¿Cómo clamar tu réplica perdida, tu lapidado corazón en llamas, tu aventada ceniza, tu amor que no fue entero ni entregado, la no ardida pasión, no devorada, la piel que ya no existe, el detenido impulso de la sangre y la petrificada melodía de tu voz sin matices?
Julia Prilutzky Farny
















