Cause if you're the one for me...
Solo las luces de los postes que iluminaban la carretera eran las que hacían que Jeff supiera que todo era realidad y, sobretodo, que seguía vivo.
Se supone que era su turno de dormir antes de que Sam le pidiera que lo ayudara manejando una parte del camino hacia Dalton… Dalton… ¿Cómo era posible que un lugar ahora le aterrara? Realmente no estaba muy emocionado por volver. No podía culparlo del todo. Fue ahí conde conoció a la gente que lo había hecho tan feliz en algún momento. Algunos aun lo hacían. Y otros lo hacían pero tenía que impedir que lo hicieran.
Sus ojos se sentían pesados, pero no por el sueño. Lloraba en silencio. Sam estaba en el asiento del conductor con la radio prendida, no sabía si él estuviera en la misma condición que él. En su mente podía imaginarse a él en el asiento del copiloto, charlando y riendo junto a él. Que Sam detuviera el auto, algunos momentos solo para besarlo. ¡Dios! Extrañaba esos labios. Lo extrañaba todo a él.
Esto estaba comiéndoselo internamente. No sabía como algunas personas podían simplemente ignorar cualquier comentario negativo y seguir con sus vidas como si no hubiera pasado nada. Jeff siempre había tenido el defecto de preocuparse de más por querer complacer a todos a su alrededor y, sobretodo, no ignorar lo malo que decían de él.
Lo extrañaba. Lo tenía a menos de un metro de él y lo extrañaba.
Su vista comenzó a volverse borrosa cuando comenzaron a llegar mensajes a su celular. Josh… No sabía si estaba en condiciones de conversar con él. No quería decir cosas de las cuales después de arrepintiera. Josh se preocupaba por él y siempre lo demostraba. Jeff estaba consciente de eso, pero ahora no podía pensar claramente para aceptar el cuidado del mayor. Pero… ¿Qué? ¿Una oportunidad?...
Era eso por lo que Jeff había luchado por mucho tiempo sin tener éxito. Y ahora de la nada se la estaba pidiendo. Eso solo complicaba más su mente. ¿Qué debía hacer? No quería perder al chico solo por negársela. Comenzaba a tomar mas sentido todo lo que le había dicho… Jeff necesita un tiempo a solas.
Después llegó uno inesperado de Lance. Gracias a Dios, pues era al que necesitaba en ese momento… Al parecer al chico le estaba yendo muy bien en Londres. Eso lo hizo sonreír. Lance lo hacía sonreír. Era difícil hacerlo en ese momento, pero Lance no era una persona cualquiera. Era el que siempre lo hacía sentirse mejor y lo ayudaba a aclarar desde el más pequeño hasta el mayor enredo de su mente. No quería imaginarse que sería de él si no estuviera en su vida.
Ahora una llamada de Caroline. Esa chica llegaba a su vida solamente para contagiarlo con su energía y positividad. No tuvo mucho éxito en este momento por desgracia, pero definitivamente le movió el corazón de que de alguna manera se enterara de que no estaba bien y se tomara el tiempo de hablarle. Esa chica era asombrosa.
Después de que la chica colgó. Jeff volvió a acostarse en el asiento trasero mirando por encima del respaldo el cabello oscuro de Sam. Era un poco difícil, todo estaba oscuro. Escuchaba la radio prendida en alguna estación con música antigua pero que había tenido mucho éxito. Quería extender su mano y acariciar su cabello. Quería sentarse y acercarse a él para susurrarle al oído. Quería besar su mejilla y sus labios. Lo quería a él. A él y a nadie más.
Sam se había mostrado muy fuerte cuando todo pasó. La cena había sido muy difícil… Por poco y Jeff pierde el control. Pero tuvo que hacerlo, tenía que hacerlo por el chico a su lado. Fingiendo que todo estaba bien con una sonrisa en la boca.
Comenzaba a dejar de importarle lo que decían los demás. Nadie iba a sacar a Sam de su corazón… Comenzó a llorar y así continuó hasta que se quedó dormido, esperando a que Sam lo despertara con caricias y abrazos para decirle que era su turno de manejar… No… decirle que todo estaba bien y que él estaba a su lado. Que nunca lo dejaría solo.
















