La mancha verde en la camisa morada
La arena de los zapatos no me sorprendía, las huellas en las sábanas no eran de sorprender, la mancha verde de mi camisa morada no era para armar un drama.
Todo tan simple, la luz del sol no hacía anuncio premeditado de presencia alguna, era de noche,no podía dormir.
-Las pesadillas que una vez me hiciste pasar, una vez más sin parar en tus madrugadas las tendrás.
Tendré el dolor que me merezco.
-Tendrás lo que te mereces.
Dicen por las veredas de bajada, de donde viene el frío, que uno tiene lo que ha sembrado, lamentablemente en este momento siento fatiga y hambre, no creo que para ello haya semillas.
Todos en algún estado de la vida decimos idioteces, nos merecemos la pena que cargamos, yo me merezco ahora mismo un bocado.
Me levanto de la cama, ahora me preocupan las sábanas, no me levanto, el sueño me abraza, la fatiga me seduce, permanezco en cama.
-Abraza tu soledad que sólo eso te queda, miserable.
No llevaría el crédito de la noche más alucinante, se volverá el recuerdo de la madrugada en que no me levante por pereza.
*Estoy sólo, que es mejor que estar contigo, ay lucero te quiero, te quiero, tu abandono perdono…ay lucero cuanto yo te quiero y tu abandono…no te lo perdono.
De eso a la mancha, me preocupa ahora más la mancha de la camisa morada.











