De mi madre heredé la valentía de luchar por aquello quería, la lealtad y responsabilidad afectiva, Pero también la inocencia de creer que el amor sana las heridas, incluso las que uno no había provocado, y de mi abuelo, el orgullo que no dobla la rodilla, pero te cuida mientras estés, definitivamente no estábamos en sintonía.
Hay veces en las que puedo ver las hermosas almas que habitan en la personas con quienes he compartido un instante de la vida. Es hermoso sintonizar dentro de ese mágico ambiente creado por nuestras almas encontradas. Es un momento que trato de atesorar vívidamente en el mundo de las ideas, antes de comenzar a partir hacia el mundo real.
Déjame tocarte, sentirte, escucharte, estar en sincronía con las notas de suspiros que arranque de tus labios... Déjame saborear los besos blancos de tus labios y las negras caricias de tus manos. Permite que seas la melodía que más deseo oír y aquella que haga que muerda la pasión descontrolada que nace de las entrañas.
Quiero y deseo ser la mujer que saque la mejor opera prima de tu sensual cuerpo.
Muchas veces nos falta ser empáticos, muchas veces confundimos esta virtud con ser simpáticos, que son conceptos diferentes.
La empatía es ver a alguien en una tormenta y lejos de tratar de sacarla de esta, nos sumergimos en ella con esta persona y pasamos juntos estos sentimientos. La empatía es conectar con su sentir, es entrar en sintonía con esta persona y entender cómo, qué y cuánto siente o por lo contrario: no siente.
Muchas veces ser simpáticos no es la mejor opción y tratar de como se dice siempre "ponerse en los zapatos del otro" es la manera indicada de ayudar, aunque el zapato no sea de nuestra talla o sea la primera vez que nos lo probamos o por lo contrario hayamos estado tantas veces dentro de él que nos cansamos, ser empáticos implica dar de nuestro tiempo y tranquilidad para entrar en el zapato de él o ella, para así entrar en conexión y sintonizar con la(s) personas.
Muchas veces nos falta ser empáticos, muchas veces confundimos esta virtud con ser simpáticos y las aplicamos de manera errónea.