¿Youtuber para siempre?
Basado en El mito de la caverna de Platón.
Mi roomate y sus amigos de la Preparatoria ULA (Universidad Latinoamericana) pasaron un día viendo videos en una pantalla Samsung de 300 pulgadas manteniendo el sonido alto en un cuarto cerrado con una ventana de ocho metros cuadrados; afuera granizó y hubo un eclipse solar.
–Entiendo, ¿Se podría ver algo desde la ventana, en la avenida de Miguel Ángel de Quevedo?–preguntó Noemí
–Me contó mi vecino que trabaja para UBER eats que ese día, a pesar de la lluvia y el granizo estuvo un mercado a un costado de la avenida, donde cada persona pasaba rápido o a su modo sin nada en sus manos o con bolsas de ropa, cajas de tenis, lámparas y discos de música y películas.
–¿Por qué no voltearon a ver la ventana?
–Porque así pasa cuando prefieres terminar de ver una serie o algunos videos similares.
–¿Pero crees que vieron sus sombras y lo que estaba en el cuarto?
–Lo que prefieren es comentar de lo que ven– dije
–¿Cómo fue que pasaron ahí tu roomate y sus amigos todo el día?
–Tuvieron maruchans, palomitas y grandes refrescos de Pepsi. No hubo problemas con la comida.
–¿Y si se pasaban las salsas o los platos, no podrían ver su sombra entre ellos?
–Claro, así llegaron a ver, aunque de forma ligera y sin darle importancia. Sin embargo, nunca se les ocurrió voltear a observar la ventana trasera.
–¿En serio?¿Supiste si se enteraron del eclipse solar?
–Sí, es que como son seguidores de mi canal de YouTube vieron que subí ese día un video explicando de los eclipses y mientras grabé con mi cámara el eclipse del día, mi perro aulló por el sol.
–¿Qué pasó cuando salieron del cuarto, al día siguiente?
–Ya liberados y viendo a su alrededor fueron a diferentes parques y mirando las cosas que más les gustó o les causó prosperidad y aceptación de sus propios valores e intereses, les dio por gozar de la realidad en la que viven; llegaran a la increíble meta de sus vidas: convertirse en youtubers.
Continuará...
Alejandro G. F. Landoni













