"-Pero, no lo entiendo...Incluso este buen dios es falso, ¿verdad?
¿Cual es el punto de hacer una gran decepción como esta?
Nadie sabe cómo es la vida después de la muerte.
-Hmm ¿Recuerdas lo que dijiste antes en la oscuridad, Yuu?
Que la otra vida es un mundo oscuro.
Tal vez ellos no quieren pensar en eso, así que hicieron estas estatuas
y todas las luces. Para sentirse tranquilos.
-Tranquilos, eh...Aunque yo me sentí más tranquila cuando te encontre a ti.
En la oscuridad." -Shoujo Shuumatsu Ryokou.
“Entonces me estás diciendo que puedo morir en cualquier momento.”
-¿A salvarme de qué? –Le dije sin más preámbulo. Estaba casi segura que estaba soñando. De nuevo.
-De ti misma, quién más –Me dijo casi sarcásticamente. Empezamos a caminar por el sucio y viejo pavimento. No recordaba esta calle, y estaba segura que nunca había visto a ninguna de las personas al alrededor en mí vida. Definitivamente ya no estaba en la misma ciudad.
-¿Esto es en serio? –Pregunté de nuevo. No me estaba respondiendo y estaba completamente confundida. Me sentía mareada. Quería irme a ese estúpido agujero al que todavía puedo llamar “casa”,
-Bueno, ¿de qué más podría salvarte?, ¿de tu vida?, ¿de tu barrio?, ¿de tus amigos? Al final todo tiene relación contigo. Lamentablemente no puedo ayudarte lo suficiente para que entiendas –Respondió el ángel sabelotodo.
Seguimos caminando con un silencio incómodo entremedio de los dos, seguía sin entender nada. Quería saber un poco más de los que estaba pasando, en especial de por qué él había aparecido ahora y no años atrás cuando seguramente estábamos peor. O quizás ni siquiera hemos avanzado desde ese punto. Logan debió haber visto mi cara de media tristeza porque empezó a hablar de nuevo.
-Pero puedo intentar algo… Veamos, ¿tienes idea de dónde estamos? –Me miró con cara de “estoy seguro de que no sabes la respuesta pero te pregunto igual porque me gusta saber que soy más inteligente que tú”, lo cual obviamente me molestaba. A quién no.
-No, Logan, no lo sé. Prácticamente no salgo de la ciudad y este pueblo no es la ciudad, créeme.
-En efecto, mi querida Camila, esta no es la ciudad –No me digas, idiota –Te muestro, esto es lo que varios ángeles llamamos, la fosa oscura. Sí, ya sé lo que estás pensando, es de día, está más o menos nublado, pero está completamente claro. Y antes de que digas otra cosa, sí, sí puedo leer tu mente cuando se me ocurra hacerlo así que cuida tus pensamientos.
Todavía estaba descompuesta, y por alguna extraña razón me dio más frío de lo normal cuando Logan dijo que podía leer mis pensamientos. No es que tuviera algo “malo” dentro de ellos, sólo no me gustaba cuando invadían mi privacidad. Y acabo de acordarme que él seguramente está escuchando todo lo que estoy pensando en este momento. Incómodo.
Luego, por alguna extraña razón Logan me tomó de la cintura y me llevó hasta un callejón, el cual tampoco era oscuro como el resto del espacio. Me sentía engañada. Antes de que se me ocurriera algo me cerró los labios con un dedo. Estaba extrañamente congelado, y bastante limpio, pero su color de piel se podía decir que tenía un tono normal en vez de pálido. Espera, ¿por qué rayos me importaba el color de sus dedos?
-A veces se me olvida que los ángeles como yo no deben estar aquí –Me miró con la cara más inocente que tenía. Hasta me pareció tierno. La cosa, es que él parecía más preocupado que yo, lo que me asustó –Intenta guardar silencio si es que quieres que te explique lo que va a pasar.
¿A qué se estaba refiriendo con “ángeles como él”? Por lo que sabía, todos los ángeles eran iguales, y todos seguían el mandato de Dios y de cuidar a la gente, etc. Pero luego me acordé que él mismo me había dicho que los ángeles también mataban gente, así que mi visión de mundo con respecto a estas criaturas había cambiado completamente. Además, Logan ni siquiera estaba vestido como el estereotipo de bata blanca y la aureola dorada encima de su cabeza. De hecho, estaba utilizando unos pantalones negros de tela medio rasgados por el impacto, junto con una camiseta blanca que resaltaba su pecho junto a una nube negra. También llevaba puesta una chaqueta que parecía ser de cuero. Completamente normal
-¿Sabes? Puedo cambiar de ropa si es que no te gusta –Me miró un poco enojado, pero su mirada todavía tenía esa pisca de coqueteo y simpatía, si es que se le podía llamar de esa forma. Sentí como mi estómago se movía extrañamente de nuevo.
Lentamente empezamos a ver la calle hacia el lado derecho. Pudimos ver como un adulto, de unos treinta años, vestido de traje, avanzaba tranquilamente con lo que parecía un chico de la misma edad que Logan, serían prácticamente iguales si es que no fuera por las ropas. En vez de una camiseta blanca, era una negra, con la nube extremadamente brillante. Y eso que era blanca. Expresaba como una luz, y esta palpitaba, era muy extraña y no podía dejar de mirarla.
-Eso, lo que tú puedes ver ahí es un legna, un extraño tipo de ángel que es exactamente lo contrario a nosotros, o bueno, al menos yo –Quise reírme por un segundo, la criatura extraña era ángel al revés –Sí, sí sé que suena estúpido. Pero mira, te explico. Hace muchos años atrás, cuando los ángeles sólo servían de guardia y de cuidado, todo estaba bien. A cada ángel se le otorgaba un humano desde que nacían, y sólo aparecían frente a ellos cuando había un periodo de tiempo donde los ahijados parecían estar sin alternativas, prácticamente muriéndose. Por eso, en ese tramo de tiempo cada ángel bajaba a la Tierra y cuidaba de su humano hasta que estuviera mejor, volviendo algún día si es que era extremadamente necesario, ¿hasta ahí entiendes?
-Sí, sí, sí. Historia mítica donde los ángeles son buenos y todo es normal para mí. Lo que no entiendo es que, ¿qué pasa si el humano tiene una situación problemática cuando el ángel guardián todavía es bebé?
-Bueno, los ángeles nos volvemos prácticamente adultos en cuestión de horas después de nacer. Además, la mayoría de las veces un ángel es otorgado a un recién nacido, así que de esta forma ambos nacen al mismo tiempo. El problema es que, si el humano muere, su ángel guardián también lo hace –Eso significaba, ¿qué si yo moría, Logan, también? Definitivamente acababa de encontrar una razón para no matarme, Pero entonces…
-Eso significa que cuando amenazaste de matarme con lo del bus ¿No lo ibas a hacer de todas formas? –Lo miré sin resolver. Él sólo sonrió alegremente mostrando su dentadura blanca, expresando felicidad.
-Estás en lo correcto. A todo esto, lamento haberte asustado –Le di una de mis ojeadas más sucias que tenía, de verdad pensé que iba a morir por unos segundos. Maldito. –De todas formas, prosigo. Uno de esos días, apenas recuerdo, hubo un ángel llamado Xavier, bastante parecido a lo que se le puede llamar un “ángel dorado”, ya sabes, con experiencia, rubio dorado y ojos muy celestes. En fin, se supone que la anatomía que tenemos los ángeles, nos impide sentir emociones hacia los humanos, por eso usamos camisetas blancas con nubes negras, estas explican que somos buenos, pero nuestros “corazones” no sienten. Pero bueno, el problema con este ángel es que este se enamoró de su ahijada, una niña de ojos verdes y el cabello negro como los unos zapatos de charol.
-Okay, okay, espera. ¿Eso significa que ese “legna” que está ahí, está enamorado de ese señor? –Le pregunté sin ruedas. Pensé que la religión prohibía la homosexualidad, o al menos, la gente que la promulgaba nunca entendió las lecciones bien y simplemente eran muy cerradas de mente.
-Posiblemente, pero a eso quiero llegar, sólo escúchame –Me senté en el suelo frío mientras él seguía de rodillas observando lo que estaba pasando –Lo que pasó con esté ángel, es que lentamente empezó a caer por esta chica. La ayudaba mucho, y discretamente intentaba conquistarla. Cada día el enamoramiento empeoraba, hasta el punto en donde no podía pasar ni un segundo sin estar sin ella. Se estaba volviendo loco, y no de la buena forma. Él mismo podía ver como la nube se iba transformando en blanca, dejando su camiseta sin ningún dibujo alguno. Lamentablemente, su destino le tornó en contra. La niña, se enamoró de un chico de su edad, como cualquier otro humano sensato lo haría, y obviamente, Xavier notó esto, y no le gustó. Para nada. Podía oír sus pensamientos, y lo volvían loco, no podía seguir oyendo la voz de ella hablando de lo genial que era este hombre, el cual, nunca sería él. Un día, este ángel empezó a sentir otra emoción que nunca antes había sentido tampoco. Furia.
-¿Eso significa que los ángeles tampoco pueden sentir emociones?
-Podemos, pero en pocas cantidades. Sentimos impulsos más que nada. Pero ese no es exactamente el punto. –Lo miré con una cara de lo siento. Él sólo me dio un golpecito en la cabeza –Pero lo peor de todo, fueron las consecuencias. Este ángel no pudo controlar lo que estaba sintiendo, por lo que tomó medidas desesperadas. De alguna forma, y sólo los legnas saben cómo, utilizó una especie de magia negra para crear un hechizo, así de este modo, podría matarla, pero él no moriría. Fue un día muy oscuro cuando la joven se ahogo en su propia sangre, toda la Tierra tembló, y se desató un caos en el cielo. Y de la nada, la camiseta de Xavier se tornó completamente negra, dejando la nube blanca expuesta, pero incluso esta empezó a desaparecerse cuando se dio cuenta que ya no sentía nada, de nuevo. Entonces, cuando el caos se seguía desatando, este ángel traidor fue al cielo a dar un anuncio. Dijo que iba a empezar una nueva era, que él ya no era un ángel, era un legna, una criatura completamente sin temor que tomaría a cualquiera que quisiera ser su aliado y que destruiría a quienes estuvieran en su contra. De esta forma, se crearon las dos legiones: ángeles, y legnas.
-Pero todavía estoy confundida de por qué rayos estamos aquí –Le dije casi desesperada. –Y por qué demonios este lugar se ha de llamar “fosa oscura”.
-Me estoy acercando, ¿sabes?, eres bastante impaciente –Pensé en golpearlo, pero mi di cuenta que no valía la pena desde que noté lo interesada que estaba en esta historia. –Entonces en resumen, camiseta blanca, nube negra, alma buena sin sentimiento, camiseta blanca, nube blanca, alma buena llena de emociones, camiseta negra, nube blanca, un legna con emociones confusas, y camiseta negra, nube negra, un legna real. Así que podemos decir que la criatura que está frente a nosotros es un legna a punto de expresar sus acciones. Pero bueno, la razón por la que mayormente los legnas no mueren al matar a su ahijado, es porque el hechizo que creó Xavier, era completado a través de su propio suicidio, en este mismo terreno, lo que permite que los legnas sean independientes y no tengan un lazo fuerte con sus ahijados, además, ellos mismos los eligen. Normalmente les gusta hacerles la vida imposible a las personas, así que toman a un adulto mercenario la mayoría de las veces. Pero a diferencia de Xavier, la legacía de legnas no acepta los sentimientos confusos, por lo que, a la primera pisca de emoción, los traen acá, para terminarlos completamente.
-Eso significa…
-Que estamos muy cerca de presenciar un asesinato.
Sentí como la piel se me tornaba de gallina, todo mi cuerpo enfriándose de nuevo. Podía ver como el legna conversaba tranquilamente con el hombre delante de él. Sus ojos brillaban, intentando no parpadear. Vi su camiseta de nuevo, y su nube de verdad estaba brillando demasiado, seguramente se le había pasado la mano con la situación. Vi como la escena se congelaba ante mis ojos, cada vez más lenta, y ya no podía escuchar casi ninguna palabra. De la nada, sentí como la Tierra se movía, temblaba debajo de mis pies, y por un segundo, vi como un auto avanzó hacia toda velocidad de la nada, atropellando al señor que acababa de ser empujado por el legna sin nombre, desapareciendo en la neblina. Fue como si hubiera aparecido en un destello de luz y de la nada se esfumara en un santiamén. Me preguntaba por qué no habíamos hecho nada, por qué Logan había dejado que el legna se saliera con las suyas, pero luego me di cuenta de lo peligrosa que podía ser esa criatura.
Tranquilamente, su camiseta empezó a tornarse completamente negra, dejando que una sonrisa maliciosa se expandiera en su frío rostro. Era bastante pálido ahora, como si la sangre ya no fluyera por su cuerpo. Si es que estos tipos de criaturas tenían sangre alguna, claro. Pudimos ver como en su espalda desprendía sus alas, grandes y negras completamente oscuras, volando hacia lo lejos.
Debí haber despertado de otra pesadilla ya que me sentí la frente y estaba llena de sudor, casi cayéndome en los ojos. Miré la hora en mi reloj de mesa, decía que eran las cuatro de la mañana. Se veía algo borroso, los números rojos chocaban a mi vista. Todavía no tenía que levantarme, pero tenía miedo de volver a dormir y tener otro sueño, que luego esperaría no recordar. Intenté pensar un poco en lo de ayer, de cómo todo se veía confuso, de cómo Louis se había asustado de la nada, de todo lo que me dijo Liam. Liam. Liam. Por dios Liam, había agradecido hablar con él de nuevo, pero hubiera deseado que no hubiera sido en estas condiciones.
Miré hacia los lados, no había rastro de nada sobre esa “pesadilla existencial” que había tenido, gracias al cielo. Me levanté para ir al baño, el cual al menos estaba cerca de mi habitación. La luz era blanca, y demasiado brillante. Me tapé los ojos mientras abría la llave, esperando a que no saliera sangre, o alguna cosa tétrica. Rayos, el sueño sí que me había arruinado.
Me lavé la cara, no había nada en el espejo y nada iba a atacarme cuando saliera de ahí, estaba siendo paranoica, y me estaba dando frío. Quizás era otoño, pero las noches parecían de antártica. La próxima vez usaré el camisón que me dieron en navidad en vez de esta camiseta sin mangas.
Tranquilamente me senté en mi cama y prendí la luz de mi mesa. Al lado tenía mi celular con un mensaje. Era de Louis, pero, ¿a las cuatro de la mañana?
“No puedo dormir”
Gracias a que este era el último día.
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-Tengo un mal presentimiento –Me dijo Louis mientras caminábamos al salón de clases, teníamos química, era fácil, pero odiaba al profesor.
-¿A qué te refieres con un mal presentimiento? –Le pregunté mientras casi chocaba con una chica mayor, al menos esta vez no se esfumó como la otra persona.
-Me refiero al novio de Allie, no siento que me llegue a agradar…
Oh, por supuesto. Hoy llegábamos a conocer al supuesto novio de Allie, el cual yo aparentemente encontraba horrible y se había ido a estudiar donde su primo en Irlanda. Louis siempre tenía presentimiento sobre las personas, pero nunca era uno malo, lo cual me extraño completamente.
-Louis, a ti te agrada todo el mundo, seguramente no tendrás problema con él –Dije mientras entrábamos, casi haciendo que Louis chocara con la puerta, a lo que yo me reí para mis adentros. Este Louis.
-Lo sé, pero… es extraño, siento una mala vibra, a pesar de que no tenga idea si es que está en el barrio o no.
Simplemente me encogí de hombros mientras me sentaba al lado de Zayn, el cual le estaba coqueteando a una chica que se llamaba ¿quizás Aimee? No estaba segura, y ahora que me doy cuenta, nunca estaba segura de nada. Louis por su parte sacó sus libros y me dijo que mirara a la pizarra, ya que mi observación hacia Zayn se estaba haciendo muy notoria. Me preguntaba como estaría Allie, en este momento tenía Lenguaje, pero no tenía con nadie con quien conversar en esa clase. Luego me acordé de que seguramente se estaría enviando mensajes con su novio por el resto del día al igual que ayer, así que no me preocupé. Después pensé en Liam, creo que tenía Ed. Física en este momento, al menos él tenía algo con qué distraer su cabeza, yo ni siquiera podré despreocupar la mía con elementos e iones.
-¿Estás mejor ahora? –Le pregunté a Louis con respecto a lo de la madrugada. Aparentemente no podía dormir ya que estaba empezando a tener un caso de insomnio.
-Digamos que un poco, me ayudo el hecho de que me hablaras anoche, pero hey, el día es joven y la noche lo es más, además, es viernes, quizás el insomnio me ayude de algo hoy –Me dijo mientras su visión casi se le caía en la mesa, sí Louis, estás completamente bien.
-¿Al menos desayunaste? –Dije por su falta de color en su cara, normalmente eso pasaba cuando no comía lo que debía comer, en especial si era su desayuno.
-La verdad todavía tengo restos de mi sándwich dentro de la mochila, tuve que irme rápido, se me estaba atrasando el tiempo –Tenía sus manos encima de la mesa y se las frotaba demasiado, ¿lo estaba incomodando? Había oído que cuando la gente se pone nerviosa tiene que hacer algo con sus facciones o extremidades para cambiar la tensión…
-¿No qué tu padre te trae a la escuela?
Creo que debí haber tocado un punto clave ya que sus manos pararon y creo que sus pupilas se achicaron, aunque quizás sólo era efecto de la luz (al menos lo de las pupilas).
-Sí, pero algo pasó con el auto –Me respondió mientras mordía parte de su lápiz. Algo me dice que nada había pasado con el auto.
Decidí dejar el tema hasta ahí, ya que cuando Louis empieza a morder algo, es hora de parar. Miré la pizarra y el profesor ya había escrito cerca de tres testamentos, una revolución, y el abecedario completo cinco veces en forma numérica. Creo que ahora me acordé por qué lo odiaba tanto.
Pasé el resto de la clase conversando con Louis y a veces lanzándole papeles a Zayn cada vez que casi se quedaba dormido. A veces miraba por la ventana y veía a los niños de preescolar jugar tranquilamente, como si nada les preocupara. Daría lo que fuera por poder salir de aquí y jugar en la arena, por más inmaduro que suene, prefiero eso antes de que tener que aprenderme otra fórmula.
Finalmente, después de dos horas, nos dejó salir. Hice que Louis se comiera el resto de su sándwich en el receso, ya que el pobre tenía que comer algo antes de que se muriera. Uno de nuestros compañeros, creo que su nombre era Josh, nos regaló una leche para que tragara más fácil, al menos quedaba un poco de fe en la humanidad. Segundos después chocamos, pero literalmente, con Allie, la cual estaba enviando mensajes, como me lo imaginaba.
-¡Oh chicos! No los vi, lo siento –Obviamente no nos iba a ver si es que tenía su cabeza metida dentro de un celular.
-Sí, nos lo esperábamos, no te preocupes –Le dije mientras se veía como si de verdad no le preocupara un comino –En fin, ¿cuándo vamos a conocer a este tal noviecito tuyo?
-Dios Macka, suenas como mi madre –Me dijo desvergonzadamente, Louis simplemente movió su cabeza como “esto no está bien”, yo simplemente me encogí de hombros, esperaba esa actitud de ella –Lo conocerán a la salida, así que no se preocupen.
Pensaba en decir algo más pero sonó ese extraño pito que suena como pájaro de twitter, indicándole que tenía otro mensaje. A lo que ella simplemente nos perdió de vista y siguió con su camino. Nos tocaba en la misma clase con ella así que la seguimos.
-Te digo, mal presentimiento…
Me reí tranquilamente mientras le daba una palmada en la espalda. Louis nunca iba a aprender.
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El resto del día nos lo pasamos hablando Louis y yo, y algunas veces Allie, si es que no tenía que volver a mandar mensajes a su novio, o coquetearle a Zayn, pero de verdad ¿qué demonios? Creo que Zayn no iba a estar muy feliz cuando descubriera que Allie tenía novio, si es que ya no sabía. Me acuerdo que en una clase Louis y yo les lanzamos al menos siete bolas de papel en unos quince segundos ya que no paraban de hablar de estupideces como “fumar marihuana” o tomar algo más fuerte que el alcohol que vendían cerca de casa de Ed. Por dios, teníamos unos 16 años, al menos disfruten las cosas que no nos maten todavía.
Por supuesto que Louis y yo ya habíamos tomado, incluso Liam. Pero no lo hacíamos mucho, siempre tomábamos bebida mezclada con algo más, pero nunca más de dos copas si es que era puro. Estos dos tipos se las pasaban metiéndose en fiestas, tomando lo que fuera, y si tenían suerte, experimentando con alguna droga extraña. A veces quisiera que tomaran un poco más de conciencia.
En otras clases nos encontramos con Liam, a lo que estaba agradecida ya que últimamente lo estaba prefiriéndolo a él antes que a Allie. Y tengo que aceptar, que esa frase me preocupó.
Liam nos habló como en clase de Ed. Física un chico de su equipo se torció el pie y entre todos lo tuvieron que llevar a la enfermería, y le daba risa ya que el profesor los había retado por haberlo llevado en formación hormiga, casi matándolo si es que se les llegaba a caer. Pero que por suerte nada de eso pasó, ahora el chico estaba descansando en su casa.
-Espero que se ponga bien para el partido que viene –Me acuerdo que dijo en medio de clase de matemática. A veces se me olvidaba que Liam no sólo era inteligente, sino que también jugaba en el equipo de fútbol del colegio. Tenía que ir a verlo más seguido.
En el almuerzo recuerdo que empiezaron una guerra de comida, a lo que mandaron a dirección a cerca de diez personas. Fue lo más divertido que había pasado en la semana. Recuerdo que habían dicho que todos los que tuvieran manchas de comida los iban a suspender, a lo que nos preocupamos ya que Liam tenía mayor parte de su camiseta manchada, por lo que se la tuvo que quitar y Louis le pasó su capucha verde. Esperábamos que nadie lo notara, porque si lo hacía, estaba frito. Y todos saben que si te suspenden, no puedes ir a ninguna actividad escolar, por lo que no podría jugar en el partido, y seguramente perderían.
La última clase la tuvimos todos juntos, por lo que prácticamente producimos un alboroto, lo cual casi nos manda a dirección. Y ninguno de nosotros quería ir a ver a los tipos con sus camisetas llenas de salsa de tomate y lechuga por lo que nos calmamos. Al menos la profesora se hizo buena sangre. Lo malo, es que teníamos examen la próxima semana. Quizás no me caía tan bien como pensaba.
En fin, al final pudimos llegar a los casilleros, donde pudimos ver la falta de gente en los pasillos. Sabía que un curso mayor tenía prueba a última hora, así que no se iban a presentar en tiempo más, y los que estaban dentro de la pelea de comida habían sido chicos de un curso con los que compartíamos casillero. Por lo que pudimos sentir el exceso de espacio y la falta de ruido.
-¡Vamos acompáñenme! Mi novio me está esperando en la salida –Dijo, bueno, obviamente Allie ya que yo no tenía novio y no creo que ninguno de los demás era gay, así que.
-Espera ¿tienes novio? –Dijo Zayn. Bueno, tenía razón por un lado, él de verdad se veía confundido.
-Después te explico –Respondió sin nada más que decir Allie. Aparentemente si que estaba cambiando y no me gustaba ¿dónde había quedado la vieja Allie, la que yo conocía desde cuarto básico? En fin, parecíamos Jesús y sus discípulos cuando caminábamos detrás de ella bajando por las escaleras.
Había varios chicos afuera del establecimiento, por lo que no captamos quién era al segundo. Unos con bicicletas, otros con gorros, y creo que incluso un chico de, quizás 19 estaba fumando discretamente, espera, ¿él no iba en esta escuela? Quizás ahora todos están escapándose de clases. Y no los culpo, esta escuela es un asco. Vimos por todas partes hasta que escuchamos un gritó por parte de Allie mientras corría a abrazar a un tipo más o menos alto, quizás de la altura de Zayn.
Nos quedamos unos minutos ahí con cara de “¿y bueno?”, ya que parecía que estaban dentro de su propio mundo. De la nada, escuché como Zayn aclaraba su garganta, a lo que mi amiga miró para atrás un poco avergonzada, tomando de la mano al chico misterioso.
-Bueno chicos, les presentó a mi novio, su nombre es…
-Harry, Harry Styles –Dijo él. El chico que aparentemente se llamaba “Harry”
Debí haber sufrido un ataque porque juro que no me pude mover al principio. El chico al frente mío era hermoso, prácticamente un ángel. Tenía unos ojos llenos de inocencia, de ese color verde que a veces puede cambiar a celeste, juro que me pude haber hundido en ellos, quería seguir mirándolos, pero sabía que no debía, no iba a ser la perra que le coqueteara al novio de su mejor amiga. Su pelo era de un café claro, rizado, más o menos corto, y medio liso a los lados, parecía demasiado suave. Estaba vestido con una casaca oscura y una camisa de cuadros roja debajo, junto con una camiseta blanca. Sus pantalones eran medios grises, y un poco rasgados, y sus zapatillas eran negras con detalles blancos como sus cordones. Y se supone, ¿Qué yo encontraba a este tipo horrible?
-Harry este es…
-Zayn, Zayn Malik –Aparentemente nadie iba a dejar que Allie terminara sus frases. Ambos se estrecharon las manos, pero pude ver como Zayn tenía un poco de alboroto en su mirada, como si no quisiera que Harry estuviera aquí. Como culparlo, la chica a que le estaba coqueteando toda la semana aparece de la nada diciendo que tiene novio.
-Un gusto Zayn –Dijo Harry. Su voz… su voz era hermosamente armoniosa, ¿era cantante? Dios, apuesto que si se atreviera a cantar sonaría hermoso. Espera, ¿de verdad estaba pensando todas estas cosas sobre un chico que conocí hace menos de un minuto? Por dios Mackarenna cálmate.
-Bueno, Harry te presento a Liam, Liam, este es Harry –Al fin parecía que podía terminar una de sus frases. Se estrecharon las manos, con un poco más de cariño. Podía ver como Zayn todavía lo seguía mirando medio feo. Seguía sin culparlo.
-Un gusto Harry.
-Igualmente Liam.
-Y bueno, sigamos, este sería…
-Espera, a él lo conozco ¿o no? –Interrumpió Harry mientras se acercaba a ver un poco más de cerca a Louis. Lo observó por los costados casi respirando encima de él. Hasta que después de unos segundos dijo –Por supuesto que lo conozco, ¿te acuerdas de mí Louis?
Me había quedado atónita al igual que los demás. Todos nos quedamos mirándolos a los dos, Harry se veía contento, y Louis… no tanto. No podía entender lo que estaba pasando ¿de dónde rayos sabía su nombre?
-Sí me acuerdo, pero… no esperaba que tú me recordaras Harry –Musitó él de forma triste, con una pisca de enojo en sus palabras. Seguramente Harry estaba alegre, todos podían sentir su alegría, pero esta se veía interrumpida por la amargura de Louis, de verdad quería saber qué rayos había pasado.
-¿Cómo no hacerlo? Creciste desde la última vez… –Iba a completar su oración, pero algo en la mirada de Louis lo debió haber detenido –Y bueno, qué esperas, ¿no me vas a abrazar?
Pude ver como la emoción agridulce dentro de lacara de Louis se transformaba lentamente en duda, a lo que él terminó mirando a sus zapatos. No pasó mucho hasta que aceptó abrazarlo, Harry parecía ser un poco más alto que él, por lo que le sacudió un poco el pelo, haciendo que Louis bajara su tensión en sus hombros. Estaba más tranquilo.
Harry siguió avanzando hasta quedar en frente mío, sentí como me congelaba en mi propia posición, me miró directamente a los ojos, haciendo que sintiera… algo. No sabía lo que era, pero me parecía extraño, no sabía por qué me sentía de esa forma, pero su mirada era cálida, sacándome del frío de la tarde, entrando en un espacio de confianza. Todo eso, sólo mirando en sus ojos.
-Pero no me sé tu nombre –Le escuché pronunciar al momento que recuperé mi conciencia. –Creo que Allie no me ha contado de ti, ¿o sí mi amor?
-Ella es Mackarenna, ¿recuerdas? Mi mejor amiga –Las palabras “mi mejor amiga” resonaron muy extraño dentro de mi cabeza, en especial con la voz de Allie. La cual ya ni siquiera sabía que la podía llamar de la misma forma. Todavía la quería, pero no sabía qué hacer con ella.
-Oh, por supuesto, ahora si me acuerdo –Dijo con su voz un poco rasposa, quizás tenía un resfriado, no lo culpaba por los cambios de temperatura en el avión –Un gusto Mackarenna.
Mi nombre, sonaba tan hermoso con su voz.
-Un gusto… También –Mi voz debió haber sonado temblorosa, porque estaba segura de haber sentido una cosquilla dentro de mi garganta después de haber tragado.
Me estrechó la mano, fuerte pero suave. La suya estaba cálida, la mía demasiado fría. Quería seguir sujetándola, pero sabía que no podía. Habían muchas cosas en ese momento que quería pero sabía no podía. Maldito sentido de confianza en alguien con quién he dirigido unas palabras. Su mano, debió haber sido una de las más suaves que he tocado.
-Bueno, ¿y qué esperamos? ¡Vayamos de aquí! –Dijo alegremente Allie mientras tomaba la mano que yo quería sujetar. Dios que rayos estaba diciendo.
Debimos haber caminado unos pasos cuando Louis se puso a mi lado.
La verdad es que no quería quedarme callada todo el viaje en taxi, después de todo, tengo que encontrar un interés en común con la persona con quien posiblemente pase la mayor parte de mi tiempo en este país. Pero no sabía de que conversarle (¿Debería preguntarle dónde vive? ¿O cuál es su banda favorita? ¿O qué le gusta comer? ¿Si conoce un buen lugar cerca de nuestro destino?) Todas esas preguntas por alguna razón me daba cosa decirlas, pero, no sé, debía decir algo, lo que sea, espera, ¿A dónde se supone que estábamos yendo?
-¿Dónde estamos yendo… Javier? Le dije un poco preocupada, sí, mis malditos nervios habían vuelto. A veces odio mi cerebro por eso, me hace pensar que todo está bien por un momento, pero al otro minuto ¡Bam! Todo se “derrumba” y mi seguridad se esconde, gracias cerebro, no sabes cuánto te adoro. Aún así esperaba una respuesta, pero Javier no me respondió al tiro ¿Habré dicho algo mal? Me preocupe por un segundo, pero después Javier bostezo y me contestó asegurándome de que todavía seguía vivo.
-“Vamos al apartamento” Lo dijo bastante tranquilo, con una pizca de sueño en su voz, me extrañó que su voz sonara tan poco clara, pero había bostezado hace poco, así que, ¿Cómo demonios iba a culparlo? “Está cerca de aquí, así que no tardaremos mucho, también está cerca de la escuela, pero no te preocupes todavía por eso, todavía no empezamos ni el segundo trimestre” Lo último sonó más claro, me alegré por un momento, me gustaba más su voz clara que su voz grave, la grave lo hacía ver como mi padre o algo parecido, y sinceramente, no quería eso en ese momento.
Volvimos al silencio después de eso, Rayos. A mí no me gustó la idea de quedarnos en silencio, yo quería hablar con él, pero, ¿De qué? Me estaba desesperando, así que empecé a tararear la primera canción que se me vino a la mente. Era una de Big Time Rush, ¿Quién lo diría? Al parecer Javier me escuchó tararear (creo que interrumpí su “casi-sueño”) ya que se me quedó mirando un rato, después de varios minutos habló:
-“¿Esa canción no es de un programa de televisión?” ¿El conoce el programa? Si lo conoce juro que me muero, en serio, la verdad es que siento que eso sería de lo único de lo que podría hablar por horas, y sinceramente, si al no le molestaba, lo iba a hacer. Así que aproveché mi oportunidad.
-“Si, es de ese programa llamado Big Time Rush” No me mostré muy interesada al principio, si a él no le gustaba el programa sería mejor que no me comportara como una fanática adolescente tan pronto (aunque lo fuera, igual debía resistirme).
-“Ah sí, me gusta ese show, es divertido” ¿Dijo lo que acabo de oír? ¿El cree que el show es divertido? Más bien, la pregunta sería ¿Él conoce el show? En serio, estoy a punto de morirme, pero recuerda controlarte Cami, recuerda de que no debes comportarte tan loca, súper, fanática, tan rápido, espera un poquito.
-“Sí, es divertido, ¿Sabías que cantan en la vida real?” Intenté que lo último no sonara con tanta emoción, recuerda Cami, tal vez a pesad de que le guste el show puede odiarlos también, contrólate, Cami, contrólate.
-“Sí, sí sabía, aunque la única canción que me gusta es la que aparece al principio del show. Pero no cantan tan mal después de todo, aunque mi primas los adoran” Con esto último no supe que pensar, ¿Estaba diciendo que yo era como sus primas? O al menos ¿Estaba insinuando algo? Preferí callarme por un momento, sí, esta vez realmente fui yo la que decidió quedarse callada por primera vez, estúpido, estúpido cerebro. Mis pensamientos volvieron a la realidad:
-“¿Tu también los adoras verdad?” Me congelé en mi asiento ¿Debía decir “Oh sí, los amo con todo mi corazón, me sé las fechas de sus nacimientos, sus mascotas, sus ex novias, etc.” O debía decir “¡No, cómo se te ocurre, me gusta el programa apenas un poco!”? No sabía qué hacer en ese momento, debía controlar mi respiración, si eso sería lo mejor. Cuando me controlé internamente abrí mi boca para responder, pero el volvió a hablar:
-“O sea, al menos eso creo yo de ti, bueno… pues… debiste empezar a tararear la única canción que se te vino a la mente ¿Verdad?” En ese momento me asusté, ¿Este tipo lee mi mente o qué? En serio, tal vez no sea un ángel, pero juro por la Andy, que seguramente está muy lejos de mí en estos momentos, que este tipo tiene alguna clase de poderes. Suspiré, ¡Maldigo a mi respiración!
-“Bueno, podría decirse que me gusta mucho el grupo” Lo dije, al fin, me sentí un poco liberada la verdad, tal vez, no completamente, ya que no lo dije lo mucho que amo a todos los de la banda, sus fechas de nacimiento, etc. Si él me dejara contarle todo esto, todo sería más fácil, tal vez el me dejaría, ¿Debería preguntarle? No Cami, espera a que él te pregunte algo primero, al parecer va a decir algo.
-“A sí como, ¿Lo suficiente para saberte sus fechas de nacimiento o…?” En serio, este tipo tiene poderes, hablo muy en serio.
-“Em… se podría decir que ¿Sí?” Ya no me sentía tan nerviosa en ese momento, después de todo estaba liberando mis opiniones ¿No? Pero luego me di cuenta de que él podía pensar cosas como de que era una chica obsesionada, lo cual soy, que sabe todo, pero todo sobre la banda, lo que también sé, y que seguramente que quiero secuestrar a uno de ellos, en específico, en una bolsa, lo cual quiero. Así que me puse nerviosa de nuevo, (como lo vuelvo a repetir) ¡Maldito cerebro!
El se rió un poco, ¿Habrá notado todo mi maldito nerviosismo? O sea, creo que es obvio, después de todo este tipo puede leer mentes ¿No?
-“Descuida, no tengo problema con eso, y la verdad es que tampoco tengo problema con que me hables por horas sobre ellos…” No puedo creerlo, en serio, amo a este tipo (bueno, no te alteres, no lo amo como AMAR pero la verdad es que es uno de los tipos más comprensivos que he conocido hasta ahora) Bueno, ahora que aclaré ese punto, volvamos a la realidad. Al parecer Javier tenía algo más para decir: “Siempre y cuando a ti no te moleste que yo te hable por horas de las bandas que a mí me gustan” eso fue lo último que dijo antes de que yo pudiera reírme de forma pequeña.
-“Por supuesto que te dejaré” Dije “Creo que sería un poco injusto de que yo hablara todo el tiempo de mi música y no te dejara hablar a ti” Los dos nos reímos un poco, creo que era la primera vez en el día en que los dos podíamos reír sin presión alguna, me gustó esa sensación. Pero luego me acordé de que debía preguntarle: “A propósito ¿Qué bandas te gustan?”
Creo que se emocionó con esta pregunta, bueno, la verdad es que cualquiera a que le guste la música y esté obsesionado con alguna banda/artista/grupo (es decir, a todo el mundo) le debe emocionar estos tipos de preguntas, al menos, se que a mí me emocionarían (y creo que eso tú ya lo sabes muy bien).
-“Bueno, la verdad es que me gustan A Day To Remember y los Plain White T’s, aunque los estilos son algo diferentes, me gustan bastantes los dos, y también me gusta un poco de Taking Back Sunday” Recuerdo que la Andy una vez me dijo algo sobre una canción de esa última banda, pero eso era lo único que sabía, si la Andy estuviera aquí, de más que me daría información sobre este tema, ahora me siento un poco estúpida por solo haber escuchado el nombre de solo una de las bandas. Pero bueno, no creo que a él le moleste mi poca cultura.
-“Suena bien” Eso fue lo último que dije, ya que nos quedamos en silencio, de nuevo, aunque esta vez no fue un silencio incómodo, de hecho, fue un silencio agradable. Tal vez los dos nos dimos cuenta de que no era necesario seguir hablando, después de todo, creo que ya habíamos hablado lo básico, y eso era lo único que necesitaba. Pero fue solo por unos segundos, ya que el taxi paró en frente de un enorme edificio.
Llegó la noche y Alexandra intentaba dormir en su nueva cama. No podía asimilar todo lo que le había pasado a lo largo del día y en general de la semana. El domingo anterior, a esa misma hora, estaba planteándose que hacer con su vida, y hoy, la tiene toda programada. No puede esperar a que sea mañana y empezar a trabajar. Quiere conocerlo todo. Pero un inoportuno dolor de tripa no le deja dormir. Uno de sus casi inaudibles gruñidos por el dolor, avisan a Den, que también está despierta. Den le pregunta a Alexa, si se encuentra bien. Alex le dice que ellas tenían razón y no debía haber comido tan fuerte. Den se ríe y le dice que no es el fin del mundo. No se oye nada más en la habitación que la conversación entre Alex y Den. El resto de las chicas están profundamente dormidas, y Den y Alex no paran de hablar sobre el dolor de tripa de Alex. Den se levanta, y va a la cama de Alex. Le da un toquecito en la cabeza, pues por la oscuridad, es imposible verse. Alex se asusta pero en seguida se da cuenta de que es ella; Den. Den le coge la mano y la saca de la habitacion. Una vez fuera y con menos oscuridad pero con una noche adentrada, la lleva por el pasillo recto hacia el edificio de los despachos. Ya allí entran en el ascensor y Den marca el piso sexto. Llegan y se puede ver que es todo más serio. Es la planta de ''las mayores''. Atraviesan un pasillo y la última puerta dice ''Enfermería''. Entran y se encuentran con una mujer de unos cuarenta años, quien parece tener sueño y estar aburrida. Nada más ver a las chicas, a la señora se le ilumina la cara. Es como se le hubieran desaburrido la guardia de noche.
- ¿Que os ocurre chicas? ¿En que puedo ayudaros?
+ Verás, esta es Alex, y ha cenado carne.. - Den no puede terminar de explicar lo que le ocurre a Alexandra porque en seguida la señora sabe lo que le pasa.
- ¡No me digas más! ¿Eres nueva, verdad Alex?
+ Sí.. - Susurró Alexandra, quien realmente se encontraba mal. Su cara era como un poema.
En seguida la señora le da en la mano una pastilla, que parece una simple aspirina, junto con un vaso de plástico azul lleno de agua. Le dice; ''Tómate esto e intenta dormir, eh''. Dicho eso, sonrie, y Alex piensa, ''Que mujer tan agradable''.
La verdad es que sí. Era una mujer muy agradable. Den y Alex vuelven a su habitación y se meten es sus respectivas camas. Pasados dos minutos, Den susurra, ''¿estás despierta?''.
No recibe respuesta. Sonríe y se duerme tranquila.