Basado en esto {x} | @vckinga ✨
Eleanor estuvo más de quince minutos frente al espejo admirando su outfit o más bien debatiendo interiormente si asistir o no a la inauguración de un local que la había invitado su amiga. Mas ningún escenario resultaba ser tentador para su comodidad. Quedarse en casa sería más de lo mismo de siempre, sentarse a ver un vacío que se hacia más grande y que era imposible de llenar, pues nuevamente Andrew, su esposo, había tenido uno de sus viajecitos de negocios. Aunque un consenso matrimonial la llevo a aceptar esa mentira, ya que el hombre que era su perfecto y trabajador esposo estaba visitando a su otra mujer e hija. Era triste ver su reflejo, una mujer que tenía el potencial para más, pero prefirió dejarse llevar por el amor que hoy ya no le era correspondido, se estaba pudriendo en esa casa y ni a ella ni a él le importaba. Por otro lado y dejando atrás sus problemas maritales, asistir al evento sería enfrentar un lugar desconocido, del cual jamás estuvo cercana, pues se convirtió en una señora en el momento que dio el ‘sí’ cuando cumplió la mayoría de edad.
Fue un impulso inesperado, algo que no calculo y que simplemente la trajo hasta el lugar, adentrándose en medio de una multitud diversa en edad y en todo sentido, la pelirroja había cruzado la puerta del local. La música aún no era ensordecedoramente molesta, el lugar parecía agradable, pues daba la bienvenida a la entretención y las luces de neón le daban un toque peculiar. Caminó hasta la barra esperando encontrarse pronto con su amiga Margaret, sin embargo, pasaron varios minutos que la pusieron incomoda y fuera de lugar. Nunca se trataba del entorno, sino que de su mente intentando boicotear el hecho de que ella intentara cosas nuevas. Así que prefirió ignorar sus miedos y pedir un trago al bartender. “Disculpa, yo...eh...me podrías dar...¿Qué tienes para beber?” estaba indecisa, veía que las personas salían con exóticas bebidas y ella las desconocía todas.








