Eu aprendi que quando estou desanimada, essa é uma boa hora para lembrar da fidelidade de Deus. Ele me conduziu pela mão todas as vezes em que achei que não conseguiria continuar por mais um dia.
Lisa Bevere em Ferozmente amada, p. 100
seen from Germany

seen from China
seen from United States
seen from United States
seen from Türkiye

seen from Malaysia

seen from China
seen from China
seen from Malaysia

seen from United States
seen from Germany
seen from Austria
seen from China
seen from China
seen from Brazil

seen from United States
seen from China
seen from United States
seen from Türkiye

seen from United States
Eu aprendi que quando estou desanimada, essa é uma boa hora para lembrar da fidelidade de Deus. Ele me conduziu pela mão todas as vezes em que achei que não conseguiria continuar por mais um dia.
Lisa Bevere em Ferozmente amada, p. 100
Devocional: No te compares
¿Cuántas veces nos hemos mirado en el espejo y nos hemos comparado con alguien más? Puede ser que sea con la modelo de marca, con un artista, con un familiar cercano, con otra persona.
Esta búsqueda de similitudes viene casi que innata en el ser humano. Desde que un niño/a nace los padres y familiares cercanos comienzan a decir a quién se parece el infante, cuáles rasgos heredó de un progenitor específico e inclusive de un antepasado. La realidad es que siempre andamos buscando reflejarnos en alguien más.
Y pareciese que eso está bien y correcto, siempre y cuando queramos ver el lado positivo de las cosas, sin embargo, la Biblia nos habla acerca de las comparaciones y cuando no deben hacerse. Leamos juntos Gálatas 6:4
Cada cual examine su propia conducta; y si tiene algo de qué presumir, que no se compare con nadie. (Gálatas 6:4 NVI)
Cuando comenzamos a presumir de lo que tenemos haciendo uso de la comparación se da lugar al pecado ante los ojos de Dios. Y quizás usted se preguntará: ¿Por qué? y la razón es que cuando usamos ejemplo a otras personas podemos caer en humillación si nosotros tenemos más que ellos.
Cuando alardeamos de lo que Dios nos ha dado o inclusive bajo el pensamiento de que nosotros lo hemos obtenido todo, damos lugar al orgullo en nuestro corazón. Podemos sentirnos superiores, mayormente bendecidos por el Señor, pensar y creer que nos merecíamos tales cosas y finalmente que somos mejores que otros. Y allí es donde comienza la comparación, al observar y decir que tenemos más que aquél o aquella que, si nos oye puede sentirse ofendido.
Por eso es que el apóstol Pablo comienza diciendo que debemos examinar individualmente nuestra conducta, ¿Cómo estamos obrando?, ¿Estamos haciendo lo correcto?, ¿Hacia donde van dirigidos nuestros pensamientos?, ¿Con qué intención estamos haciendo las cosas?
Esto es un trabajo individual de cada creyente, no es solo para los que tienen puestos grandes dentro de la iglesia; cada cual debe examinarse y mirar al interior de sí. Una vez que lo hayamos hecho debemos obrar con humildad y sencillez de espíritu, sin compararnos con nadie. Podemos decir lo que Dios ha hecho en nuestras vidas, lo que nos ha permitido alcanzar PERO sin tener que compararnos con otro hermano de la fe. Pensemos primero antes de hablar y seamos sabios con nuestras palabras. Recuerda que antes que algo salga de nuestra boca el Señor lo conoce y está además viendo la intención del corazón.
Cada cual cree que lo que hace está muy bien, pero el SEÑOR es el que juzga las verdaderas intenciones. (Proverbios 21:2 PDT)
#Una actitud de agradecimiento.
En el Salmo 26:7 David le proclamó palabras de agradecimiento a Dios cuando era maltratado. Interesante, ¿no es cierto? Ese si que es una actitud positiva. La prueba crucial de dar gracias a Dios en todo (1 Tesalonicenses 5: 18) ocurre cuando sufrimos el maltrato. Ahí se encuentra la prueba suprema de una actitud de gratitud. Es en el momento del maltrato donde tendemos a olvidar darle gracias a Dios por el privilegio de ser un ejemplo a los demás cuando nos hacen daño. Aprenda a reaccionar primero con un genuino: «Gracias, Señor», cuando un ataque inmerecido se ponga en su camino. Si lo hace, usted será una persona singular. Y por si eso fuera poco, una actitud positiva quita de nuestra mente la basura mental que siempre contrarresta el consejo de la Escritura.
Conozca más de nuestros ministerios en YouTube: https://www.youtube.com/channel/UCoNCyotge1P5i1aA3jdUI9w?sub_confirmation=1
|Ministerios Apasionados x Cristo, San Salvador, El Salvador|
Senhor, Obrigada por me amar apesar da minha imperfeição e imaturidade. Incontáveis foram as vezes que estendeste amor e misericórdia em minha direção quando eu não mereci e agi de forma contrária à Sua verdade.
Roberta Vicente em Sagrado agora, p. 36
Devocional
Salmo 139
Estas palavras foram ditas por DEUS à Salomão, o mais sábio dos seres humanos. Ele transmitiu ao povo este conselho para que ao perceberem a ausência de chuvas, a seca nos campos, a corrupção nas cidades e a opressão dos mais ricos, voltassem seus corações para buscar ao SENHOR e clamassem a DEUS pelo cumprimento de SUA promessa. Em diversas ocasiões na história do povo de Israel, o povo se lembrou destas palavras e a situação em que eles se encontravam foi mudada porque algumas pessoas decidiram colocar em prática o texto acima. O mesmo encorajamento que essa palavra trouxe para os homens do passado, ela deve trazer para as pessoas do presente. DEUS não aboliu a SUA Palavra, e SUA Promessa jamais deixou de ser verdadeira. Recebemos de DEUS a responsabilidade de mudar a história das sociedades. O mundo não será verdadeiramente transformado através de políticas internacionais; os países não serão de fato mudados pelo desenvolvimento tecnológico e crescimento na educação; as sociedades não se tornarão melhores se adotarem uma política de desenvolvimento planejado; as pessoas não serão mais prósperas se ganharem melhores salários e muito menos mudarão por serem deste ou daquele espectro político. Temos ouvido falar acerca da pobreza crescente, da exploração aviltante, do aumento cada vez maior das desigualdades sociais, das mortes encomendadas, das guerras sanguinárias, das catástrofes ecológicas e da miséria no mundo. O ser humano está cada vez mais corrompido e menos compassivo. A empatia parece que desapareceu. Parece que, a cada dia, os reflexos da glória de DEUS no homem têm se tornado menos perceptíveis: cada vez mais o homem está menos parecido com DEUS. A sociedade está, instante após instante, mais deformada. A Bíblia nos relata que até mesmo “(...) a natureza criada aguarda com ardente expectativa a revelação dos filhos de DEUS” (Romanos 8.19). A responsabilidade é nossa. É tempo de nos humilharmos, orarmos, e buscarmos a face de DEUS e nos convertermos dos nossos maus caminhos. "SENHOR, perdoa-me por não TE buscar como deveria!" Márcio Melânia Acompanhe nosso Devocional Diário em http://hasbadana.blogspot.com #alagoas #maceió #devocional #devociona (em Maceió, Brazil) https://www.instagram.com/p/CIc_aFgLSbR/?igshid=11gghydbcb3hw
Navegando contra corriente.
Algunas veces se ha preguntado ¿Qué está haciendo aquí?, ¿Vale la pena el esfuerzo? Yo sé que sí, que muchas veces pueden decir de nosotros cosas como ¿Para qué estudias teología? ¿Por qué te complicas la vida? Y muchos comentarios más que, de acuerdo a lo que nosotros vivimos a la gente “normal” le parece que nosotros no hacemos cosas normales, que vamos contra corriente. Y precisamente en la Biblia encuentro a dos mujeres que no se limitaron a hacer lo “normal”, que no se limitaron a oír, ni a obedecer la orden de un hombre.
“Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa y les dijo: Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva. Pero las parteras temieron a Dios y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida de los niños.” Éxodo 1:15-17
Sifra y Fúa, dos mujeres parteras de profesión aparecen en la Escritura sencillamente por ir “contra corriente”, ellas estaban viviendo tiempos difíciles y en medio de esas dificultades ellas prefirieron obedecer a Dios antes que a faraón, expusieron su vida al proteger la vida de los niños hebreos que iban naciendo, no se limitaron a lo que se les demandó en ese momento, su manera de pensar y de actuar no fue acorde a las peticiones de faraón.
Precisamente eso es lo que nosotros estamos haciendo; en la actualidad no hay un edicto en contra de predicar el evangelio, no hay nada que atente contra nuestra integridad, pero sí estamos aquí navegando “contra corriente”. Y justamente de eso se trata la vida cristiana, de ir contra corriente; Noé enfrentó a la sociedad de su época y navegó contra corriente, contra lo “natural” para su tiempo, Pedro, Juan y Jacobo expertos pescadores fueron testigos de la pesca milagrosa sencillamente por hacer lo “contrario” a lo que ellos sabían hacer como pescadores, El apóstol Pablo con toda su preparación y conocimiento que tenía dejó de hacer lo “normal” lo que acostumbraba para predicar al Cristo resucitado con quien personalmente había tenido un encuentro. Cada uno de ellos no se conformaron a vivir de acuerdo a los estándares de la sociedad, cada uno de ellos buscaba agradar al único que es Digno de recibir toda la gloria.
Dice el versículo 17 de Éxodo 1 que “las parteras temieron a Dios”; en ese temor ellas reconocieron Su poder y autoridad absolutos y corrieron el riesgo exponiendo sus vidas manteniéndose fieles a Dios antes que a faraón. Ese temor a Dios que incluye adoración, amor, servicio y obediencia a Él es el que nos ha movido a nosotros para estar aquí en estos momentos aceptando la voluntad de Dios y no la de los hombres, a no conformarnos con lo “natural y común” sino a ir más allá a “no vivir ya como vive todo el mundo, por el contrario a ser diferentes en nuestra manera de ser y de pensar” (Romanos 12:2).
Sifra y Fúa hicieron lo que estaba en sus manos y al preservar la vida de los niños estaban contribuyendo al cumplimiento de los propósitos de Dios, tal vez lo que nosotros hacemos aquí y ahora parece poco, pero también estamos participando en el cumplimiento de los propósitos de Dios no solo para nuestra vida sino para influenciar en la vida de otros. Recordemos que las parteras son las primeras testigos de un nacimiento y nosotros podemos ser testigos y contribuir en el “nacimiento espiritual” de muchas personas que necesitan oír el mensaje de salvación. Somos valientes porque vamos contra corriente, porque hemos decidido obedecer a Dios antes que a los hombres, porque nuestra mirada no está puesta en lo que hemos dejado atrás sino que seguimos adelante, hacia la meta, para llevarnos el premio que Dios nos llama a recibir por medio de Jesucristo (Filipenses 3:14 TLA). Dejémonos pues llevar por la voluntad de Dios y seamos partícipes del cumplimiento de Sus propósitos divinos. Seamos esos instrumentos que Él necesita para el extendimiento de Su reino aquí en la Tierra porque al final de cuentas nuestro trabajo en el Señor no es en vano, porque así como Dios prosperó a las familias de las parteras por haber temido a Su nombre (Éxodo 1:21), así Él desea prosperarnos en todo lo que hagamos. Amén.
Refelxión compartida por Lorena Jarquín estudiante del cuarto año del SENAMEX Campus Oaxaca
Eu via sempre o Senhor comigo porque Ele está ao meu lado direito, para que nada me deixe abalado. Por isso o meu coração está feliz, e as minhas palavras são palavras de alegria; e eu, um ser mortal, vou descansar cheio de esperança, pois tu, Senhor, não me abandonarás no mundo dos mortos.
Atos 2.25-27