Te acostarás sobre la tierra simple, ¿quién te dijo que te pertenecía?
La errante luz del cielo inalterado reiniciará la perpetua mañana.
Creerás renacer en horas hondas del fuego renunciado y entremuerto.
Mas el ángel vendrá con manos de ceniza a templar el ardor del tierno día.
*
Tu te coucheras sur la terre simple, De qui tenais-tu qu’elle t’appartînt ?
Du ciel inchangé l’errante lumière Recommencera l’éternel matin.
Tu croiras renaître aux heures profondes Du feu renoncé, du feu mal éteint.
Mais l’ange viendra de ses mains de cendre Apaiser l'ardeur du jour enfantin.
Yves Bonnefoy
di-versión©ochoislas










