Está fotografía que se muestras es una obra de Daniela Edbug, artista mexicana estadounidense, nacida en 1975. A Daniela le gusta burlarse del consumismo a través de sus fotografías, en su proyecto Killing time se encuentra esta fotografía llamada Atomic picnic.
Pensemos en cuantas cosas que hacemos en nuestra vida cotidiana nos llevan a la destrucción del mundo, comer carne, comprar ropa, usar dispositivos electrónicos, todas estas cosas se han presentado de manera natural y las hacemos hábitos importantes de nuestra vida, pero sin pensar en las consecuencias que generamos a corto y largo plazo.
El consumo de alimentos de origen animal además de brindar proteínas y nutrientes a nuestro cuerpo también lo dañan; obesidad, colesterol alto, arterias tapadas, incluso infartos al corazón son consecuencias de una alimentación a base de animales. Y no solo dañan nuestro cuerpo sino también al planeta, del total de gases invernadero que se producen en el mundo, el 25% es por los alimentos, de estos, el 58% es derivado de alimentos de origen animal. Lo que comemos impacta en el ambiente y en la alimentación cárnica impacta de manera negativa.
El uso de dispositivos electrónicos es algo que ha beneficiado al mundo, permite comunicarnos aun estando del otro lado del mundo, pero lo que no se menciona es que, para producir un celular se necesitan más de 12000 litros de agua, que es aproximadamente el agua que una persona consume en 9 años, ¿Cuántos celulares has tenido a lo largo de tu vida? Pero no solo es cosa de aparatos electrónicos, anteriormente se mencionó la ropa, a muchas personas les gusta vestir “a la moda”, si bien no estamos hablando del fashion week de París, podemos hablar de unos simples pantalones de mezclilla que utilizan aproximadamente 6800 litros de agua, ahora pensemos en esos desfiles de moda, o en las personas que salen en televisión y a veces usan las prendas para solo una ocasión y que decir de las personas que tienen un nivel socio-económico alto y compran ropa como si su vida dependiera de ello.
Estas cosas que se han creado para hacer la vida más “fácil” y cosas superficiales que realmente no ayudan a nada o al menos ayudan a lo mínimo a nuestra vida cotidiana, pero que están ahí porque se ven bien, tener el celular que está a la moda, la ropa de animal, tener de mascota a una especie exótica en peligro de extinción, son cosas que están acabando con el planeta y por ende con la especie humana y peor aún, con otras especies.
¿Qué culpa tienen las serpientes de que a las personas les parezca algo bonito tener su piel en una bolsa de mano?
¿Qué culpa tienen los osos polares de los gases que liberamos los animales humanos?
Y la lista de animales a los que estamos dañando es infinita.
Esta exposición es únicamente una invitación a pensar una y otra vez en lo que estamos consumiendo, ¿lo necesito? ¿qué aporta a mi cuerpo y al planeta?, son preguntas que podemos realizar en cada compra que hacemos y que las respuestas seguro nos sorprenderán.