«La producción produce al hombre no sólo como mercancía, mercancía humana, hombre, hombre determinado como mercancía: lo produce, de acuerdo con esta determinación, como un ser deshumanizado tanto física como espiritualmente. Inmoralidad, deformación, embrutecimiento de trabajadores y capitalistas. Su producto es la mercancía con conciencia y actividad propias..., la mercancía humana.»
Karl Marx: Manuscritos de economía y filosofía. Alianza Editorial, pág. 123. Madrid, 2001.
TGO
@bocadosdefilosofia
@dias-de-la-ira-1
















