"Todos tenemos un monstruo, aveces es chiquito,Tan chiquito que nunca sale por mas que intente, aveces es grande,Tan gigante que cuando sale las personas se asustan .Pero no hay nada que temer, Suelen ser calmados y amigables..."
Dijo mi madre sentada a mi lado en la cama, solia tener ataques fuertes de panico cuando las luces se apagaban y cerraba los ojos,Pues siempre que pasaba ese monstruo empezaba a desgarrar la jaula en la que lo escondia, nunca supe el porque, pero siempre tuve miedo de el.
"Pero...¿y si no es amigable...?"
No debi hacer esto Era lo unico que pasaba en mi cabeza, pude ver como aquella masa terrorifica se mesia lentamente hacía mi otra vez, iba a sacar sus garras de nuevo, mi cuerpo estaba temblando en el suelo, tenía tiempo que no me sentía así, mis piernas y manos temblando, mi nudo en la garganta que crecía cada segundo, mis vellos erizados, y mis ojos abiertos con puro terror reflejados en ellos.
Miedo Era lo que corría por mis venas mientras que el charco de sangre que habia en el suelo seguia su camino de expandirse, La persona habia dejado de moverse desde hace horas pero la sangre seguia ahí, me movi lo mas lento que pude mientras que mis ojos no dejaban de ver a la horrible criatura qué se acercaba aun mas a mí.
"¡Basta! ¡Ya no quiero seguir con esto!"
Grité lo más que pude mientras que logre quitar el nudo de mi garganta, el sudor corria por mi frente mientras que la criatura para su caminata hacía mi, me levanto aun temblando y tomando el cuchillo qué estaba a mí lado, haciendo que la criatura se ponga alerta,pero yo ya estaba harta.
Harta de siempre hacer lo mismo
Harta de cuidar este monstruo
Harta de qué todo salga mal
Con el cuchillo en mis manos temblorosas corrí hacia la masa casi cayendo al suelo por la sangre, pero ya nada importaba... Debia terminar con todo lo qué provoque; Al clavar el cuchillo en la carne del monstruo una y otra vez mientras que gritaba furiosa, pero sentí una fuerte punzada y cai al suelo desmayada.
Despierto de golpe en el suelo viendo el cuchillo en mi mano derecha, no sentia mi brazo izquierdo, me levanto como puedo caminando hacía la puerta de la habitación, Mi cuerpo aun temblaba, y me acerco a la puerta tomando el picaporte con mi mano, pero de la nada escucho algo apoyarse en mi hombro y una voz lentamente me susurro.
"Yo te seguire siempre... despues de todo estoy dentro de ti..."
Mis lagrimas solo calleron al suelo mientras que miro mi brazo lleno de apuñaladas tomando el picaporte y la sangre manchando todo mi cuerpo.
¡Hola! Disculpen si la historia es muy predecible, estoy intentando mejorar.