Balint Földesi
Lisboa, Portugal
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Balint Földesi
Lisboa, Portugal
🌑 Happy Eclipse Day Everyone!! 🌑
IG vivirdesign
The Eclipse Child
Destiny calls for the Fated One.
.295.
Old McDonald had a farm
E-I-E-I-O!
Mcflurry
to kill and die for
Reflexiones del Podcast #10... Turn That Classical Music On!!
Yeeeees, estamos en el Barroco, it’s time de invitar a mis amigos Mr. Vivaldi y Mr. Bach. Dejo por aquí una de mis obras favoritas de cada uno para entrar en ambiente. Sh*t’s about to get real, ladies and gents.
Hablemos de Severo Sarduy ¿cuál de los ejemplos en su lectura fue más interesante?
De los ejemplos de Severo me quedo con Caravaggio y Velázquez. Jamás hubiera imaginado que ambos artistas pudieran ofrecer tantos análisis en sus obras.
Me parece especialmente impresionante cómo Caravaggio utilizó la temática actual para recrear El Santo Entierro, cómo utilizó conceptos de peso y gravedad, de fuerza. Como si quisiera dar a conocer al mundo que todos esos descubrimientos son reales, irónicamente, a través de pinturas religiosas.
El tema también del uso de modelos tan mundanos me llamó bastante la atención porque es una manera nueva de ver el arte realista. El realismo que nos brinda Caravaggio va más allá de que la escena vista en la pintura parezca sacada de la vida real en términos de proporciones, color y textura. Es un realismo diferente porque nos muestra a las personas tal cual eran, con todos sus defectos. No hay esfuerzos por embellecer a nada ni a nadie.
El Santo Entierro, Caravaggio
Por otra parte, me da la impresión de que Velázquez nos quiere confundir con Las Meninas. Por alguna razón, leyendo a Severo, pensé que había una elipse cuyos radios más largos iban desde el espejo donde estaban los reyes hasta el espectador de la obra y que los radios más cortos iban desde cada uno de los límites del cuadro. Yo sentí que ese análisis me llevó como a un multiverso.
No sé que fue más confuso, si las intenciones de Velázquez, o el análisis de Severo. De igual forma, me la pasé bien analizando la obra. Tuve la suerte de ver a Las Meninas en el Museo del Prado, pero sólo recuerdo el hecho de que Velázquez se había autorretratado. El resto de datos del análisis de Severo no los conocía.
Y si puedo añadir algo más, me parece increíble que el hecho de que el cuadro que el Velázquez de la pintura está realizando no entra completamente en el lienzo que nosotros vemos sea algo tan importante. Yo hubiera pensado que es porque simplemente no cupo. Jamás, ni siquiera conociendo sobre el Barroco, hubiera creído que se trataba de las formas intentando escapar de los límites, de expandirse, de generar expectativa. Nunca hubiera imaginado que se trataba del devenir y de la potencia del ser que tanto vemos en el Barroco.
Las Meninas, Velázquez
¿Cómo crees que la arquitectura va a responder a esta nueva cosmología?
Pues moviendo el esqueleto. La verdad es que ya lo vi. Gracias al trabajo final, tengo tiempo en contacto con Borromini y San Carlino Alle Quattro Fontane. And that girl never stops moving. En San Carlino todo se trata de dinamismo, de movimiento. Su planta tiene dos focos, como dice Severo y tanto en su interior como su exterior, se puede ver un movimiento tal, que pareciera que el espacio fuera a cambiar, a transformarse. Parece que todo en ella quisiera romper los límites del espacio también, como el lienzo del Velázquez de Las Meninas. Ambas obras son límites activos, son inesperadas.
San Carlino Alle Quattro Fontane, Borromini.
De eso siento que se trata la arquitectura y el espacio del Barroco: de ver. Te obliga a ver, a pensar, a reflexionar, a hacerte preguntas. The longer you stare, the wilder it gets. Te obliga a apreciar la obra al completo, no puedes ver pieza por pieza porque no se admira todo. Es una de esas obras en las cuales te tienes que alejar para poder admirarlas.
Es un ejemplo de cómo la arquitectura es un legado cultural: tenemos todos estos descubrimientos pasando a nuestro alrededor, lo cual genera que seamos conscientes de ellos. Es obvio que todo eso va a ser replicado en el arte, la arquitectura, e incluso la música.
Es la magia del arte. Es una expresión cultural que vuelve a su época y a sus artistas inmortales.
Nuevo tema, misma pregunta: ¿cómo ha cambiado el papel del artista?
En términos de responsabilidades, no creo que haya cambiado mucho. En mis reflexiones sobre la reforma, había dicho que el artista, en ese momento, cobraba una importancia mucho mayor porque tenía la responsabilidad de educar al pueblo, sea cual fuese su partido.
Y mantengo esa postura. El artista tiene aún esa responsabilidad de educar, de correr la voz mediante su arte, de expandir el mensaje y explicarlo.
Sin embargo, lo que sí veo, es que el artista es mucho más individual. O, al menos, su obra lo es. No es como en el Renacimiento, donde estaban las reglas y había que ceñirse a ellas y recrear obras que fuesen todas similares.
Siento que la libertad creativa y la individualidad del manierismo nos ha seguido hasta aquí y sigue creciendo. Eso me gusta y es lo que recojo para mi caja de herramientas personal, que espero algún día llegar a usar: crear en medio de una tendencia, pero a mi propia manera y bajo mi propio criterio.
Ahora, algunas risas
Para cerrar, quiero declarar que después de escuchar el podcast, me sentí así. *grabs dusty old wig and rocks it*
Finalmente, comparto esta representación gráfica de Severo cuando describió a la elipse al principio de su lectura. O sea... la llamó “el ausente” 👀
Severo Sarduy
Informe - Lectura “La cosmología barroca: Kepler”
Desde un punto de vista científico, Severo Sarduy explica el cambio del pensamiento del ser humano con respecto al esquema cosmológico existente. Plantea que el ejemplo o modelo del periodo histórico barroco, surge por el contraste entre dos formas definidas: el círculo de Galileo y la elipse de Kepler. Básicamente, vemos como el modelo no se reforma ni se trastoca, solamente se modifica, siendo comparado metafóricamente con la metonimia. Esto es así, ya que el sistema geocéntrico de Ptolomeo, visto como la cosmología prebarroca, colocaba la Tierra como el centro del universo, y a su alrededor giraban el resto de cuerpos celestes. Mientras que, con Copérnico y su teoría heliocéntrica, cambiaba simplemente en el eje, siendo el sol, el que desplazaba a la tierra como centro del universo.
En contraste, en el modelo de Kepler, visto como la cosmología barroca por excelencia, si existe un cambio. En él, el centro se ha duplicado y el círculo se ha transformado en una elipse. El sol como centro único, ha sido reemplazado por un doble centro con un foco visible y otro igualmente real, pero obturado, cerrado, limitado. Esta duplicación da lugar a una doble focalización del espacio, ahora hay 2 focos. Sarduy, a través de la obra de Rubens, El Intercambio de princesas, ilustra esa nueva focalización en la que podemos ver inscrita la elipse.
La elipse, entendida como el descentramiento que surge por la “perturbación” del círculo, hace que ahora, el cuadro aparezca descentrado, ya no hay un centro que ordena y organiza los elementos del mismo, en su lugar, la gravedad juega desequilibrando y generando dinamismo entre los elementos, haciendo que caigan, asciendan o huyan hacia los bordes del cuadro, como ocurre, por ejemplo, en El Santo Encierro de Caravaggio.
El espacio cerrado característico del Renacimiento cambia y da lugar a la trama abierta de la ciudad barroca. En la misma predomina la arquitectura monumental y el interés por integrar espacios en un todo unitario. Decimos adiós a la adaptación de esquemas preexistentes radiocéntricos utopistas, para dar la bienvenida al descentramiento y la repetición, sin perturbar la continuidad del espacio. Ahora la novedad, son los espacios abiertos a nuevos focos que dan lugar a centros significativos, conectados con otros.
Tal como la elipse es una perturbación del círculo; la anamorfosis es una perversión de la perspectiva, pero no en su sentido clásico, sino, desde una visión más fantástica y absurda: constituye una inversión y un descentramiento de los principios de la perspectiva pictórica, utilizándolos para crear un efecto que altera la imagen. Esta anamorfosis del círculo la veremos presente en los esquemas de plantas barrocas como sucede con Borromini y San Carlino.
En lugar de reducir las formas a sus límites visibles, la anamorfosis busca proyectarlas fuera de sí mismas y las distorsiona, de modo que, cuando son vistas desde cierto punto, vuelven a su forma original. Entonces vemos que, para encontrar el “sentido” de la imagen, el espectador se ve obligado a cambiar de perspectiva. Dando la impresión de lo ilimitado mediante una visión pictórica que elimina los límites y contornos.
Dentro del universo extremadamente culturizado del barroco, el uso de la metáfora se eleva al cuadrado y se identifica con la represión por medio del plano inconsciente. En cuanto al lenguaje barroco, Sarduy lo compara con el delirio mismo. Es rebuscado y difícil de entender; hace uso desmedido de recursos como la elipsis, la metáfora, hipérbole, perífrasis, antítesis. Básicamente, es rebelde y provocativo, buscando retratar la inconformidad y conflicto del hombre.
Por otra parte, Sarduy utiliza la obra Las Meninas de Velázquez, para condensar, en su totalidad, la metáfora barroca. La obra produce una imagen que te hace desconfiar, poniendo en duda lo que se ve y engañando al espectador. Es como si la obra estuviese oculta en la obra, puesto que, la imagen no puede interpretarse si se mira únicamente “de frente” y solo mirando “de costado” será posible llegar a una conclusión.
Tanto la alegoría como la anamorfosis constituyen un soporte para el Barroco. Según Sarduy, ambas figuras ejecutan una desestabilización de la imagen, tal como sucede con la elipse de Kepler que transforma el modelo circular del universo. Siendo la perspectiva su medio de uso. Podemos decir entonces, que el artista del barroco busca confundir al espectador colocando dificultades, para obligarlo a descubrir la verdad oculta.