Que manía de esperar que los otros piensen igual que tú y acabar decepcionado por eso. Sería mucho más fácil para todos decir las cosas cuando y cómo sea necesario, pero es que nos encanta idealizar, esperar, soñar y caer cuando querer las cosas de la forma en que son, reales y con sus tonos grises entre medios es curiosamente lo que puede permitirnos encontrar la verdadera felicidad.


















