Cien días, contigo y sin ti; cien días y una mierda ¿Y ahora qué? Toca seguir con mi vida, supongo. No quiero que no estés en ella, pero no es mi elección, escogiste y no puedo hacer nada. Aceptar que ya no estás es perderte, porque sé que no vas a hacer nada por volver ¿Yo intentaré que vuelvas? No lo sé, no quiero arrepentirme otra vez de lo que no hago, pero forzar las cosas... ¿Que sentido tiene? Yo predije esto, al final de nosotros solo quedaría polvo. Siempre te voy a querer, siempre te voy a extrañar... El tiempo cambia muchas cosas, pero yo no voy a olvidarme de ti, solo que algún día dejaras de doler. Quizás nunca sepa qué hice mal, si algo te hirió o te sentiste traicionado, si huiste de mí porque te perturbaba, o si creíste que era lo mejor para ti... o para mí. No sabré tus razones, si fueron justas o egoístas... Yo solo sé que me haces falta, que perdimos algo realmente especial y que no importa qué, nunca me arrepentiré de haber conocido a alguien como tú. Eres único en tu especie, siempre quise entrar en tu cabeza y resolver ese laberinto, nunca me dejaste entrar. Sé que tienes muchas cosas dentro, cosas que no compartiste conmigo... somos personas con almas complicadas, pero nunca dudes de lo especial que eres. Lo siento si no pude ser buena para ti, lamento los errores que cometí. He estado escribiendo esto como si te hablara, y no es que espere que lo leas, tal vez nunca lo hagas. Pero me hacia sentir un poco mejor imaginar, siempre imaginarte. Te quiero, mi Ja... Yo te amo. Hasta siempre, hasta nunca.