Si bien es sabido que la naturaleza está llena de vida, si ampliamos unos cuantos millones de veces nuestra visión encontraremos que incluso los lugares más inhóspitos pueden contener a los huéspedes más inesperados.
Al contrario de lo que la gente piensa, el virus que produce el catarro común, tan abundante en invierno, no es que esté más activo con el frío y por eso sea entre octubre y abril cuando seamos más propensos a su infección. Se debe más bien a que en las épocas frías solemos aglomerarnos, estar más en contacto con otra gente, y sobretodo estar mucho en contacto con prendas de ropa, todo ello son los factores que provocan el incremento de infecciones invernales. Puesto que el virus es igual en la época que sea...
El Rhinovirus (veáse imagen) es el virus que provoca el catarro, pertenece a la familia de los Picornavirus (Picornaviridiae) junto con otro virus tan famoso como es el de la poliomielitis. El catarro apareció desde que el hombre apareció en la Tierra y probablemente con él morirá, puesto que somos la única especie a la que éste infecta. Ya lo conocían los Egipcios y fue además muy temido por los soldados de Napoleón, de los que se conoce su gran valor y actitud temeraria, sin embargo, temían más que a nada a éste microscópico (a veces denominado submicroscópico debido a que solo se puede observar a través de un microscopio electrónico)
Si bien no se conoce una vacuna ni remedio eficaz para éste virus lo único que podemos hacer es esperar que nuestro sistema inmunológico destruya a estos inquilinos y apaliar los efectos de la sintomatología con algunos remedios caseros...
Llevar unas castañas de la India consigo mismo era lo que se recomendaba hace algunos siglos para su prevención, pero si queremos de verdad evitar las molestias aquí van unos consejos recogidos de "Nuestras amigas las plantas" de Daniele Manta:
"-Tomar de 100 a 150 gramos de cebollas peladas, echarlas en una botella de un litro, añadir 100 gramos de miel y cubrir con vino blanco de calidad. Macerar durante unos 15 días. Filtrar. Pueden beberse entre 2 y 4 cucharadas."
"-¿Desea estornudar? Coja una pizca de puntas florecidas de orégano, y redúzcalas a polvo fino, aspire un poco y verá como su nariz y su cabeza se descongestionarán rápidamente."
"-Contra los catarros en general, e indirectamente contra la tos y la bronquitis, el botánico Lieutaghi aconsejaba la decocción de 4 a 5 gramos de borraja seca en 100 gramos de agua hirviendo."