Iridiscencia.
Se nos fue la tarde
en hablar de nosotros,
en caminar y ver las nubes
tomados de la mano y riendo.
...
Llegó la noche y salió la luna
de fulgurante aparición,
vestida de blanco y tonos plateados.
...
Miramos las estrellas
y hablamos de ellas,
como decir una oración,
se nos fue la tarde.
...
La noche se unirá al alba
y se nos irán las horas,
veremos otras nubes
y se nos irá la vida.
...
Llevándose sueños rotos
mientras hablamos de nosotros
y pasará la vida...
Y los recuerdos se los llevará el oleaje.
...
Y en las playas –allí en la arena–
quedarán nuestras
tiernas caricias.
...
Y en las montañas,
en los paisajes –con luz serena–
descansarán nuestros secretos,
danzando en un campo de flores.
...
Y entre fogatas y abrazos
se irán los llantos
Y entre canciones de madrugada
entre miradas y cantos
se irán los miedos.
...
Y seremos los últimos y los primeros
en soñar, en amar con fuego
Los primeros poetas
que escriben silencio
Los últimos músicos
que tocan el cielo.
...
Y seremos fantasmas eternos
pintados en dos fotografías
Y seremos cenizas
al apagarse el cigarrillo
...
Y pondremos fin a este invierno
cuando una noche seas conmigo
en algún tiempo alterno
Y el espacio de testigo.
...
Y seremos, se nos pasará la vida,
sonreirémos risueños,
y entre dulces destellos
abrazaremos cálidamente
la bienvenida
de nuestros sueños.
–Natt.
–Alona.










