Corazón Gélido
Capítulo 3: Träumend
—Truenos, odio los truenos...
Odio... muerte... gritos... desesperación.
Dolor... insufrible y cruel dolor...
Soledad... fría soledad...
La tormenta eléctrica sólo puede anunciar una cosa...
Lo inevitable.—
"Llueve... como aquella vez..." Un trueno paso frente a la ventana, haciendo refulgir mis ojos.
"Elsa... Como el día que te perdí."
TRÄUMEND.
Amaneció, la luz me lastimaba los ojos los cuales estaban hinchados y rojos por no dormir.
Había pasado casi toda la noche pensando en lo que Ethan había dicho, había muchas cosas del vínculo del cáliz que él no me estaba diciendo y ahora estaba segura él sabía a la perfección.
Pero Ethan no había sido un buen vampiro, uno que me diera la bienvenida y explicara las cosas, sólo era un amargado que se quejaba de todo, sólo los demás chicos habían sido capaces de mostrarme algo de gentileza y darme una idea de que pasaba, pero siempre mencionaban que era 'trabajo de Ethan' explicarme varias cosas y que ellos no podían robarle ese derecho sobre mi al explicarlo.
¿Pero qué se creían que era? Yo soy un ser individual y no nací pegada a Ethan, eso pensaba en aquellos días, pero después de ayer, me he replanteando totalmente esto, ¿qué era ser un cáliz? ¿Cuáles eran las reglas, si es que había? Y sobretodo, ¿qué era el vínculo, cómo funcionaba, siempre era así?
Tenía muchas preguntas y sólo él podía responderlas, puesto que el único dispuesto a ignorar la regla de que sólo Ethan me explicara, era Iván y él estaba tan en blanco como yo sobre el tema.
No sabía nada de Ethan, decidí ir a preguntarle apenas oscureciera.
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"Vamos Ethan, ¡alcánzame!" Decía mientras su largo cabello ondeaba con el viento y su risa retumbaba ligera por todo el claro.
"¡Espérenme chicos, no vayan tan rápido! Uff me cuesta alcanzarlos."
"¡Apresúrate Gudrun! Sheesh, de verdad chicos, si seguimos así ¡vamos a llegar mañana!"
"Pero él no esta tan acostumbrado a la altura, deberíamos ser pacientes y esperarlo o ir más lento."
"¡Me van a causar una úlcera! Si quiere ser parte de los heroes que salvan al mundo algún día, tiene que ser fuerte y veloz así tenga un yunque atado al cinto."
"Pero Els, la guerra ya terminó, hace mucho... Mejor seguir por la paz."
"Ethan, ellos no parecen estar descansando, en algún momento estoy segura, habrá guerra de nuevo, y sólo quiero que estén preparados, me niego a perderlos son... mi única familia..."
"Siempre vamos a estar juntos Els. Gudrun tú y yo. Y nosotros... No, yo te protegeré. Estoy contigo, todo el camino."
"Ethan... ¿Lo dices en serio?"
Tome sus manos entre las mías y la miré intensamente, quería transmitirle seguridad en mi respuesta, sabía todo el dolor por el que había pasado tras la última guerra, así que si podía darle calma con mis palabras y calidez, quería lograrlo.
Aún no estaba listo para decirle lo que sentía, apenas me habían aceptado en la escuela de medicina y eso me había elevado la autoestima, pero ya lo había decidido, el día en que me gradué, le diré todo. Sólo teníamos 18, era lo mejor, además no volvería a verla tan seguido en un tiempo y no quería ser rechazado un día antes de entrar a la carrera o que ella se molestara por decírselo justo cuando me voy.
"Siempre estaré contigo."
"Entonces, yo también te lo prometo. Ethan... yo..."
"Aaaaaaaaaaaaaaaaaah."
—"¡Gudrun!"
Gritamos al unísono, mi mejor amigo había resbalado con una roca y rodó hasta las faldas de la pequeña colina, solté las manos de Elsa y me apresure a auxiliarlo, baje lo más rápido que pude y corrí hacía él.
"¡Gudrun! ¿estás bien?"
"Ayy Ethan, creo que no voy a servir para el trabajo de campo."
"Jeje. Mejorarás Gudy ¡lo sé!"
"Auch. ¿De verdad lo crees?"
"¡Te lo aseguró! Eres muy capaz. Aunque quieres irte más por el camino de la investigación, sé que la carrera también te hará mejorar habilidad física."
—¿Qué querría decirme Elsa? Quizás debería...
"¡Chicos! ¿Están bien? ¡Wo—aah!"
Elsa perdió un poco el equilibrio, pero alcancé a afianzarla a tiempo.
"Pff. Estuvo cerca, ¿estás bien?"
"Sí. Creo que ambos siempre necesitaremos que nos salves Ethan, eres el atlético y nada desequilibrado de nosotros tres."
"Tranquilos, siempre estaré para ustedes. Si algo va mal, pueden contar conmigo."
"No cabe duda, la medicina te va como anillo al dedo, y es que siempre ayudas a los demás sin mirar a quién."
"Ethan, eres tan humano..." Dijo Elsa con ternura.
Pero de pronto todo se puso gris, mis amigos habían desaparecido, dejando lugar a una chica castaña que se me hizo familiar, alguien con quién tenía un vínculo forzado en estos momentos, la cuál me miró y susurro.
—Eres
Tan humano
Humano...—
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"Jaja... jajaja... jajajajajajajaja."
"Humano, ¡yo humano!"
"He matado, traicionado, he visto sangre y reído con la expresión de dolor de los malditos humanos. Jajajaja."
Grité y cubrí mi cara con mi mano, dejando ver mis ojos, sentía la demencia correr por mis venas, una nueva oleada llena de sarcasmo iba a salir de nuevo, cuando escuché pasos, eran ligeros y suaves.
"¿Ethan?"
Escuche su voz al otro lado de la puerta, era ella ¡ERA ELLA!
La puerta se abrió y ella se acerco a mí hasta llegar al pie de mi cama donde me encontraba sentado.
"Ethan, yo... necesito hablar contigo, hay tantas cosas que no..."
No la deje continuar, abrace su figura con fuerza, y la acerque a mí.
"¿Ethan, qué pasa? ¿Estás sediento?"
Le escuché preguntar. Entonces levante mi mirada hacía ella y mis manos ascendieron por su cintura.
"¿Ethan? Ahh—"
En unos segundos ella estaba sobre mi cama y yo sobre ella, podía ver la confusión en sus ojos pero no importaba, era mía, la haría mía.
Entonces comencé besando su cuello y mordiendo ligeramente, intentando llevarme conmigo todo su aroma y el toque de su sangre en mi lengua. Sus manos intentaron hacerme a un lado, pero logre sujetarlas y ponerlas por encima de su cabeza, ella no dejaba de mover sus caderas provocándome, entonces quise probar sus labios, pero ella logro darme un rodillazo en mi entrepierna y del dolor la solté, ella rápidamente golpeó mi rostro con todas sus fuerzas y puso distancia entre nosotros.
"¡No te me acerques! ¡Te lo advierto!"
"¿Ethan, qué haces? ¿Ethan? ¡Para, por favor Ethan! ¡Me estás dando miedo!"
¿Miedo...?
—¡Ethan, tengo miedo!— Grito la voz en mi mente.
Mi cabeza dolía, todo se oscureció... quede solo en la oscuridad...
¿Qué, qué había pasado?
Mire al frente, mi cáliz me miraba completamente aterrada. ¿No me digas que...? Oh, no. No otra vez...
"Dime, ¿qué ha pasado?"
Ella parecía muda, sólo escuchaba sus jadeos y su mirada asustada que se posaba en mí y en la puerta de mi habitación.
Acercándome pregunte otra vez.
"Me estoy impacientando, ¿qué has visto?
"¡No te acerques! Ethan."
Me detuve en mi sitio a sólo unos pasos de ella, quien se incorporó temblando. Extendí mi mano enguantada tratando de acercarme.
"¿Qué te sucede? ¡¿Qué querías hacerme?! ¡Responde Ethan!"
¿Yo? Pero ¿qué hice?
"Yo... yo no... ¿qué fue lo que hice?"
"¡Ethan! ¿Qué está pasando aquí?"
Aaron entró de la nada, maleducado, ¿qué nunca toca? Pero tras de el venían todos.
Vladimir se abrió paso entre todos, mirando a mi cáliz y le pregunto directamente.
"¿Qué ha sucedido aquí?"
"Yo... Ethan, estaba, él estaba..."
Ella cayó de rodillas y comenzó a sollozar, yo estaba en silencio y los demás también, esperando a que ella continuara. Pero Iván salió de entre todos, acortando la distancia entre él y yo en dos zancadas. Me agarro del cuello de la camisa y zarandeo con fuerza.
"¡¿Qué le hiciste?! ¡Esta si me la pagas!"
"Paz Iván, no sabemos que ha sucedido." Dijo Rafa, sereno ante la situación.
Beliath se acerco con cautela a mi cáliz se inclinó ante ella y le acarició la cabeza cuál niña.
"Por favor, tienes que decirnos, ¿qué ha pasado?"
Ella miró a Beliath aún con lágrimas en los ojos, al parecer la mirada consternada de Beliath la había calmado un poco.
"Ethan, estaba muy extraño. Tenía la mirada completamente vacía y una expresión perdida."
Beliath abrió mucho los ojos y volteó a ver a Aaron quién asintió. Después, todos menos ella me miraron a mí, pero no se atrevieron a abrir la boca.
"Yo... es verdad que estaba algo delirante... Creo que ella acaba de presenciar 'eso' por primera vez..."
"Ethan, ¿te ha pasado otras veces en estos días, o sólo hoy?" Pregunto Vladimir.
"Ha sido sólo hoy Vladimir." Mentí enojado.
Iván que sólo estaba a unos pasos de mi me tomó de nuevo por el cuello.
"¿Qué le hiciste cabron?"
Pregunto, pero esta vez no me iba a dejar de este inútil, ladee una sonrisa y espeté.
"Lo que a ti te falta 'valor' para hacer."
Iván iba a darme un puñetazo, el cual detuve a medio camino, le sonreí mordazmente y regresé el favor, pero Iván logró esquivarlo.
"Son ustedes insufribles." Bramo Vladimir estrellando fuertemente su bastón contra el mármol. Provocando que ambos detuviéramos nuestra riña.
Nos apunto con la punta del bastón y agregó.
"Iván, él tiene que arreglar sus problemas con ella a solas, es un tema que sólo concierne a ambos, nosotros nos vamos. Pero por favor, ya no quiero más problemas de esta clase, Ethan. Si tienes que hablar para solucionarlo. Hazlo."
Dijo fríamente y dio la vuelta para retirarse, los demás lo siguieron uno a uno, excepto Ivan él cuál fue con mi cáliz.
"¿Estás bien? ¿No te lastimó?"
"No, estoy bien Iván, sólo fue la impresión."
"Ven conmigo, te prepararé un té y después podríamos charlar en mi cuarto."
"Eso sería genial, gracias Iván."
Ella le sonrió, él le ayudo a incorporarse y la protegió con su cuerpo.
"No te puedes ir, tenemos que hablar."
"Será en otra ocasión, Ethan."
"¿Qué?"
"Ya la escuchaste ruco. Ella no desea verte o hablar contigo ahora."
"Eso no es algo que ella pueda decidir."
"Claro qué sí. Pero ¿quién te crees? Soy una persona, no un objeto, y no soy tuya. Yo hago lo que me plazca y ahora no deseo estar cerca de ti, ni la distancia entre nuestros cuartos. Quiero ir con Iván, y si quiero ir con él ni tú, ni el vínculo me lo van a impedir."
Con esto ella se fue, Iván cerró la puerta tras ellos no sin antes darme una mirada la cual respondí y tomé como reto.
¿Quiere llevársela? Bien, pero dudo que a ella le plazca uno que otro secreto matutino de Iván...
A diferencia de él, mi pasado estaba más que enterrado, el problema eran los shocks que solía sufrir en noches de tormentas como esta.
Pero esta, Iván me la pagaba.
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Fui con Iván, él se mostró preocupado todo el tiempo por mi, me preparo comida y un té, decidimos quedarnos en el salón en lugar de ir a su cuarto, conversamos un rato hasta que me sentí mejor, él fue atento en todo momento y escuchó lo que tenía que decir, le conté que necesitaba que Ethan me aclarara algunas cosas sobre el vínculo y mi nueva vida, él se mostró algo renuente, pero le aseguré que tenía que hacerlo.
Él apoyo a la idea al final, cuando me calme, me acompaño a mi habitación, y me dijo que lo buscara si lo necesitaba, no importaba la hora, él con gusto estaría ahí.
Le sonreí y note el rubor en sus pálidas mejillas las cuales realzaban más sus brillantes ojos naranjas que me miraban con ternura, sus labios lucían incitantes y le di un beso de agradecimiento por esa noche el cuál él respondió algo tímido.
"Buenas noches, s-si necesitas algo, ya sabes dónde encontrarme."
Y con esto se retiró corriendo a su cuarto.
De nuevo sola en mi habitación, pensé que de verdad debía hablar con Ethan, el cuál no había salido para nada y por extraño que parezca me preocupaba un poco, ya que había visto salir a Beliath y Aaron, mientras que Rafa y Vladimir nos hicieron compañía un rato con una taza de té.
Pero Ethan no había hecho ni un sonido siquiera, y tenía la necesidad de saber sobre el vínculo. Aún era temprano y faltaba mucho para que el sol saliera, me sentía algo intranquila, pero necesitaba saber.
Con esta resolución decidí ir a su habitación una vez más.
"¿Ethan, estás despierto? ¿puedo entrar?"
"Adelante." Escuche su voz varonil y suave desde adentro.
Entre y quise apreciar su cuarto, sólo había estado en el un par de veces, su cuarto era el gemelo del mío en cuanto espacio y ventanal, pero me gustaba la decoración minimalista, moderna y similar a la de Beliath pero mucho más sencilla y en matices azules, Ethan era muy limpio y súper ordenado, tenía ciertos objetos de los años 40's ¿me parece? El cuarto estaba muy iluminado aunque artificialmente, con cierto toque de oscuridad en algunas partes, que le daban misterio como su personalidad y su pasado, aunque era obvio que estaba amargado y odiaba a los humanos, lo demás sobre él era un misterio para mí, sólo sabía lo que él externamente mostraba, pero sentía curiosidad el porqué Iván y los demás me decían que no me involucrara mucho con él, aunque fuera mi vampiro, bueno con el altercado de hace un rato me daba una idea...
Él estaba sentado en su escritorio el cuál tenía bastantes y variados libros en diversos idiomas.
"Ethan. Necesitamos hablar."
Él me miró, no podía leer su mirada. Por un momento creí que se iba a enojar o a burlar como siempre hacía cuando trataba de ser seria con él, pero pareció bajar la mirada, ¿triste?
"Sí, tenemos que hablar”.
Corazón Gélido
Parte 1: Deseo
Corazón Gélido Prefacio: Mi vida como humana normal había llegado a su fin, ahora debía acostumbrarme a ser "la reserva sanguínea" de Etha
















