.. mi pecho no da golpes, creo que no palpita..]
[..Agua que no has de beber deja que corra..🎧

seen from Belgium

seen from United States

seen from United Kingdom

seen from United States

seen from Venezuela

seen from United States

seen from United States

seen from Indonesia

seen from Spain

seen from Egypt

seen from United States

seen from Germany
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from France

seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from Taiwan
.. mi pecho no da golpes, creo que no palpita..]
[..Agua que no has de beber deja que corra..🎧
Actitud
La cangreja Moraleja
La historia de la cangreja Moraleja merece ser contada. Una noche fría y calma como un muerto, andaba Moraleja con una bufanda gigante de cuadros azules y violetas, intentando ver reflejadas las estrellas de la noche a través de un trozo de espejo que encontró olvidado, entre dos rocas de sal. Cuál fue su sorpresa al ver, sin buscarlo, el reflejo de dos ojos negros. Se le giró el estómago, se le apretaron las mandíbulas, cambió el latir de sus pulmones y el corazón de cangreja se le achicó tanto que no le llegó la sangre a las tenazas. Todo fue muy rápido, como pasan todas las cosas que a uno le cambian la vida.
El gorrión de trapo y ojos ónix se movió debido a la corriente submarina y ella lo interpretó como un gesto gentil. El muñeco tenía un agujero para meter la mano y darle con ella y tu voz, el alma y la vida que quisieras. Moraleja la cangreja introdujo la tenaza derecha en el cuerpecito de la marioneta, pues el frío apremiaba y fue algo así como un instinto. La mente de la cangreja ganó la partida e imaginó que el gorrión sin vida, de trapo viejo, era un príncipe cangrejo venido desde el más lejano océano, en donde los tiburones son auténticos leones, las ballenas se pasan el día bebiendo champán francés y pesan mil millones de toneladas. Allá, en donde los calamares hacen de lutier y crean guitarras y arpas enormísimas que sintonizan con su música de alta frecuencia la rotación, translación, precesión, nutación y bamboleo de la Tierra.
El gorrión cangrejo de trapo y oro fue tornándose más vivo según los deseos de la mente inconsciente de la cangreja y a medida que ella más imaginaba la personalidad idílica, los gestos magnánimos, el amor correspondido, la mente se fue metiendo en el cuerpecito de Moraleja, hasta dejarla casi paralizada, con la frente en las alturas y una melopea de ilusión tan tan grande, que no supo discernir la realidad y el muñeco gorrión se le aparecía ya como un verdadero príncipe y un marido.
Esto sucedió así durante un tiempo y Moraleja dejó como de vivir en el fondo del estanque de colores y paz perpetua y se mudó a vivir a la azotea de su locura de amor imaginario. Pasó que una tormenta trajo el viento del norte al estanque y deshizo todo a su paso, despegando a las lapas de sus rocas y a los pulpos de sus cuevas. Claro está que cuando la tormenta pasara, dejó un halo de realidad en el agua del estanque y poco a poco todos los que habitaban allí, volvieron a sus vidas antiguas, pero Moraleja no pudo encontrar a Gorrión –había ido a parar a una de las orillas del estanque y unos días después, pasaron los barrenderos y lo tiraron a la basura, como buen trapo viejo e inservible que era-.
Moraleja, por primera vez en la historia de todas las edades y mundos sintió miedo. Miedo de estar sola sin Gorrión de trapo –aunque nunca hubiera estado con ella en realidad-. Y el miedo salió lentamente en forma de lágrima de cangrejo naranja fosforito y Moraleja abandonó el estanque buscando no sé sabe muy bien qué.
Llegó hasta un mundo nuevo y allí las cosas eran más densas y los colores menos intensos y esta vez lloró de verdad, como nunca había llorado un cangrejo o una cangreja o nada. El miedo salió y salió y los cangrejos de las siguientes generaciones no quisieron nacer, pero hay cosas que no las elige uno, así que a partir del enamoramiento mental de Moraleja, todos los cangrejos del mundo, empezaron a andar al revés, intentando desafiar a la vida y volver a la muerte de no haber nacido nunca.
Era un estanque blanco y brillante, con peces gigantes de colores reinando con sus bocas abiertas y ojos de espejo. Había algas fucsia y erizos de mar azabache fijando el tiempo sin tiempo con el t…
Primeras dos partes del cuento Las ilusiones muertas
En tiempos como estos la fuga es el único medio para mantenerse vivos y continuar soñando
Henry Laborit
El estanque / The Pond.1920. Oil on Canvas. 47 x 70 cm.
Art by Francisco Pradilla.(1848-1921).
Tanto sube el nivel del mar se derrama ahogándome, ahogándome sólo hay arena...