He aprendido que algunas personas son temporales, que por más que intentes detenerlas se van. He aprendido a decir adiós a lo que más quiero, porque cuando realmente quieres a alguien, aceptas su partida, aunque eso signifique dolor para ti. He aprendido que lo que sucede una vez, sucede dos veces, y depende de ti si haces que sea diferente o lo vuelves a dejar ir. Aprendí a darme mi lugar, porque ahora entiendo lo que valgo y merezco. Aprendí a quererlo, aunque no lo note, aunque no lo sienta, aunque sea imposible, lo quiero.
Personal.















