@pvntodefvga
El desierto que rodeaba Roswell fue el testigo de su nacimiento, en el nido de una cueva donde descansaban las tres cápsulas alienígenas. Los cuerpos infantiles escaparon en la oscuridad de la noche, hasta que fueron interceptados por las autoridades, cuando contaban la apariencia de seis años. El suceso fue desconcertante y expuesto en los periódicos. Los niños con apariencia humana desconocían su procedencia, planeta de origen o el lenguaje natural de dicho hábitat durante sus primeros días.
Finalmente, fueron procesados en diferentes hogares en adopción. Milo Klein, con apariencia asiática, fue adoptado por una familia peculiar y de pocos recursos. Mientras que Echo y Asa Prior, ella de piel azabache, fueron considerados hermanos bajo un cálido hogar durante los años posteriores. El lazo que los unió se mantuvo vivo durante sus años académicos, mientras buscaban respuestas en sus peculiaridades y una apariencia mundana. Echo Prior era caracterizado tímido y de labios sellados.
El muchacho, aquella noche, cerraba las puertas del centro UFO, en la calle opuesta al famoso diner denominado Crashdown. Las agujas del reloj, indiscretamente, marcaban pasadas la medianoche. Tras obtener su graduado escolar, decidió mantener su coartada en aquel recóndito pueblo, esperando paciente una señal o descubrimiento de sus orígenes. Aquel puesto de trabajo, el cual había ejercido desde el instituto… le proporcionaba un sueldo base y acceso a información privilegiada.
Entre su maraña de cabellos áureos, con la mirada concentrada en los últimos dígitos del código de bloqueo de la puerta… un estruendo corrió con la velocidad del sonido hasta sus tímpanos. Aquel disparo cruzó el silencio sepulcral que habitaba en la avenida principal, escuchando únicamente su respiración y latidos acelerados. Prior torció el cuello abrupto, buscando estúpidamente con la mirada el origen… persiguiendo su intuición y las puntas de sus desgastados tenis. Las luces de las estrellas en el cielo como sus testigos.









