La marea controlable
Me gusta escribir porque me libero de fantasmas
Me gusta escribir porque libero fantasmas
Me gusta escribir porque sana mi cuerpo
Me gusta escribir porque le doy narrativa y una historia a mis alucinaciones
Me gusta escribir porque mareas incontrolables caben en menos de una hoja, caben a veces en una página o a veces la mitad
Me gusta escribir porque me relaja mi mente
Me gusta escribir porque las violencias vividas caben en una fuente genérica del computador (no dominan más mi mente)
Con letras pequeñas se hace un exorcismo de tristeza y se pulen las alegrías
Alegrías bien pulidas que caben en mi boca y sale una sonrisa de oreja a oreja












