Una de las principales particularidades que configuran el territorio costarricense, en cuanto a aspectos ambientales, es la cantidad de microclimas, generándose así diferentes ecosistemas naturales y gran biodiversidad en un espacios relativamente pequeños y a pocos kilómetros de distancia. Un ejemplo claro es el Parque Nacional Chirripó, el cual forma parte de la Cordillera de Talamanca, presentando la mayor altitud del país con 3 820 msnm. Según diferentes estudios geológicos, geomorfológicos y biológicos, dicha cordillera manifiesta evidencias de glaciación ocurrida en el Cuaternario, ya que se muestran formaciones de valles en U, morrenas, rocas aborregadas, pequeños circos glaciares, cerrojos y ombligo (Bergoeing, 1977 citado por Bergoeing , 2006 & Barquero & Ellenberg, 1983). Además, según la clasificación del Zonas de vida realizada por Holdridge, se identifican en la parte más altas de Talamanca, vegetación de Páramo Pluvial Subalpino (Imágenes 1 y 2), a vegetaciones de Bosques Pluviales Montano Bajos y Premontanos, con 2000 a 3000 msnm aproximadamente (Imagen 3).
Referencias:
Barquero, J & Ellenberg, L. (1983) Geomorfología del piso alpino del Chirripó en la Cordillera de Talamanca, Costa Rica. Revista Geográfica de América Central, UNA.
Bergoeing, J.P. (2006) El Cuaternario en Costa Rica: proposición cronológica. Rev. Reflexiones 85 (1-2): 207-226, ISSN: 1021-1209.