El censo
Una de las cosas más llamativas del Interrogatorio es el censo que da de cada pueblo. Cada persona que lo escribe (incluso a veces, la misma persona que hace otros pueblos) pone lo que le parece con el detalle que le parece. Suele mencionarse siempre cuántos vecinos son labradores y jornaleros. Ocasionalmente, cuántos se dedican a otras cosas (a menudo son labradores y menestrales también).
De vez en cuando se añade a viudas y pobres (suele haber unas 10 viudas por cada 100 habitantes, de media). A veces la descripción viene con “x vecinos pudientes útiles” y luego se especifica (a veces también) cuántos son inútiles o no pudientes (creo que son los pobres). Solo en pueblos un poco grandes se menciona en detalle cuántos de cada otra profesión aparte de labrador y jornalero hay.
En cualquier caso no se suelen incluir nunca a mujeres, niños, ancianos ni religiosos si hay convento/monasterio así que yo multiplico por 5 el total de vecinos que haya para hacerme una idea de cuánta gente vive en el pueblo. Si dice “hay 200 vecinos”, yo entiendo que hay unas 1000 personas en el pueblo.
Pero veamos algunos ejemplos de los censos para entender mejor las diferencias:
Peñalsordo: “Este pueblo se compondrá de 270 vecinos, de los que se consideran por inútiles unos 50, de oficio todos labradores, a excepción de cinco zapateros, un carpintero, un herrador y un herrero; que no se forma gremio alguno”.
Se ve que en esta época todavía había legislación sobre gremios pero ya no se establecían como tal. Ningún pueblo que he leído del Partido de Cáceres o del de Trujillo forma gremios. En algunos se hacen exámenes para esas profesiones (en Cañamero, por ejemplo, aunque no saben decir para qué) pero casi nunca es así, incluso en algunas ciudades grandes.
Herguijuela: “Esta villa tiene 125 vecinos, su aplicación y oficio es el de labradores y jornaleros, de aquellos hay 56 y de estos 64, exceptuados un zapatero y un herrero”. Esto dice el ayuntamiento, en la nota del párroco se menciona también que hay cinco viudas y dos albañiles.
Rena: “Este lugar tiene veinte y cuatro vecinos pudientes, jornaleros y viudas”.
Santa Ana: “Que vecinos pudientes, no pudientes y viudas hay 102, aplicados a la agricultura y no hay más oficio menestral que un herrero, por lo que no hay gremios”. Y luego el cura teniente añade “Que asciende el vecindario de este pueblo a ciento y dos vecinos, entre ellos quince viudas y ocho huérfanos, hay también entre dichos vecinos cuarenta y cuatro labradores y los demás jornaleros, la aplicación regular de las mujeres es a hilar lino y lana y tejerlo sin conocerse otro comercio”.
Madrigalejo: “Que este pueblo se compone de ciento cincuenta vecinos, un cura párroco, un sacerdote, dos cirujanos, un sacristán y maesro de niños, un escribano, un sastre, un zapatero, cincuenta y ocho labradores, un subdelegado de montes del Almadén y cinco guardas de ellos y los demás todos son jornaleros”.
Con esto nos hacemos una idea de la pinta que tienen casi todos los censos. Con mayor o menor detalle, esta es la gente que importa en el pueblo. Pero, ¿quién hay en lugares más grandes?
Logrosán: “Tiene este pueblo quinientos veinte y seis vecinos, así hacendados como pobres, de todas clases y actualmente son del estado eclesiástico siete sacerdotes incluso el cura rector, diez y seis vecinos del estado noble y cinco mujeres del mismo estado. La más común aplicación de este pueblo se reduce a la labranza de tierras propias o arrendadas, de modo que del por mayor del vecindario los doscientos y cincuenta vecinos se emplean actualmente en la agricultura con caudal propio, otros ciento y cincuenta de sirvientes ya para las labores, ya para la custodia del ganado, siete tienen el oficio de zapateros, cinco el de sastres, cuatro el de albañiles, siete el de carpinteros, tres el de herreros, siete el de cardadores*, ocho el de molineros de harina, tres cirujanos y sangradores, dos albarderos*, dos tejedores de paños bastos*, dos tenderos, un boticario, un mesonero, un herrador y albeitar, doce hortelanos, dos bataneros, seis horneros, y el resto hasta el expresado total se compone de viudas y pobres de solemnidad”.
He marcado con * los oficios que yo sé que son de mujeres, que se espera que las mujeres se encarguen, que las mujeres realizan en sus casas pero que no se cuentan como profesionales ni como profesiones porque es lo que toca (de hecho, cuando no hay escuela de niñas, se menciona que debería haber una maestra que las enseñe a leer y “labor de mano”, que es justo esto). En este caso, son oficios relacionados con la manufactura de la lana y entre “cardar” y “tejer paños bastos” hay un oficio que siempre es de mujeres y no se menciona nunca que es “hilandera”, como se veía en el censo de Santa Ana y en el de Don Benito, que no menciono aquí pero añade el comentario “y algunos tejedores (especifica que 7 en otra parte) porque por lo común son las mujeres las que tejen”.
En el Partido de Cáceres, se solía mencionar cuántos tejedores hombres y cuántas mujeres había en el pueblo. O si los telares que había eran de hombres. Por omisión, si no se especifica son de mujeres (lo he decidido yo porque sistemáticamente se dice “no hay más fábrica que el lienzo que tejen las mujeres para sus casas” como sin darle importancia).
En Aliseda enumeraba en general que de los 1201 vecinos, un tercio son labradores, dos tercios jornaleros, pastores, tejedores, cardadores, curtidores, zapateros y herreros, pero luego mencionaba “hay veinte telares de lienzo casero y cuatro de paño”. Y yo donde pone “casero”, entiendo “de las mujeres”, posiblemente trabajando para un patrón.
En Sierra de Fuentes menciona que hay seis telares de lienzo, tres de hombres y tres de mujeres. En Talaván, hay 6 tejedores y luego en la pregunta sobre las fábricas dice que hay 6 telares de hombres.
Pero volvamos al censo normal.
Trujillo: “Que el número de vecinos de la ciudad es el de setecientos veinte, el del barrio de las Ánimas ciento y noventa, los de la Magdalena y Belén treinta y cuatro cada uno poco más o menos, que todos componen novecientos setenta y ocho. (...) Que la aplicación de los vecinos de los arrabales es la de sirvientes del campo y labradores y los de esta ciudad se aplican a menestrales y jornaleros a excepción de diez labradores poco más o menos, pues en los demás no se puede dar número fijo porque no forman gremios, ni tienen exámenes y cada uno pone y quita su tienda cuando le parece”. Es curioso que para la capital del partido haya tan poco detalle, cuando Logrosán, por ejemplo, o algunos otros pueblos incluyen el detalle de cada profesión.
Y ahora paso a algunos censos curiosos que me dan detalle de cosas que igual se omiten en todos los demás.
Puerto de Santa Cruz: “Hay vecinos útiles, menores, cabeza de casa y viudas ciento y diez y doce, su aplicación a la labranza, oficios solo hay un sastre que no está examinado”.
¿Quiere decir esto que el número total de vecinos siempre es en base a estos cuatro tipos? ¿Menores es que son menores de edad (pocos me parecen entonces) o que no son nobles?
Santa Marta: “Su vecindad es de seis vecinos, aunque consta de nueve casas, que son dos matrimonios, dos viudos, una viuda y un mozo soltero, personas entre grandes, medianas y pequeñas veinte y dos, todos del estado general, ejercen el oficio de labradores”.
Dos matrimonios son cuatro personas + dos viudos ya son seis. Pero luego “personas entre grandes, medianas y pequeñas” son 22, que, una vez más no sé si es mención a sus edades o su posición social. En cualquier caso, multiplica por 4 los seis vecinos originales.
En Garciaz menciona el ayuntamiento que hay 112 vecinos, 35 labradores, 58 jornaleros, 16 viudas, 3 artesanos (un sastre, un herrero y un zapatero), mientras que el cura dice que hay 92 matrimonios, 10 viudos, 14 viudas y un mozo de casa abierta.
Solo los 92 matrimonios ya son 184 personas, 72 personas más que en el censo original. Por alguna razón, hay un número variable de viudas según a quién le preguntes pero menciona también a los viudos (que normalmente no cuentan). Y al mozo soltero, que también se me hace poco que haya uno solo. En otra aldea mencionan que son ocho vecinos y una moza soltera pero nunca más se menciona a mozas o mozos solteros. De hecho, a veces mencionan a los huérfanos o en otros detalles del pueblo (obras pías, por ejemplo, o el fondo común del pueblo) se menciona que hay “memoria para casar huérfanas”, una dote para que esas mozas solteras puedan casarse. Pero no se incluyen en el censo tampoco.
En Navalvillar de Pela hay 360 vecinos (120 labradores y pegujaleros, 150 jornaleros, 42 ganaderos, 10 artesanos y 33 viudas), pero añaden al hablar de la escuela y lo poco que cobra el maestro que “de treinta años a esta parte hay 600 personas más”.
O sea que ha aumentado la población en el doble de la población que contáis como “vecino”. Las matemáticas se me escapan ya, la verdad. Pueblos cuánticos de densidad variable.

















