La presión social, en especial, la que me rodeó en su momento, respecto a que, "A cierta edad hay que encontrarse en pareja para poder proyectarse, tener familia y demases", éso, me afectó a tal punto, que por suerte, terminé tomando sólo dos pésimas y dolorosas decisiones; primero, por haber perdido mi sentido común causado por el desespero provocado por dicha presión, segundo, y por consiguiente, haber mantenido taanto tiempo las ilusiones basadas en actos de conquistas (por parte de esas personas), que en la realidad eran imposibles de sostener en el tiempo.
Hoy en día, no saben el peso que me saqué al asumir esta visión en retrospectiva, a su vez, me da la fuerza para vivir y disfrutar mi propia vida, libre de culpas, de remordimientos, sin preocuparme por las opiniones de quienes en realidad, nunca han estado conmigo... La fuerza interna es vital, y el amor propio puede guiarte hacia ella.