Sigo esperando
Ya perdí la cuenta de las veces en las que miraba ilusionada la puerta, esperando a que fueras tú, a que por fin vinieras a colmar estos sentimientos ¿Para qué los encendiste, si después no me enseñaste a apagarlos? Sigo aquí, sola, esperanzada sí, pero cada vez menos...La paciencia se agota y cuando no te devuelven el interés es normal que también se agote, sería demasiado estúpido seguir en un callejón sin salida.








