ㅤㅤ ☆ㅤㅤconociendo a NARA BAE : un momento que haya marcado un antes y un despuésㅤ.
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤhabilidadㅤ:ㅤcapacidad de análisis ㅤ(2/3)
noviembre del dos mil veintitrés, la ausencia de mayor le pesaba. quizás si toda la relación hubiese tenido un cierre más digno nara no se encontraría divagando entre los muebles de su apartamento esa noche, suite en hollywood iluminada únicamente por las luces del exterior que entran a través del enorme ventanal con vista privilegiada, una ubicación que ella jamás habría podido experimentar de no ser por conocerla.
nara estaba segura que la otra sabía que todavía poseía llave a su apartamento y es que en realidad, mayor no se había molestado en pedirla porque pensó que no supondría inconveniente. ella creía que había sido clara pero a nara siempre le había sabido terrible esa separación que ni siquiera tenía gusto a ruptura porque, ¿eran pareja siquiera a ese punto? el noviazgo había tenido punto final hace varios meses, un romance fugaz que de su parte no cesó por completo ese día, no cuando los encuentros continuaron a pesar de abandonar formalidades. protagonista hubiera preferido continuar siendo su sombra sin recurrir a títulos con la esperanza de verla una vez más, le era suficiente.
abrumada por la nostalgia y la ausencia de quien más quería, se recuesta entre sus sábanas y siente que el techo se le viene encima. no está bien lo que hace; es de madrugada y dueña podría llegar en cualquier momento, pero conocía bastante sus horarios y todo estaba calculado...
menos caer en brazos de morfeo.
despertar no es sobresaltado cuando es tono de voz conocido el que la trae de vuelta a la realidad, ¿estará soñando siquiera? una vez nara escribió en su diario: estar con ella es lo más cercano a acariciar una estrella. el brillo en orbes impropias nunca se apagaba, azabache esperaba se acurruque a su lado y no presente descontento por su entromisión sino que se reconforte de verla allí, como lo hizo alguna vez en el pasado, sin embargo conocida fue breve.
—debes volver a casa, nara. —y ella pestañeó varias veces mientras terminaba de despertarse. —nara, por favor... tengo novia. te lo dije. será mejor para todas si me devuelves la llave.
confusión la invadió. lejos de querer entrometerse en relación ajena, por un segundo creyó que no tendría peso suficiente para presentar negativa tan tajante. subestimó capacidad impropia para el amor y también su importancia en vida ajena. murió toda esperanza aquel día.
de camino a casa a las tres de la mañana, nara eliminó todo rastro de su ex novia del celular, bloqueó sus usuarios y lloró mucho. grupo de amigas prohibió volver a mencionar su nombre.