Para acompañar este miércoles frío y gris se necesita algo bien reconfortante. Esta vez, elegí un rico té verde matcha con leche de almendras, uno de mis favoritos de este invierno ¡sin dudas!
Probé varias recetas de leches de almendras e incluso más de una vez la hice a ojo, pero ésta receta que te comparto es la versión que me resultó más rica y con la mejor consistencia (hasta ahora).
.250 grs de almendras activadas (con una noche en remojo)
. Opcionales: un par de dátiles mejdool (remojados previamente) si la querés endulzar, extracto de vainilla para saborizar.
Luego de dejar una noche en remojo las almendras, escurrílas del agua de remojo y laválas. Ponélas en una licuadora junto con 500 ml de agua (si te gusta menos espesa, podés poner 750 ml) y licuá. Cuando la mezcla esté homogénea, colála con colador para leche vegetales o uno de tela y añadíle la pizca de sal.
Te dura en la heladera entre tres y cinco días. Es una de mis leches vegetales favorita y es muy práctica, queda realmente bien con todo: con café, con capuccino, con cacao, con té (¡un té chai con esta leche es una delicia!), te sirve para cocinar, para un porridge de avena o un pudding de chía y para consumir sola también.