Los aspectos entre los astros en la astrología
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Los aspectos entre los astros en la astrología
Las cuadraturas
Las cuadraturas solían ser vistas como aspectos “maléficos” por los astrólogos antiguos –me refiero a los que trabajaban hace 30 años o antes-. En las últimas décadas, sin embargo, se ha comprendido cada vez más el absurdo de presentar no sólo determinados ángulos, sino cualquier otro elemento del lenguaje astrológico como “maléfico” o “benéfico”. Hoy sin duda debería resultar obvio que esos son juicios de valor que no van más allá de la nariz de quien los emite y que no tienen nada que ver con el conocimiento.
Algunos han propuesto otras terminologías para suplantar el famoso “maléfico”, por ejemplo, se dice que las cuadraturas son aspectos “desafiantes” (en una terminología que, sin duda, tienta al componente escorpiano que todos tenemos). Otros han propuesto el término “disonante”, apelando al oído musical y a la cuerda pisciana que todos tañemos de tanto en tanto. Estos términos son útiles para acercarnos a la naturaleza de este ángulo, y pueden ser usadas con menor carga de malentendidos que la de “maléfico”.
El punto de fondo es comprender qué es una cuadratura y cómo funciona. Los juicios de valor están fuera de lugar. Si logramos comprender su significado quizá incluso podamos aspirar a “superarlas”.
“Superar” las cuadraturas
Ante todo aclaremos que “superar” no significa eliminar, aniquilar o hacer desaparecer. Usamos “superar” en el sentido en que empleó esta palabra el filósofo alemán Hegel: superar, en ese sentido es ir más allá de algo, pero conservándolo. Superar una cuadratura implica poder ver el conflicto que ésta supone desde un punto de vista que no es ninguno de los dos extremos que lo protagonizan. Es decir, implica generar un nuevo nivel de ser desde el cual el conflicto pueda ser contenido. Así pues, sostenemos que las cuadraturas no desaparecen, pero pueden ser superadas. A partir de su negación preservadora se puede construir otra cosa con ellas.
¿Qué es una cuadratura y cuál es su importancia?
Para poder superarlas es preciso indagar primero cuál es el sentido de las cuadraturas, lo cual implica a su vez, saber qué son y cómo funcionan. Se habla de “cuadratura” cuando dos planetas forman un ángulo de 90º con referencia al Sol (como vértice del ángulo).
La primera cuestión que nos viene a la mente es: ¿por qué el ángulo de 90º es importante y los de 98º ó 123º, por citar cualquiera, no lo son?
La razón es que el cuadrado es una figura que tiene cuatro ángulos interiores de 90º (= 360º). El cuadrado y el círculo coinciden en esto, y debido a eso siempre se intentó lograr la “cuadratura del círculo”.
Pero ¿qué tiene de importante esto para la Astrología? Reparemos en que el cuadrado es un polígono regular, es decir, que tiene sus lados de igual longitud y sus ángulos de igual amplitud. Esto es importante porque los polígonos posibles son infinitos; pero sólo muy pocos son regulares. Y la regularidad permite extraer criterios válidos para la acción y la comprensión. Los aspectos son algunos de estos criterios.
¿Cómo funcionan las cuadraturas?
Lo que hace decir a los astrólogos antiguos que la cuadratura es “maléfica” es que ésta constituye un obstáculo para que las funciones representadas por los planetas puedan armonizarse entre sí, con lo cual tampoco pueden fluir adecuadamente cada uno de los planetas en sí mismo.
Esto es cierto, ¡lo que ocurre es que no es “malo”!... ¡Ni “bueno”!
Las cuadraturas pueden entenderse como un símbolo de cierto funcionamiento inarmónico de la personalidad o de ciertas tendencias pobres y conflictivas en la conducta.
Tomemos una cuadratura entre Saturno y Urano. Puede entenderse como una dificultad relativa a las funciones representadas por ambos Planetas. Así, si vemos a Saturno como la capacidad para obrar con eficacia y a Urano como la capacidad de innovar, esta cuadratura será un indicio de que la persona tiene dificultades para poner en juego satisfactoriamente ambas cosas a la vez. Va a sentir, no sin frustración, que si se mueve dentro de sus márgenes aceptados de eficacia, no puede innovar. O que si se lanza a innovar, tiene que lidiar con una angustiosa sensación de ineficacia. Como resultado, probablemente, obrará menos innovadoramente de lo que es capaz, y con mayor ineficacia de lo que desearía, y entonces, su conducta será rígida, extemporánea, etc.
Para comprender el funcionamiento de las cuadraturas, entonces hay que asumir:
1. que los planetas simbolizan funciones de la personalidad; y 2. que pueden operar satisfactoriamente o no. Este último caso es típico de las cuadraturas. Tanto es así que se puede decir que si hay cuadratura, entonces los Planetas funcionarán insatisfactoria-mente.
Lo insatisfactorio sobre el funcionamiento de los Planetas en cuadratura se debe a que no pueden integrarse adecuadamente a la conducta. Las cuadraturas implican una dificultad de integración extra, un plus de dificultad.
En nuestro ejemplo, en tanto Urano funcione disociado de la conciencia, la capacidad de innovar se le aparecerá al sujeto como sorpresa inesperada que desbaratará sus planes, por ejemplo. Y Saturno, también disociado, lo hará como un límite externo que le impide concretar sus propósitos.
Agregaremos entonces que para comprender las cuadraturas hay que considerar que:
3. los planetas en cuadratura tienden a no integrarse a la conciencia (y por tanto a funcionar inadecuadamente en la conducta).
Pero hay algo más: el punto clave consiste en que la cuadratura puede entenderse más a fondo si asumimos que el Planeta más lento es el más difícil de integrar por naturaleza. De modo que podemos usar al planeta más lento como punto de partida tanto de nuestra comprensión del mecanismo de la cuadratura como de su superación.
En efecto, se puede decir que:
1. el Planeta más lento de la cuadratura funcionará disociado de la conciencia. Y 2. la disociación del más lento, obstruye a su vez toda posibilidad de integración adecuada del otro a la conducta.
En nuestro caso, Urano disociado no permitirá tampoco a Saturno funcionar integradamente.
Por tanto, la llave para la superación de las cuadraturas se encuentra en el Planeta más lento: las cuadraturas se superan encarando la integración conciente a la conducta del Planeta más lento.
-Luis.
Los aspectos astrológicos
La conjunción
El primero de los aspectos, la conjunción, corresponde a la división del círculo por uno (los 360 grados representan cero grados y encontramos a ambos en el mismo punto del zodíaco). La conjunción simboliza la concentración más intensa de dos energías, pues todavía no se ha producido la escisión en opuestos. El número uno significa el comienzo antes de la aparición de la dualidad. Según la naturaleza de los planetas que formen la conjunción, puede tratarse de una unión difícil; es posible que, a causa de sus características, dos planetas en conjunción luchen entre sí y produzcan un aspecto tenso.
Por analogía, la conjunción está relacionada en el sistema de casas con la casa primera o con el signo de Aries. Así, este aspecto nos señala que no se ha producido ninguna escisión entre los dos planetas conjuntados y que, siempre que uno se exterioriza, simultáneamente el otro deja sentir su efecto. Lógicamente, el poseedor de este aspecto no crea una distancia entre ambas energías; en consecuencia, la conjunción no facilita el experimentar y expresar la temática de uno de los dos planetas y el proyectar la del otro en otras personas, lo que sabemos que es típico de la oposición.
La oposición
Produce la dualidad, la separación entre el sujeto y el objeto, sin dar una concienciación de esto en el sentido habitual. Asimismo podemos hablar de una dialéctica que trabaja con tesis y antítesis y, en consecuencia, causa opuestos. Después de tomar conciencia de la tensión de ambos extremos, estos opuestos llaman a una síntesis. A menudo, la oposición nos lleva a identificarnos con un extremo y a proyectar el otro en nuestro prójimo, a quien consideramos enemigo o deseable complemento. Para llegar a la individuación, es decir, a ser personas autónomas y conscientes, hemos de integrar ambos opuestos y acabar con nuestra dependencia respecto al entorno.
El trígono
Se trata de una síntesis y, por tanto, de una disolución de la dualidad que se encarga de hacer fluir libremente las energías. Este aspecto se vive como agradable, relajado y exento de problemas. Podemos descansar en la seguridad con la que nos obsequia el trígono. Por consiguiente, estamos ante un importante apoyo, pero no olvidemos que, si nuestro mapa natal carece de aspectos tensos, el trígono puede llevarnos a la dejadez y a la inercia.
La cuadratura
Aquí se duplica la confrontación que experimentamos en la dualidad. Los conflictos que se nos presentan hemos de superarlos a través del esfuerzo y del trabajo; ambos nos liberan de nuestra cruz. Si aceptamos esos esfuerzo y trabajo, alcanzaremos un mayor grado de conciencia y adquiriremos cualidades, siempre en el marco de los planetas que formen la cuadratura.
Si rechazamos esta confrontación, corremos el peligro de sufrir constantemente a causa de esta cuadratura. En casos extremos, desembocamos en la neurosis y/o en la enfermedad psíquica, las cuales están condicionadas por nuestros aspectos conflictivos no trabajados y obstaculizan o paralizan nuestro crecimiento personal. La mejor forma de solucionar estas dificultades internas consiste en proyectarlas en nuestro entorno con el resultado de que éstas vuelven a nosotros en forma de tareas. Debido a su relación con las casas IV y X la cuadratura es el aspecto que más nos lleva a superarnos.
El quintil
Asociado al número cinco, este aspecto tiene que ver con la creatividad, con las ideas creadoras, con los proyectos (aunque, por cierto, el número 5 no tiene nada que ver con el dar forma a esta fuente o inspiración creativa). Esta cifra representa al artista, al hombre con sus cinco sentidos y puesto en el plan divino para hacer de su vida una obra maestra. El que la persona lleve a la madurez y a la práctica el plan existente no lo decide el aspecto, sino la persona misma. Se trata de la energía creadora que ha de ser despertada. En síntesis, un quintil responde a posibilidades que raras veces se aprovechan de verdad.
El sextil
Representa el agudizamiento de la conciencia. Gracias al sextil, estamos preparados para conocer nuestras situaciones o circunstancias y actuar al respecto. Este aspecto se forma con la cifra 2 —la cual como oposición significa el reconocimiento de los opuestos— y con el número 3, que se asocia al estímulo mental y a la capacidad para armonizar. Por consiguiente, el sextil exige de nosotros el reconocer y el actuar. No obstante, esta actuación se realiza sin esfuerzo, como corresponde a su componente, el número 3. Así, estamos ante un aspecto armónico que, al contrario del trígono —éste nos permite permanecer pasivos— exige iniciativa de nosotros. La correspondencia con el sistema de casas nos lleva a las casas III y XI y a los planetas Mercurio y Urano, lo que significa flexibilidad, contactos sociales y aprendizaje de nueva información.
-Airastrology
¿Cómo interpretar una carta astral? Parte II
Los aspectos en la carta astral
Se llama aspecto a la relación angular entre dos puntos de la carta natal. Los planetas, vistos desde la Tierra, se van acercando y alejando unos de otros de forma más rápida o más lenta dependiendo de la velocidad a la que se desplacen por el zodíaco tropical.
Por eso la distancia angular entre dos planetas lentos como Urano o Neptuno variará mucho más despacio que la distancia entre dos planetas más rápidos como por ejemplo la Luna o Venus, siendo los ciclos de estos últimos más cortos.
Un planeta puede aspectar tanto a otro planeta como a un punto cualquiera de la carta, sea éste ficticio o no; por ejemplo puede hacer aspecto con las cúspides de las casas, con las partes arábigas o con los nodos lunares, entre otros.
Cuando dos planetas forman aspecto su energía se relaciona y se activa, se acentúa o adquiere ciertas características todo dependiendo del tipo de aspecto formado, del tipo de planeta implicado, de la Casa en la que ocurra, etc.
A continuación se explican los aspectos múltiplos de 30. En total son 5 en sus dos fases (creciente y decreciente) más la conjunción y la oposición y se pueden ver representados en la imagen de arribita.
Los aspectos múltiplos de 30 grados definen los distintos tipos de relación que se pueden dar entre dos puntos de la carta natal, si nos basamos en los cuatro elementos fuego, tierra, aire y agua.
Conjunción: 0º
Dos planetas están en conjunción cuando su distancia angular es 0, es decir cuando se encuentran exactamente en el mismo grado, minuto y segundo.
En la conjunción, las energías de los planetas se fusionan y puede ser una relación armónica o inarmónica dependiendo de la naturaleza de los planetas implicados y de la afinidad que exista entre ellos.
Semisextil: 30º
Dos planetas están en semisextil cuando la distancia angular entre ambos es de 30 grados. Como los signos del zodiaco son 12 y cada uno ocupa 30º, si un planeta se encuentra en un signo y otro planeta se encuentra en el mismo grado del siguiente signo, dichos planetas forman un semisextil.
En la hermosa y cautivante imagen podemos observar dos planetas en semisextil
El semisextil une dos puntos que se encuentran en signos contiguos con polaridades distintas y elementos incompatibles. A pesar de eso y de que en astrología psicológica se lo considera un aspecto más bien incómodo y de carácter evolutivo, hay astrólogos que lo clasifican como un aspecto armónico y fluído.
El semisextil es el resultado de dividir el círculo en 12 partes iguales.
Sextil: 60º
En el sextil, la distancia entre dos puntos de la carta es de 60 grados, es decir dos signos (30+30) del zodiaco.
Es un aspecto armónico que une dos signos de igual polaridad (masculino-masculino o femenino-femenino) y elementos compatibles (agua-tierra o fuego-aire).
El sextil resulta de dividir el círculo en 6 partes iguales.
Cuadratura: 90º
Dos planetas están en cuadratura cuando la distancia entre ellos es de 90 grados. Como las modalidades zodiacales son 3 y por tanto se repiten cada tres signos, tenemos que la distancia entre dos signos consecutivos de una misma modalidad (cardinales, fijos y mutables) es siempre de 30+30+30=90 grados, es decir una cuadratura:
La cuadratura se considera el aspecto más tenso. Relaciona energías incompatibles e irreconciliables.
Corresponde a la división del círculo entre 4.
Trígono: 120º
120 grados, o lo que es lo mismo, 4 signos del zodiaco tropical, equivalen a un trígono. Dos planetas sitúados en el mismo grado de distintos signos de un mismo elemento están en trígono, ya que los elementos (fuego, tierra, aire y agua) se repiten cada cuatro signos.
Es un aspecto muy fluído que al darse entre signos de un mismo elemento y por tanto de igual polaridad, crea una relación fácil y colaborativa entre los puntos implicados.
El trígono surge de la división del círculo entre 3.
Quincuncio: 150º
Dos planetas están en quincuncio cuando están separados por una distancia angular de 150 grados (5 signos completos).
Se trata de una relación entre puntos situados en signos de polaridades distintas y elementos incompatibles, pero al igual que el semisextil, es considerado armónico por unos e inarmónico por otros. En cualquier caso, es un aspecto "doble", ni lo suficientemente tenso como para considerarse inarmónico, ni lo suficientemente fluido como para ser armónico.
El quincuncio es el resultado de dividir el círculo entre 2.4, o lo que es lo mismo, por 12/5.
Oposición: 180º
Los planetas se encuentran opuestos el uno al otro. La oposición es la máxima distancia angular que puede haber entre ellos y a partir de aquí, ésta empezará a disminuir hasta que ambos cuerpos se vuelvan a encontrar o hasta que alguno de ellos invierta su dirección aparente.
La oposición es un aspecto tenso que se da entre planetas o puntos de la carta situados en los dos extremos de un mismo eje, donde las energías "tiran" en direcciones opuestas y enfrentadas.
Resulta de dividir el círculo en dos partes iguales.
-Luis.
ttra-baixo
el límite es #lapoema poroso y permeable a medida que presiente cercanía abre vetas manos sonámbulas tantean a ciegas para tocar la sombra que en la luz tiembla evoca bocas rojas que sacian de vino su dulce sed sedadas las olas igual se mueven al compás del cielo
De a ratos me siento bloqueada. No sé si es por la resistencia de andar en piloto automático o por estar en piloto automatico, que me hace vivir sin saber que estoy. Cuando me encuentro nuevamente, en conciencia, me doy cuenta que de a ratos estuve bloqueada y que pronto, volveré a estarlo, casi intermitentemente.