Saturno es el planeta del cambio, Saturno comienza y termina ciclos, un proceso caótico que siempre termina en la muerte (real o simbólica), principio y fin. Y tú eres un saturniano de pies a cabeza, mi perfecto caos. Mi saturniano incomprensivo (nunca entendiste nada de mí). Capricornio tiene como planeta regente a Saturno, así que no es nada casual que hayas dado mil vueltas a mi vida, estabas destinado a acabar conmigo... Eso no es algo malo, aunque si muy doloroso. Hoy me despedí de ti, te grabé en mi piel y te dije adiós. Desperté y supe que tenía que tatuarme, era el momento. Fui sola... Siempre tuvo que ser así, ahora lo veo. Las razones para hacerme ese tatuaje se fueron acumulando unas tras otra y todo empezó con algo tan simple que dijiste una vez "Tatuate un planeta", pero cada tatuaje que tengo significa algo, poco a poco le diste significado, tú sin saber nada (no sabes nada). Te grabé encima de mis cicatrices, porque alguna vez curaste mis heridas, porque algunas fueron por ti, porque no quiero lastimarme más. Te grabé y acepté tu partida, cerré el ciclo, he muerto y tengo que volver a nacer. Te tengo en mi piel solo como un recuerdo, una lección aprendida, espero al menos haber sigo algo un poco bueno en tu vida. No me odies, yo jamás te odiaré.