Un experimento mental
Esta noche hice un pequeño experimento mental. Imaginé que tenía la capacidad de volver 14 años en el pasado al año 2006, pero con los conocimientos que tengo hoy en día.
Lo primero que pensé en hacer fue en explotar mi gusto por hacer y editar videos desde que era niña para así hacerme millonaria en los tiempos tempranos de YouTube.
Después me detuve a pensar sobre qué haría esos videos de YouTube. En esa época era una estudiante de colegio, así que... ¿hablaría sobre mis tareas? ¿entrevistaría a mis amigas? Lo más probable es que haría sketches divertidos con mi mejor amiga.
Pero después se me ocurrió una mejor idea. En el año 2006 me enteré sobre un diplomado que ofrecían en una universidad de un tema que me apasiona mucho. Recuerdo que para ese diciembre le rogué a mis papás que me regalaran ese diplomado como regalo de navidad, pero ellos no tenían el dinero suficiente para eso.
Así que en mi experimento mental se me ocurrió la brillante idea de hablar con el director del diplomado para pedirle que me regalara una beca de ese diplomado a cambio de realizar videos publicitarios en YouTube. En mi experimento mental, el director aceptaba tal propuesta, no tanto porque viera en ese momento el impacto que YouTube pudiera tener, sino porque le caía en gracia que una niña de colegio le interesara tanto hacer un diplomado y fuera tan ingeniosa.
Justo en ese momento, caí en la cuenta que si eso ocurría de esa manera, ya no iba a hacer ese mismísimo diplomado seis años más tarde tal como ocurrió en la vida real y por lo tanto no iba a conocer al amor de mi vida. Entré en pánico y grité, queriendo desesperadamente volver al pasado nuevamente y rápidamente para darle Control+Z a esa acción.
No puedo concebir esta vida sin haber conocido al amor de mi vida. Y es quizás por cosas como estás que no existen los viajes en el tiempo. Ya es hora de acabar este experimento mental.







