A raíz de un chiste bobo (realmente es lo de menos a todo esto) me llamó la atención la respuesta hipersensible de muchos sobre el Chavo del 8, al que reprueban sin entender que como sea, el personaje y su autor tienen un valor mucho mayor que el de muchos otros productos culturales propios que actualmente nos encanta consumir. El post con mi opinión del tema se extendió tanto que creo amerita compartirla por aquí también...
1. Roberto G. Bolaños como guionista era un genio de la creatividad mexicana, que con los mínimos recursos que este país ofrece créo un clásico internacional. Y como escritor lo sigue siendo en muchos otros proyectos (de ahí su apodo Shakespearito -de Shakespeare, originalmente-), si no lo creen traten de escribir historias para el mismo programa de TV (que siempre es recurrente) por 20 años, o una obra de teatro que dé 28,000 funciones, libros, películas, telenovelas, canciones, programas de radio y todo lo que ha hecho con el éxito con que lo ha hecho...
2. Su personaje es el equivalente del vagabundo inglés de Chaplin, o yéndonos más atrás, del Pierrot de la Commedia dell'Arte italiana o del Quijote de Cervantes: el antihéroe miserable y ridículo, una caricatura con valor socio-cultural evidente y reflejo crítico de una sociedad de clases, que muestra el desencanto de nuestra era ante una modernidad fracasada. Chespirito no inventó el hilo negro en esto, pero lo supo adaptar bien a la TV mexicana de los 70s, con este y muchos otros personajes de su propia inventiva que representaban humorísticamente temas cotidianos de las clases bajas en la cultura nacional. Esos temas se habían tratado mucho en cine, pero para formatos de TV seguían siendo una "novedad".
Y además lo representaba estupendo él mismo, en un tono sanamente familiar y con un elenco de talentos tan bueno que pocas veces se ha vuelto a repetir en un show mexicano.
3. Sin duda tiene un valor cultural que formó un componente de identidad nacional por 2 decadas, se hizo un programa favorito, de horario estelar que todo mundo veía (y que sin duda en aquel entonces era de las mejores opciones), y su éxito y comercialización trascendió nuestra frontera a tal grado que todavía en algunos países de sudamérica la principal referencia cultural al hablar de México es justamente el "chavo del 8", pésele a quien le pese. Eso también se ve cuando a Televisa le cayó el veinte (20 años después de mal-venderlo), de que el chavo era uno de los proyectos más originales de la TV mexicana que han existido y decidió dar sus patadas de ahogado con el chavo "animado", que repite muchos de los recursos narrativos del original, pero con caricaturas de cuarta...
4. No debe gustarle a toda la gente, pero hay que ser objetivo al reconocer cuál es el valor icónico que este programa y Roberto G. Bolaños como autor tienen y tuvieron en el público mexicano.
La persona que lo reprueba diciendo que es deprimente porque lo hacía llorar que tuviera hambre, me temo que debería quedarse callada, porque da pena ajena ver un coeficiente tan reducido.
5. El Chavo no es el responsable del nivel cultural en nuestro país, el que quiera cultivarse debe buscar mas allá de la televisión, obviamente. La educación de cada persona es decisión de uno, no de Roberto G. Bolaños.
6. Por último, el chiste de la casa oculta en el subsuelo, verdadero tema de ese artículo publicado es realmente muuuy bobo, jajaja.
Después de un humor tan fino e ingenioso como el que Chespirito nos ofrecía, esto es buena muestra de que hoy en día urgen en nuestro país más talentos como él suyo...
http://d10.mx/pE0Vxd