Hace unos meses deje mi trabajo tóxico y ahora con la pandemia, nada más no encuentro uno nuevo. Fue mala idea salirme, en mi defensa, en México aún no estaba tan grave la situación entonces sentí seguridad de salirme y empezar a buscar.
Estos días he tenido mil pensamientos sobre lo que pudo haber sido mi vida si me hubiera quedado pero tambien he reflexionado en lo bueno que han traído estos meses en casa:
● Convivir con mis papás: Nos distanciamos muchos los últimos 2 años debido a mi trabajo, nos veíamos solo para cenar y a veces ellos se iban por semanas a visitar a mis hermanos. No puedo pensar en un día de estos meses en el que no nos hayamos reído, platicado y abrazado :)
✦ Estudiar: Los 2 años que estuve trabajando, me sentía en mi zona de confort y gastaba mi dinero en puras tonterías (literal), no sentía necesidad de superarme y pensé que con lo que tenía era suficiente para darme curriculum. Gran error, ahora decidí iniciar mi maestría, me está costando muchísimo trabajo adaptarme a esto de estudiar otra vez pero valdrá la pena.
Tambien se me ocurrió ponerme a aprender cosas con tutoriales de YouTube de cosas relacionadas a mi carrera.
★ Pasatiempos: Por años guarde cosas en mis tableros de Pinterest, ya fueran manualidades, lettering o técnicas de dibujo. Por fin puedo decir que aprendi a hacer lettering y a pintar con acuarelas, era algo que siempre intentar y por fin tuve tiempo.
● Mi mejor amiga: tambien por mi trabajo nos distanciamos, con ella comparto el gusto por las manualidades y los plumones (jaja). Todos los días nos mensajeamos con nuevas ideas e intentamos vernos 1 vez a la semana, obvio con sana distancia y las medidas necesarias, los vecinos se burlan porque hablamos a través de la reja pero en fin.
Y bueno hasta aquí mi reflexión. La verdad es que lo único que extraño de mi trabajo es mi sueldo, pero nada... NADA se compara con tu salud mental. Siento mucha paz, contrario a lo que experimente cada mañana durante el año pasado.