Querido corazón de melón:
Lamento haber permitido que te lastimaran, lamento haber permitido que sufrieras, pero es que tenemos la maldición de ser vulnerables ante nuestras personas importantes, no importa cuánto daño nos hagan; prometo ser más cuidadosa contigo, corazón de melón, prometo ser más cautelosa a la hora de entregarte, porque, corazoncito, vales mucho para entregarte a cualquiera, quieres con tanta intensidad que no todos merecen, amas con tanta pasión que te vuelves ciego, pero tranquilo, corazón de melón, que la vida se trata de lecciones, aprendizaje y crecimiento, y te juro que ya aprendí de esta lección. Te quiero mucho, corazón de melón, por favor no te cierres, no dejes que esta racha de mal de amores te dañé más de lo que debe, sigue siendo tú, sigue queriendo y amando con esa intensidad y pasión que te caracteriza, que ya llegará quién me ayudará a cuidar de ti.














