Es medianoche,
y a veces es culpa del contexto.
El status quo es roto por intangencias durante algunas medianoches, cuando se está muy cansado de mentir y sólo se puede ser honesto.
Nada cambia, pero piensas en la palabra perspectiva. Algún tipo de pared se raja, otra dimensión expontaneamente vuelve. Una vez más, eres consciente de las sombras profundas y los murales efímeros.
Es medianoche y a veces es culpa del contexto. Vuelves a ser un Dios, vuelves a preguntarte si debes hablar en primera, segunda o tercera persona. Intentas traducir una idea con aroma traslúcido al tacto, con sabor mudo.
Lloras pequeño Dios, al día siguiente volverás a responder a un nombre y fingir que no eres algo más allá de una membrana de palabras. Mañana tendrás fuerzas para seguir mintiendo, para no entender.
El contexto puede cambiar a la medianoche otra vez. El universo duerme, nada jamás se mueve. Es sólo que las palabras desaparecen.
- Cynth Beutler.












