentileza… Siempre tenía cuidado de no hacerme daño.)
Yui: (Esto está mal.)
Yui: (Por más que los recuerdos de Subaru-kun hayan sido modificados, ¡yo no puedo soportar esto…!)
Subaru: ¿Qué tal? ¿Ese inútil cerebro tuyo finalmente entendió? Ahora lo haré desde aquí…
Azusa: Subaru… ¡¿Qué estás haciendo…?!
Subaru: ¡Azusa…!
Yui: …Azusa-kun…
Azusa: Carla dijo que había que tratar a Eva con cuidado…
Azusa: Eva, pareces estar sufriendo mucho… ¿Estás bien…?
Yui: S-sí…
Azusa: Ya veo… que alivio…
Subaru: ¡…Maldición!
Yui: ¡Ah, Subaru-kun! ¡Espera…!
Azusa: Se fue… Pero… Eva, ¿qué harás tras ir por él…?
Yui: …Pues…
Azusa: Estás… sangrando… Ese olor… atraerá a Laito y a Kou…
Azusa: Te llevaré hasta tu habitación…
Yui: …Por favor.
Azusa: …Sí.
Yui: Gracias Azusa-kun.
Azusa: Avísame si pasa algo…
Yui: Sí.
*Azusa se va*
Yui: …
Yui: (Aún me duele en donde me dolió Subaru-kun.)
Yui: (Pero lo que más me duele es mi corazón…)
Yui: (Subaru-kun actualmente se comporta igual que cuando lo conocí. Antes de que se abriera conmigo…)
Yui: (No importa si alteraron sus recuerdos, Subaru-kun sigue siendo Subaru-kun.)
Yui: (Se supone que es así… pero me duele soportar la actitud que Subaru-kun está tomando ahora.)
Yui: (A pesar de que somos pareja, ahora se comporta como si fuéramos desconocidos.)
Yui: (¿Qué haré si Subaru-kun se queda así para siempre?)
Yui: (¿Cómo puedo lograr que recupere sus recuerdos?)
Yui: (Subaru-kun…)
Monólogo:
“Cerré mis ojos mientras pensaba en Subaru-kun.
Sé que nada cambiará si duermo, pero al menos deseo ver en mis sueños al amable Subaru-kun.
Al Subaru-kun que es mi novio—“
Subaru: Oye, ¿estás allí?
Yui: ¿..Eh? ¿Qué sucede Subaru-kun?
Yui: (Subaru-kun ayer succionó mi sangre violentamente…)
Yui: (Así que me resulta algo incómodo verlo.)
Subaru: Oye, sígueme.
Yui: ¿Eh? ¿A dónde?
Subaru: Solo cállate y sígueme.
Yui: …Está bien.
Yui: (Subaru-kun parece estar de mal humor, me preocupa no saber a dónde nos dirigimos…)
Yui: (No quiero que discutamos, así que lo mejor será hacer lo que me dice.)
Yui: (¿…A dónde querrá llevarme?)
[Capìtulo 4]
[Masterpost]
¿Te gustan mis traducciones? Puedes apoyarme en Ko-fi nwn
Todos tenemos un pequeño punto de quiebre que nos disocia de la realidad. Algunos son rigurosos, otros accidentales.
Ya sea de un método consciente o inconscientemente, el uso constante de este pequeño punto de quiebre puede llegar a convertirlo en una grieta, incluso nos puede llegar a quebrar por completo.
Mi pequeño escape de la realidad está entre letras. Aún cuando no lo he usado lo suficiente está el deseo siempre presente.
El blues sonando al fondo de la cafetería, el aroma de las primeras tazas de café que salen en el día, y el sonar de la madera con la campanilla que comienza a ser más continúo.
Es la primera hora pico del día, mi café ya está en la mesa, humeante con un toque de canela. Los ventanales están empañados, la nostalgia me abraza al ritmo del blues.
Estoy consciente de que lo roto ya no tiene remedio.
Nunca pude dar aquí el aviso de la cancelación de la traducción del evento Scary Monster, sin embargo aquí el inicio del capítulo 3 con los chicos de Octavinelle como protagonistas.
Ante el saludo de su pareja, Quintana Roo voltea a la puerta donde ve a su hermano viendo fijamente a Italia como si fuera un alebrije gigante y parlante de Michoacan.
-Buenos días hermano, ¿todo bien? -Parece que su saludo saca a Yucatān de su trance, ya que éste lo voltea a ver y vuelve a tomar su pose firme y seria de siempre, mejor le hubiera tomado una foto.
-Si, si, todo bien, sólo vine por un vaso de agua y alguna aspirina -El de estrellas intenta dar con lo que había sido una rápida excusa para salir de ahí, no quedaría como idiota.
-Disculpa Yucatan, pero creo que Baja California Sur ya se te adelantó, dijo algo de venderlas al doble del precio y subió corriendo a su cuarto -La escena había sido muy divertida en la mañana viendo a Tamaulipas intentar quitarle la caja a su hermana con uñas y dientes para que al final Tamaulipas dejara escapar a su hermana con toda la caja.
-Con un demonio... Bueno, iré por más a la farmacia, adiós -Y antes de que su hermano le pudiera responder que había otra caja bajo uno de los muebles, Yucatan había salido de ahí como alma que lleva el diablo, dejando a los tortolos solos nuevamente.
___
Querétaro salía de su cuarto con lentes negros y con su morral en hombro, a pesar de ser casi las doce de la tarde la casa se encontraba en un extraño silencio, algo tétrico si tomabas en cuenta quienes eran sus hermanos. Intentando ser silencioso cierra bien su cuarto y le echa llave, todos tenían la llave de su propio cuarto, producto de malas bromas y pendejada y media que aún hoy en día hacen. Baja las escaleras tratando de hacer el menor ruido posible, incluso sin zapatos, ya abajo escucha ruidos en la cocina así que trata de ser veloz antes de que sepan que estába ahí y se dirige al patio trasero abriendo la puerta con maya para los mosquitos que estaba en la sala, ya afuera se coloca sus zapatos y ve la cantidad de carros que estaban estacionados, desde trocás del último año con cuernos de vacas en el capot hasta algunos bochos, no le sorprendía que uno incluso llevara felpudo en el tablero y un cartel de taxi; rueda los ojos dando una pequeña risa, típico de CDMX. Ya llegando a su vehículo propio ve a uno de sus hermanos buscando algo entre su ropa, identifica rápido gracias a los colores de quien se trata.
-Carnal, no creo que encuentres tu dignidad por ahí -Obviamente tenía que parar la migración de la gente de CDMX, ya se le estaban pegando los modismos de su hermano.
-Ja, ja, ja, que gracioso aklax, perdona pero estaba buscando tu sentido del humor, aunque creo que nunca lo tuviste -Yucatan, contestando de manera cortante como siempre, aunque eso no impide que el queretano se acerque a abrazarlo con un previo choque de manos terminando dándose dos palmadas con huevos en la espalda, el estado céntrico no lo admitiría pero le había dolido bastante aquel golpe, Yucatān tenía la mano pesada, aunque ciertamente lo mismo pasaba con el estado peninsular.
-Se me olvidaron mis llaves adentro y no quiero entrar otra vez, ¿me llevas al súper? -Al Yucateco le incomodaba pedirle algo así siendo que su propio vehículo estaba estacionado al lado suyo, pero para su sorpresa Querétaro le avienta las llaves de su auto.
-Tú sabes mejor manejar como chillango, y nunca me da confianza manejar en esta ciudad del diablo.
-¿Es tu forma de decir que manejo mejor que tú? -Una sonrisa de superioridad atraviesa el rostro del de estrellas mientras el de escudo rodaba los ojos y se subía a su vehículo en la parte del copiloto.
__
Mientras por otra parte de la casa, Jalisco se encontraba saliendo de el baño de su cuarto recién duchado, era de las pocas veces que no llevaba su icónico sombrero, sólo una toalla cubría lo justo de la cintura para abajo, se encontraba en la luna mientras una pregunta recorría si cabeza: ¿Qué carajos había pasado anoche? No es como que él no aguantara una botella de Tequila, ¡JA!, él aguantaba hasta 3, realmente agradecía que su cuerpo no fuera como el de los humanos, pero ese no era el punto, con su aguante no era tan fácil ponerlo en modo "Porque los tragos hicieron estragos en su cabeza". Hubo que haber algo más la noche anterior para que terminara como terminó, se le calientan las mejillas de simplemente imaginar lo que había pasado.
Se cambia con su característico traje: camisa blanca, pantalones negros, su moño color amarillo y su sombrero, no importaba cuanto su padre le dijera que se quitara esa cosa en la casa, él era un rebelde o así lo quería pensar.
Abre la puerta tranquilamente, pero a punto de tocar la misma estaba uno de sus hermanos, Colima había dado un pequeño salto del susto.
-Ay virgen María, Jalisco, que susto, me vas a provocar la diabólica.-
-Colima, no seas exagerado, ¿qué te trae por aquí?-
-Bueno, me mando Aguascalientes, venía para preguntarte, ¿a dónde te metiste anoche?-
_____________
No es mentira, en Yucatān y Quintana Roo manejan como en CDMX, se te avientan bien culero, parece que los letreros de límite de velocidad están de adorno, pero eso si, las carreteras son muy pero muy rectas, no es como en Puebla qué vas vuelta y vuela, subiendo y bajando cerro.
Bueno, aquí ya se esta armando el salseo del bueno, que el el próximo habrá más drama >:3.
El dolor se ha convertido en la máxima expresión del ser humano. Es la única emoción que puede quemar profundamente las capas de la piel para plasmarse en cada una de las líneas de expresión.
El sufrimiento no discrimina, no huye y tampoco considera. Es un puente de unión y de indiferencia. Se lee fácilmente entre los párpados y se desliza suavemente entre las lágrimas. Es lo único capaz de despertar conmoción y generosidad.
En las religiones se asocia la felicidad con la “liviandad del ser”, es por eso que la tristeza adquiere un peso inmaterial entre el pecho, se transforma y se traslada sin considerar la movilidad.
La guerra ha sido la principal aliada de ese sentimiento, difundiendo por cada una de sus calles y edificios el letal veneno del del sufrimiento.