Mindful eating
Vivimos tan inmersos en el día a día que tomamos muchas cosas por sentadas. La prisa, el trabajo, los problemas, el estrés se vuelven este carrusel en el que nos subimos sin hacer conciencia de las bendiciones que tenemos hoy.
Tal es el caso de la comida, ¿cuántas veces realmente nos hacemos conscientes del momento de comer?, a veces deglutimos sin ni siquiera percibir los sabores, sin sentarnos, ya no nos damos tiempo para hacer una cosa a la vez.
Según el libro Savor de Tich Nhat Hanh, comer es una practica meditativa que empieza desde que nos estamos sirviendo. Podemos reconocer en la comida todos los factores que contribuyen a este alimento: el sol, la tierra, la gente que trabaja el campo, todas las personas que intervinieron para que este plato llegara a mi.
Poder disfrutar este alimento es una oportunidad que no muchos tienen, este pedazo de pan me muestra lo afortunada que soy y siento compasión por aquellos que no tienen que comer. En silencio, libre de distracciones puedo darme cuenta de esto y se que cada bocado contiene el universo entero.
Al terminar de comer, agradezco estar satisfecha y la oportunidad de sentirme mas conectada con la vida y con otros, valoro la experiencia y si estoy acompañada puedo, traer la atención a alguna característica de este momento “esta comida fue deliciosa”, así de forma sutil también apoyo al otro a estar presente, a tomar en cuenta lo que muy probablemente también estaba ignorando sin querer.
De esta forma la comida se vuelve un momento de consciencia y conexión.








